Posts etiquetados ‘Pablo Iglesias’

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Patético, este es el adjetivo que mejor define el lamentable espectáculo que están dando las dos caras más visibles de Podemos, su Secretario General y su Secretario Político, y tras ellos sus respectivos clubs de fans capaces de sacar sus más bajos instintos en atacar de manera desmedida a quienes no dejan de ser compañeros. Parece mentira ver a gente tan formada y preparada siendo tan torpes, dando carnaza a los medios y perjudicando al propio partido. Pugnas organizativas y elecciones al margen todos formamos parte de un mismo equipo, el de aquellas personas que sueñan con un país y un mundo mejor y entendimos que Podemos era la mejor herramienta para conseguirlo, y por ello esperemos que todo sea achacable a los nervios de una nueva campaña electoral y el día 13 sepamos olvidar las diferencias, disculparse de ser necesario, y trabajar codo con codo para sacar adelante este proyecto político y social.

Con lo que está pasando queda en evidencia que seguimos confundiendo las cosas, desgraciadamente confundimos lo que es el análisis y la necesaria crítica o pensamiento crítico, con la descalificación personal y la lapidación pública. Hace ya un tiempo recuerdo haber leído un grafiti en mi querida Barcelona, que decía algo así: “Plantando pensamiento crítico, llueven ideas y crecen alternativas”. Pues así es como funciona, como si del método científico se tratara todo debe seguir una pauta y servir a un fin, y este, en el caso de Podemos, no es otro que el estar unidos y en las mejores condiciones para para poder desarrollar un proyecto alternativo de futuro.

Pablo, Iñigo, Irene, Juan Carlos, Luís, Carolina, Miguel, y un largo etcétera, por favor absteneros de destrozar lo que tanto ha costado construir con vuestros enfrentamientos personales. Podemos es un proyecto que está por encima de las personas, por ello no olvidéis que “tod@s somos necesari@s, pero nadie es imprescindible”.

MSNoferini

 

 

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Decepción

Publicado: septiembre 10, 2016 en Uncategorized
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Durante mucho tiempo he presumido abiertamente de mi militancia y compromiso con un partido que supuestamente “venía a conquistar el cielo al asalto” haciendo “nueva política”, pero que al final el interés de unos pocos y el mal hacer de unos cuantos más han llevado a ese partido a ser tan vulgar como cualquier otro partido de izquierdas a la vieja usanza. Ese partido, para quien a estas alturas no sepa de mi militancia, es Podemos.

Fuimos muchos los que nos sentimos atraídos por esa idea de tener un partido asambleario en el que su militancia lo decidiera todo, nueva política usando unas formas puestas en práctica ya por sociedades ancestrales pero que volvieron a ponerse muy de actualidad con los movimientos espontáneos que surgieron un famoso 15 de mayo del año 2011.

Podemos representaba un soplo de aire fresco en un momento complicado, donde el colapso del sistema capitalista nos había llevado a la ruina. Podemos encarnaba una forma de sentir a la que nos adherimos muchas personas, que en muchos casos llevábamos tiempo sin votar por no sentirnos representados por los partidos políticos existentes en ese momento. Pero como es habitual las mejores ideas e idearios acaban siendo corrompidos por la naturaleza interesada del ser humano, y Podemos es un claro ejemplo.

A pesar de las críticas recibidas en su momento estaba muy bien no querer definirse a través del clásico eje ideológico horizontal de izquierdas y derechas, si veníamos a hacer nueva política la idea de un eje vertical donde el proletariado y la ciudadanía éramos el extremo inferior en contraposición del capital y quien tuviera el control de los medios de producción y con ello de nuestras vidas era todo un acierto. Podemos era un partido político en el que sin importar a quien hubieras venido votando hasta la fecha o nuestro pasado ideológico todos teníamos cabida.

Estaba muy bien, y por eso se adhirió mucha gente, ser irrespetuosos con quienes jugaron con nuestra economía, nuestras vidas y nuestro futuro, esa “casta” especuladora que arruinó este país o que lo consintió. Podemos era irrespetuoso y hablaba el mismo lenguaje que los currantes, que el emigrante y que toda aquella gente que estaba sufriendo en sus carnes las desacertadas políticas del gobierno de turno.

Podemos representaba aunar política institucional y activismo de calle. Tal como una persona del propio partido lo definió “un pie en las instituciones y cien en las calles”.

También se prometía que todo se haría con máxima trasparencia. Se hablaba de “bolsillos de cristal” y se prometía que siempre que hubiera que negociar algo por parte de nuestra ejecutiva o por las personas designadas para ello “todo se haría con luz y taquígrafos”.

