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Este pasado viernes (21/04/2017) echó el cierre la oficina o administración que la Tesorería General Seguridad Social tenía en el Eixample Esquerra (Ptge. Mercader 5) de Barcelona. Una vez más, sin que nadie haya movido un dedo para evitarlo, se causa un grave perjuicio a la ciudadanía como usuaria de los servicios públicos que pudiera ofrecer dicho organismo. Parece que ya nadie es consciente de la importancia de tener unos servicios públicos de calidad y cercanos. A partir de esta semana todo ciudadano residente en el Eixample Esquerra que se vea en la necesidad de tener que acudir a una oficina de la Tesorería, sea para modificar algún dato, para un certificado, una alta de autónomos, conocer su número de afiliación y un largo etcétera de gestiones se verá en la obligación de desplazarse hasta la nada cercana oficina que dicho organismo tiene en la zona de Drassanes, concretamente en la calle Arc del Teatre.

En pocos años hemos visto como la TGSS pasaba de tener diez oficinas en Barcelona Ciudad a reducirlas a justo la mitad (han desaparecido las oficinas ubicadas en los barrios de: Montjuic-Zona Franca, Sant Martí-Poble Nou, Sant Andreu-Sagrera, Sarrià-Sant Gervasi y ahora Eixample Esquerra), todo bajo la justificación de que buena parte de los servicios que prestaba ya se pueden realizar por vía telemática y la falta de recursos humanos para poder atender en condiciones a la ciudadanía.

Concienciémonos que con la desaparición de cualquier oficina de un organismo público estaremos perdiendo calidad en el servicio (ya que entre otras cosas las pocas oficinas que quedan han de absorber mayor cantidad de usuarios), se pierde la proximidad, puede suponer la amortización de puestos de trabajo, el uso de sistemas de gestión y acceso a la información de manera telemática se convierten una obligación y no en un derecho, y suponen el desmantelamiento de las administraciones públicas y la excusa perfecta para privatizar parte de unos servicios públicos cada vez más degradados y de peor calidad.

MSNoferini

Logotipo Tesorería

FPTodos somos conscientes de que el color de las cosas depende mucho del prisma ideológico con el que se mire. Y esto viene al caso de una noticia aparecida este pasado viernes (10/04/15) sobre la valoración que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) ha hecho de la Formación Profesional en Europa. Tal como se puede ver el titular de la noticia aparecida en dos medios, uno el ultraconservador y subjetivo diario la Razón para el cual la Formación Profesional está mejor que nunca, y el otro el conservador diario el Mundo (http://www.elmundo.es/espana), el cual en alguna ocasión aun conserva una cierta objetividad, que deja bien claro con su titular lo que seguramente se asemeja más a la realidad: “España no da la talla en la FP”.

La OCDE, la cual realmente sólo se preocupa de la salvaguarda de los ideales y políticas neoliberales, cree que se han hecho esfuerzos en nuestro país para mejorar la calidad de la FP pero advierte que “pocos estudiantes españoles cursan FP y, de éstos, aún menos tienen la oportunidad de cursar programas con la metodología de aprendizaje basado en el trabajo, tal como lo hacen muchos de sus homólogos europeos”.

Lo cierto es que en un país como el nuestro en el que el sistema educativo se desangra; al caer la inversión (según algunas fuentes los recortes podrían rondar los 20.000 millones desde el inicio de la crisis), incrementarse el número de alumnos y disminuir el profesorado; es fácil entender la degradación de la FP y la falta de plazas para todos aquellos que quieran cursar esta modalidad de estudios.