Un sueño maravilloso pero que a día de hoy, y a pesar de los buenos resultados obtenidos en los diversos procesos electorales viniendo de la nada, no ha pasado de eso, un simple sueño.

¿Qué me lleva a aseverar todo lo expuesto y a decir que no se ha cumplido lo prometido y que Podemos, el que a día de hoy continúo considerando mi partido, es tan vulgar como cualquier otro partido? Pues los hechos. ¿Dónde ha quedado el asamblearismo si a nivel estatal aun no hemos convocado ninguna Asamblea Ciudadana y a nivel autonómico tres cuartos de lo mismo? Porque que nadie se crea que simples consultas telemáticas, sin un proceso de deliberación previo de manera presencial, en las que desgraciadamente las opciones a votar vienen manipuladas a interés de quienes las promueven es ejemplo de asamblearismo.

No somos asamblearios, al margen del margen de libertad que se pueda tener en las poblaciones de poca importancia o de un número de habitantes no excesivamente elevado a través de sus círculos locales. No nos engañemos, en muchas poblaciones los círculos locales tienen un nivel de libertad a la hora de convocar actos o gestionar su política local similar al del resto de los grandes partidos. ¿A caso alguien se cree que en grandes ciudades, con millones de habitantes y presupuestos millonarios, se permite plena libertad al conjuntos de los inscritos en esa localidad para a través de su consejo ciudadano poder ser ellos los que tomen todas las decisiones? Supongo que no, pues el tiempo transcurrido así nos lo ha demostrado.

La falta de capacidad de decisión que tenemos las bases también quedó en evidencia cuando desgraciadamente tuvimos que ir a unas nuevas elecciones estatales el pasado 26 de junio, sin olvidar la nefasta forma en que se intentó tras las elecciones del 20D buscar una alternativa de gobierno con el PSOE, desde estatal se nos vendió la película de una segunda vuelta para no dejarnos decidir la configuración de las listas y donde se le debió hacer hueco a los compañeros de IU. Ahora uno se pregunta ¿si vamos a unas terceras elecciones se inventarán algo así como una tercera vuelta para volver a imponernos a las mismas personas en las listas? Esperemos que no, pero a estas alturas ya pocas cosas me sorprenderían.

Por no hablar de cómo desde la ejecutiva estatal, porque a los órganos de partido tan clásicos como los del resto se les ha de llamar por su nombre, no se ha tenido reparo alguno de vender a las ejecutivas autonómicas a la hora de configurar alianzas o de obligarlas a integrarse en partidos instrumentales, y con un nivel de transparencia que siempre ha dejado mucho que desear.

A la cabeza me vienen los dos casos más claros del caciquismo del señor Iglesias y/o de su ejecutiva o círculo de confianza a la hora de negociar u obligar a cerrar acuerdos en contra de la voluntad de los inscritos. Estos casos son Catalunya y Galicia.

La ejecutiva estatal; con la excusa de no tener confianza en el anterior Consejo Ciudadano de Catalunya, no sin cierta razón, y buscando ganar votos a costa de dar un excesivo poder a partidos en vías de extinción y a movimientos sociales que en algunos casos ni siquiera nos tenía en demasiada estima; no tuvo problemas en vender a Podem Catalunya a una extraña marca, de nombre En Comú. En los dos últimos procesos electorales desde estatal cerraron un acuerdo según el cual, entre otras cosas, permitió que de los doce miembros electos, por En Comú Podem, cinco fueran de la marca de Ada Colau (En Comú) o gente de su confianza, cinco de ese cadáver resucitado llamado ICV-EUiA y dos de Podemos.

Desde Podemos estatal se ha hecho muy evidente que no tienen reparos en vendernos o permitir la fagocitación de Podem Catalunya en la marca de Ada si con eso consiguen un mayor número de votos. Sin olvidar como nadie de estatal ha querido poner freno a la doble militancia, sin importar nuestros propios principios, y consiente como los afiliados de Revolta Global, la Izquierda Anticapitalista catalana, sigan militando y pagando cuota en su propio partido al tiempo que también militan en Podemos, llegando a ocupar importantes cargos. Un partido, Revolta Global, que en contra de la postura defendida por Podemos parece defender o estar excesivamente cerca de un ideario Catalanista e independentista, como alguno de los movimientos sociales que forman parte de En Comú.

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El caso de Galicia tiene elementos muy similares al catalán, pero en este caso es la marca En Marea la que parece haberse hecho con el control del espacio que debería haber ocupado Podemos Galicia y todo por la intromisión de Podemos Estatal. No olvidemos que tras decidir los inscritos de Galicia el querer concurrir a los próximos comicios autonómicos, que tendrán lugar este próximo 25 de septiembre, en forma de una confluencia electoral con En Marea, la que había registrado la marca como partido ya que no querían repetir la fórmula de la confluencia electoral, y pareciendo que el acuerdo iba a ser imposible tuvo que ser a través del ordeno y mando del señor Pablo Iglesias y su ejecutiva que los compañeros de Galicia tuvieron que aceptar la obligación de formar parte de un partido instrumentar en contra de su voluntad.

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Es evidente que en Podemos algo está fallando, cada día que pasa aparece un nuevo conflicto territorial. Los grandes líderes del partido sólo se han preocupado de su discurso político, que por cierto cada día es más moderado, con vistas a conseguir más votos y más escaños y se han olvidado completamente de la parcela organizativa, y así nos va.

En definitiva este Podemos poco tiene de ese partido irreverente que tenía en las calles su espacio natural y que defendía como sus tres principios básicos participación, democracia y transparencia. Parece que a cada día que pasa este Podemos es más aburguesado, tradicionalista y vulgar, lo que nos ha llevado a perder a grandes compañeros y votantes, y que a muchos nos lleva a plantearnos si realmente queremos seguir militando en él y llegado el momento nos puede llevar de nuevo a la abstención.

MSNoferini

Podemos, problemas y soluciones

Publicado: octubre 23, 2015 en Uncategorized
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Según parece los últimos sondeos electorales hablan de un posible retroceso de Podemos –esto para aquellos que se los quieran creer-. No sé si llegado el momento el partido de Pablo Iglesias tendrá unos mejores resultados de los que le auguran encuestas y oráculos, pero lo que es evidente es que Podemos no ha sabido seguir ilusionando y mantener esa frescura que le llevó a obtener unos excelentes resultados en las elecciones europeas y que le hacían ser respetado por todos los medios como una posible alternativa entre los partidos que aspiran a gobernar este país.

Podemos parece haber perdido esa frescura del principio y desgraciadamente seguidores. Y puestos a buscar las causas deberíamos ser conscientes que la sociedad española es excesivamente conservadora, por mucho que a algunos nos pese,  y sólo renegamos de dioses y santos cuando las cosas vienen mal dadas, por lo que una de las principales causa de la posible pérdida de apoyos en Podemos deberíamos buscarla en la coyuntura económica del momento, pues son muchas las personas que tienen auténtico pavor a los cambios y que habiendo vivido en sus carnes el infierno del desempleo y sus consecuencias han aprendido a ser más conformistas y prefieren lo malo conocido que lo bueno por conocer. Una causa que unida al constante desgaste que provoca el ser criticado y desestabilizado día sí y día también por los medios del establishment económico ha llevado a una posible pérdida de votantes por parte de la formación púrpura.

Pero al margen de las dos principales causas del posible desgaste de Podemos, que acabo de exponer, tampoco habría que perder de vista los errores propios. La gestión de todo movimiento asambleario es compleja, y las bases de este tipo de movimientos no suelen ser precisamente dóciles y fáciles de contentar, y el consejo ciudadano estatal y su secretario general en más de una ocasión no han sabido gestionar sus bases, ni entender la idiosincrasia y la complejidad de los diferentes territorios del país. Como en todo partido, y Podemos no es una excepción, existen familias políticas, movimientos críticos y algún que otro elemento nocivo y desestabilizador. Pablo Iglesias y su equipo no se pueden permitir no hacer nada, la táctica Rajoy de esperar que las aguas vuelvan a su cauce por si solas, pocas veces da buenos resultados, y menos en un partido asambleario. El Secretario General de Podemos debería abandonar por unos días el Olimpo de los grandes líderes y bajar al mundo real para reunirse con las bases, con las familias políticas y con todas las corrientes de opinión que se han creado en su partido. Si Pablo Iglesias no sabe poner orden en su propia casa ¿cómo va a saber poner orden en ese frenopático que son las instituciones políticas de este país? Por el bien de Podemos espero que Pablo tome buena nota y actúe en consecuencia.

MSNoferini

Pablito

Podemos-logo

A medida que el partido Podemos se va posicionando mejor en las encuestas son más las descalificaciones. Ahora ya no es un partido discordante, inflado por el contexto socio-económico en el que nos encontramos, al que muchos no le otorgaban una larga vida pensando que se podría desinflar y desaparecer a un ritmo tan vertiginoso como lo fue su aparición y aparente crecimiento. Podemos se ha convertido en un peligro para el caduco y deshumanizado sistema político y económico neoliberal, un peligro para el actual statu quo, algo excesivamente peligroso que ha llevado a los poderes económicos y a su subordinada casta política a soltar su artillería de mayor calibre contra Podemos y sus principales líderes.