Tal como expone el profesor Pedro Uruñuela en el libro del Gran Wyoming, «No estamos solos»:

En los años noventa, el principal avance que aporta la Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE) es que extiende la educación obligatoria hasta los dieciséis años y, por lo tanto, retrasa la elección temprana por parte del alumno de si quiere ir al bachillerato o la formación profesional. La LOMCE quita esto y dice que desde antes, desde que un alumno se ve que empieza a tener problemas, se le derivará a la formación profesional. Con quince años se le manda a la formación profesional básica.
[…]¿A dónde nos lleva la formación profesional básica? A ningún lado. Va a dar titulación de cualificación profesional de primer grado. Un primer grado son profesiones como celador, jardinero… ¿Hay continuidad después entre la formación profesional básica y los ciclos formativos de grado medio? En un primer momento, la ley decía que no, pero las protestas de mucha gente –incluidas las administraciones educativas de comunidades autónomas- hicieron que se rectificase y quien terminara la formación profesional básica pudiera entrar en los ciclos formativos de grado medio. Pero ahora regular los ciclos de grado medio, previniendo que puede haber más demanda que oferta de ciclos formativos –un problema muy serio que tenemos en todas las comunidades autónomas-, se pueden establecer determinadas medidas para seleccionar a los alumnos. Se pone un filtro. Si yo he hecho formación profesional básica y tengo que competir con compañeros y compañeras que han terminado la ESO, tienen el título de graduado, o gente que viene del bachillerato, no tengo posibilidades. No han garantizado un mínimo de plazas en los ciclos de grado medio para estos alumnos. Todo queda un poco al albur de que haya mayor o menor demanda. Por mencionar unos datos: en la Comunidad de Madrid en los últimos años estamos teniendo entre ocho y diez mil solicitudes que no se pueden atender de chicos que quieren estudiar en ciclos formativos de grado medio. No hay plazas. Lo más fácil es decir:”Pongo un examen y ya está”, cuando tendrías que invertir, ofrecer más plazas, ofrecer más posibilidades a esos alumnos para que salieran adelante…

Sin entrar a valorar en profunidad la complejidad de la actual FP y todas sus carencias creo que queda claro que si tenemos valorarla de una manera objetiva, así como el rumbo que ha tomado el actual sistema educativo, el titular más correcto es: “España no da la talla en la FP, como tampoco lo da en muchas otras cosas”, y todo por obra y gracia de las desacertadas políticas neoliberales y los desmesurados recortes.

MSNoferini

Miseria 2

Este próximo sábado 22 de Marzo confluirán en Madrid las diferentes columnas de ciudadanos que partieron hace ya algunos días de diversos puntos de toda la geografía peninsular con un único y claro objetivo, dejar claro el descontento general por la difícil situación en la que se encuentra nuestro país.

Motivos económicos para dejarse oír no faltan: las malas políticas que han llevado el desempleo a cifras superiores a los 6 millones de desempleados, los bajos salarios, el número cada vez mayor de trabajadores que deben buscarse la vida en el extranjero, el alto número de familias desahuciadas de sus viviendas por no poder pagar sus hipotecas a sus entidades financieras, las mismas entidades financieras que recibieron ayudas públicas por valor de 60.185 millones de euros de manera directa (una cantidad que ascendería a 221.279 millones si contáramos los avales), la existencia de una pobreza estructural que rebasa el 21% dela población, la pobreza energética, el ser el nuestro el país de la OCDE en el que más se ha agrandado la brecha entre ricos y pobres.

A estos motivos económicos expuestos le podríamos sumar el hartazgo de la ciudadanía que sufriendo de manera directa la difícil situación económica en la que nos hayamos ve como en España el número de políticos y altos cargos parece ser cada vez mayor, y con unos salarios y/o retribuciones que lejos de sufrir los mismos recortes que la mayoría de la ciudadanía no han dejado de subir. Políticos y altos cargos entre los que un número desproporcionado e indecente de ellos tienen procesos judiciales abiertos por múltiples delitos económicos.