Se descalifica a Podemos y a Pablo Iglesias por supuestamente haber recibido dinero del gobierno de Venezuela, pero la realidad es que la fundación CEPS en cuyo consejo administrativo han figurado tres de los principales dirigentes de Podemos, entre ellos el propio Pablo Iglesias, cobró un dinero del gobierno venezolano por diversos trabajos y estudios realizados durante el periodo que va del 2004 al 2012, es decir el dinero cobrado por su labor fue muy anterior a la creación de Podemos. Proyectos, estudios y cursos reales sobre materias tan diversas e importantes como: “estrategias políticas”, “reforma e implementación de la seguridad social venezolana”, “formación y la capacitación del funcionariado de prisiones”, “mejora de los derechos laborales”, así como un estudio destinado a combatir la corrupción. Pero la fundación CEPS no sólo ha trabajado para el gobierno venezolano, ya que también ha trabajado para otros gobiernos de América latina e incluso ha trabajado para la Generalitat Valenciana y el Gobierno español.

Es más que curioso que los principales responsables de las acusaciones de la supuesta financiación opaca de Podemos estén a sueldo o al servicio de los partidos que ha quedado demostrada su irregular e ilegal financiación.

Otro de los puntos por los que a Podemos se le está dando estopa de la buena es por su programa o declaración de intenciones. Son muchos los que han calificado sus propuestas de auténtica utopía o locura.

  • Se critica el adelantar la jubilación porque según algunos no es viable al incrementarse el número de pensiones y decrecer el número de cotizantes. ¡Pero como se puede ser tan corto de miras! Si España tiene cinco millones largos de desempleados, un número considerable de los cuales están bien cualificados, personas que podrían entrar en el mercado laboral al cubrir las vacantes que se pudieran crear con el adelanto de ciertas jubilaciones. Y con la entrada en el mercado laboral de buena parte de nuestros desempleados el estado español se ahorraría un buen número de subsidios e incrementaría el número de cotizantes, que a fin de cuentas son quienes pagan las pensiones de nuestros mayores.
  • Por su propuesta de derogar la criminal reforma laboral del PP, una criminal reforma que lo único que ha conseguido, con los número en la mano, es precarizar las condiciones de trabajo, abaratar el despido y poco más. Hemos vivido con una legislación laboral más justa hasta la aprobación de dicha reforma y quedó demostrado que mientras hay movimientos de capital e inversión el trabajo no falta. No es cuestión de bajar los salarios y abaratar el despido para que un país pueda crear empleo y mejorar su situación económica. Con salarios más altos y justos se incrementa o reactiva el consumo, y con ello se crean empresas, puestos de trabajo, se incrementan la recaudación por impuestos directos, etc.
  • Por querer reestructurar la deuda externa. Desde la llegada de la democracia buena parte de nuestros gobernantes han conseguido poner España en el segundo puesto de países más endeudados del mundo. Podemos ha sido consciente que dejar de pagar su deuda no es viable, porque gracias a los partidos que se apresuraron a criticar su declaración de intenciones estamos tan arruinados que tal vez en algún momento podamos necesitar de esos avariciosos y deshumanizados organismos económicos, de los que somos deudores, para poder financiarnos. Pero si la población de este país sigue en un estado tan precario y lamentable ¿no sería lógico intentar reestructurar y renegociar nuestra deuda para evitar que mientras enriquecemos a nuestros acreedores la población no tenga cubierta sus necesidades más básicas?
  • Por plantear la posibilidad de nacionalizar en casos extremos ciertos sectores estratégicos. Pero esta idea surge de ver como ciertas empresas que explotan algunos de los recursos más necesarios para garantizar nuestro bienestar se han enriquecido con un trato preferente por parte de los diversos gobiernos de este país, se les ha subvencionado con dinero público y se les ha dado un total apoyo cuando se han expandido fuera de nuestras fronteras, pero ellas no han tenido reparo en negar el acceso a la electricidad, gas, agua, etc., a aquellos consumidores que su difícil situación económica les impedía hacer frente a los abusivos precios de estos productos y servicios.

Los que criticaban el programa de Podemos por considerarlo inviable ahora critican que se haya trabajado para hacer viables todos y cada unos de los puntos del programa. Está claro que desde dentro del propio Podemos puede no haber gustado el moderar el discurso y programa pero quienes tengan un mínimo de conocimiento de la realidad en la que nos encontramos preferimos que se nos digan las cosas claras y no se nos quiera vender humo, algo que a fin de cuentas han hecho mucho los partidos tradicionales.