Tampoco deberíamos olvidar la gran cantidad de recortes que nuestros dirigentes han hecho a fin de contentar a las altas instituciones económicas europeas y mundiales. Recortes que no siempre han sido económicos, como podrían ser las prestaciones sociales, sino principalmente en nuestros derechos, como podrían ser nuestros derechos laborales, educativos, sanitarios, etc. Recortes que uno se plantea si han servido de algo viendo que ni se genera empleo ni mejora nuestra situación, ya que todos los indicadores económicos demuestran que cara al próximo año nuestra deuda pública, sin contar la privada, puede llegar a rebasar el 100% de nuestro Producto Interior Bruto.

Por todo lo expuesto, como por otros tantos motivos que me he dejado de relacionar, sería más que recomendable que todo aquel que pudiera viajar a la capital del reino lo hiciera para dejar claro con ello a nuestros dirigentes que “el pueblo está más que arto” o dicho de una manera más directa y vulgar “¡nos tenéis hasta los cojones por hacernos pagar a nosotros vuestra incompetencia!”.

MSNoferini

mar22

Excelente artículo del Profesor José Manuel López Nicolás Titular del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Murcia que refleja la realidad de la nueva política de tasas universitarias y de becas, de este criminal gobierno, que está destrozando los sueños y el futuro de muchos jóvenes.

No es un alumno más. Este es el segundo año que le he dado clase y en estos dos cursos no ha faltado ni un solo día. Participa en todas las actividades programadas en el aula con un interés que pocas veces he visto en mis más de quince años de experiencia docente. Pregunta, discute, debate… pero siempre desde el respeto hacia el profesor y hacia sus compañeros.

A la hora de los exámenes lucha como el que más por sacar la máxima nota de la clase. No, no hablo de una buena nota… sino de la mejor nota. Suele lograrlo pero cuando no lo consigue sube al departamento a revisar su examen. Lo hace con educación, sin pretextos y solamente para saber cuáles han sido sus fallos. Los ve, los anota y se vuelve contrariado. Hace un año se quedó en puertas de la matrícula de honor de mi asignatura pero otro compañero hizo más méritos. Se fue de la revisión con los ojos enrojecidos y cuando le pregunte el porqué de su actitud no quiso contestarme. No lo entendí, el sobresaliente que había obtenido era muy meritorio, pero lo dejé marchar.

Su actitud en las clases prácticas que llevamos a cabo en el laboratorio también es inusual. A menudo aparece con una cámara de fotos para captar imágenes de todos los experimentos que hacemos. Eso sí, me pide permiso cada vez que lo hace. La primera vez que apareció con la cámara le pregunté cuál era su objetivo. “Me gusta enseñarle a mis padres, a mis hermanos y a mis amigos lo que hacemos en la universidad”. No seguí preguntando.

Pero el amor de este alumno por la ciencia no se queda ahí. Pertenece a dos asociaciones de divulgación científica. No, no solo se limita a pertenecer a ellas, tira del carro de las mismas como el que más. Está presente en cada una de las reuniones, organiza actividades, sube contenidos… su vida es la ciencia.

Ayer le tocaba volver a examinarse conmigo. Como suelo hacer antes de cada examen imprimo la lista oficial de alumnos matriculados para que luego firmen en ella. El alumno protagonista de este post no estaba en esa lista por lo que no podía examinarse. Pensando que era un error administrativo llamé a la secretaria de la facultad a la que está adscrita la carrera universitaria que está cursando. No, no había ningún error.

Mi alumno no había podido pagar las cuotas en las que había fraccionado su matrícula y había sido dado de baja en la asignatura. El mazazo fue tremendo. No me lo podía creer.  Tras dos años dejándose la vida formándose para su futuro todo se había ido al traste.

A lo mejor debería haberme mantenido al margen pero no pude evitarlo y lo llamé. Quedé con él y nos tomamos un café.  Me contó su historia, la misma que está azotando a miles de estudiantes universitarios distribuidos por toda la geografía española.

A pesar de que estaba trabajando para sacarse la carrera ni sus recursos ni los de su familia le permiten seguir pagando las tasas universitarias. Tiraba la toalla. Yo no podía articular palabra… pero empezaban a cuadrarme muchas cosas.

Ahora entendía aquellas lágrimas cuando no podía alcanzar la matrícula de honor en una asignatura. El alcanzar la máxima nota le hubiese eximido de pagar las tasas de la matrícula de una nueva asignatura.

Aguanté el tipo como pude. Creo que no se me escapó ni una lágrima porque mi monumental cabreo no lo permitía. Pero aun hay más. Él no es el único afectado de su situación. Detrás de cada uno de estos casos hay un drama familiar. No me puedo imaginar tener que ver cómo mi hija tiene que abandonar sus estudios por no poder ayudarla.

Le comenté que hay universidades que están haciendo grandes esfuerzos por intentar ayudar a las personas que se encuentran en su situación. Unas están creando fondos sociales de ayuda, otras crean nuevos programas de becas. Personalmente reconozco el esfuerzo de estos centros pero, sinceramente, creo que son parches. El problema es de raíz. Los alumnos de muchas universidades están pagando en 2012-2013 una media del 38% más que el curso anterior por sus matrículas. Esto es inadmisible. Digamos las cosas claras. Los recortes que se están haciendo en la educación pública de este país son una vergüenza. Mucha gentes los está sufriendo ahora mismo en sus carnes pero voy más allá, en un futuro las consecuencias para nuestro país serán devastadoras.

Terminamos ese café. Él no ha perdido la esperanza. Está buscando trabajo como loco para poder matricularse al menos de una asignatura para el curso próximo. Me comentó los proyectos que tiene para las dos asociaciones de divulgación científica a las que pertenece. Lo hizo con una ilusión que me dejaba asombrado.

Me explicó su obsesión por hacer fotografías de cada experimento que hacía en el laboratorio. Su único objetivo en prácticas no era aprobar las asignaturas. Quería llevar la ciencia a la calle. Quería enseñarle al mundo, según sus propias palabras, “que la ciencia también tiene su belleza y que puede llegar a emocionarles tanto como a mí”.

Durante toda la conversación me demostró que su amor por la ciencia podía más que su drama personal… el mismo por el que están pasando miles de familias en toda España. Yo ya no estaba ni emocionado. Solamente me apetecía mandarlo todo a la mierda. A esta gente, la que de verdad podría ayudar a sacar a nuestro país de la situación en la que se encuentra por su fuerza y sus ganas, se les corta las alas de forma incomprensible. Yo ya estoy hasta los huevos.  

 Nos despedimos. Pienso ayudarle. A mi manera. Será otro parche. Pero este tema me ha llegado tan dentro que no puedo mirar a otro lado. Sí, ya sé que a lo mejor soy injusto porque habrá otras personas cercanas a mí en situaciones parecidas. Chavales frustrados por no poder estudiar. Sí, lo que leen, frustrados por no poder estudiar. Tiene cojones.

Acabo. La situación en la Universidad está llegando a límites insospechados hace unos años. En un primer momento fueron los laboratorios los que se empezaron a quedar vacíos. Los impresentables recortes en investigación provocaron que miles de jóvenes científicos tuviesen que dar por concluida su carrera investigadora al no obtener becas o contratos que les permitieran realizar sus tesis doctorales, estancias predoctorales o consolidar sus plazas definitivas. Ahora las que se quedan vacías son las aulas. Cientos de alumnos empiezan a abandonarlas por no poder hacer frente a los pagos de las tasas universitarias. Los recortes en educación, sumados a los anteriores citados en investigación, están llevando a generar una sociedad que en absoluto estará basada en el conocimiento. Serán otros valores los que reinen en ella. Los mismos que los de las personas que nos han llevado a esta situación.

Esa tarde tengo otro examen. En unos minutos tendré que imprimir la lista oficial de matriculados. Tengo miedo de lo que pueda encontrarme. Esto es una mierda. Una puta mierda.

 José Manuel López Nicolás