A podemos también le han llovido críticas de sectores más sociales y ecologistas por considerar que su programa económico abandona las ideas del decrecimiento económico. Puede que en parte sea cierto, pero el decrecimiento choca frontalmente con cualquier proyecto que se pueda plantear para conseguir cambiar en el tiempo que dura una legislatura la difícil situación en la que nos encontramos. Respetados economistas, totalmente favorables a las teorías del decrecimiento y la búsqueda de ciertos equilibrios, han descartado su total viabilidad por la difícil coyuntura en la que se encuentra este arruinado país llamado España.

Por último, aunque soy consciente que quedan muchos puntos dignos de mención, me gustaría hacer referencia a que ciertos sectores del catalanismo le han echando en cara a Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, haber declarado que la DUI (Declaración Unilateral de Independencia) –es curiosa esta costumbre de abreviar en forma de siglas ciertos nombres para hacerlos más fáciles de memorizar o tal vez amagar la carga real de su significado- no sería legal y escaparía a las competencias de la Generalitat.

Desde Podemos siempre se ha defendido el derecho de la ciudadanía de decidir libre y democráticamente el tipo de futuro que quieren, a través de uno de los mecanismos que todo estado democrático ha de poner a disposición de sus ciudadanos, el referéndum. Y por esa misma razón el señor Iglesias y su formación se han mostrado su total apoyo al derecho de los catalanes a decidir su futuro respecto a España, un apoyo muy democrático al derecho a usar el referéndum como mecanismo de expresión democrática que otros partidos han negado en más de una ocasión cuando su uso no les interesaba, como puede ser el caso de CiU (negar su apoyo a un referéndum por decidir entre monarquía y república, amagar información y negar un referéndum respecto al TTIP). Una cosa es defender un referéndum de autodeterminación para conocer la voluntad de la población y otra bien diferente permitir que el partido o partidos que gobiernen Catalunya o cualquier otra comunidad, región, provincia decida por su cuenta y riesgo, y sin ni siquiera tener entre sus votantes a más de la mitad de los ciudadanos de dicho territorio y sin negociación alguna, declarar unilateralmente su independencia –y más teniendo en cuenta que los gobiernos del PP y el PSOE en mayoría tienen sus días contados-.

Queda claro, con los ejemplos expuestos, que a este paso no es de extrañar que en breve se acuse al señor Pablo Iglesias y a sus compañeros de partido de la muerte de Manolete, del hundimiento del Titanic o de la desaparición de la Atlántida.

MSNoferini

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Pablo Iglesias y su partido, a diferencia de la gran mayoría de partidos que se hacen llamar democráticos, rechaza la TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones).

Según parece son varios los medios que se han propuesto desestabilizar a la nueva formación política Podemos haciendo públicos los acuerdos y las cantidades pagadas por el gobierno venezolano a la fundación CEPS (Centro de Estudios Políticos Y Sociales), en cuyo consejo administrativo han figurado tres de los principales dirigentes de Podemos, entre ellos Pablo Iglesias.

Algunos diarios como el Mundo y el País habían adelantado parte de la información, pero ha sido este último el que en el día de hoy desvela el montante total cobrado por CEPS entre los años 2002 y 2012 por parte de algunos de sus clientes. Según el País el gobierno de Venezuela habría llegado a pagar a la fundación CEPS un total de 3,7 millones de euros por diversos trabajos y estudios realizados durante el periodo que va del 2004 al 2012. Proyectos, estudios y cursos muy diversos como podrían ser sobre: “estrategias políticas”, “reforma e implementación de la seguridad social venezolana”, “formación y la capacitación del funcionariado de prisiones”, “mejora de los derechos laborales”, así como un estudio destinado a combatir la corrupción. Pero la fundación CEPS no sólo ha trabajado para el gobierno venezolano, ya que también ha trabajado para otros gobiernos de América latina  e incluso ha trabajado  para la Generalitat Valenciana y el Gobierno español.

Lo que queda claro tras leer el artículo publicado por el País es que si lo que intentaban era desestabilizar a Podemos de poco les va a servir si quienes lean el artículo tienen un mínimo de inteligencia para darse cuenta que: Primero. El dinero pagado por parte del gobierno de Venezuela, al igual que lo pudieron hacer otros gobiernos como el propio gobierno español, fue por proyectos, estudios y cursos reales (no como otros). Segundo. El dínero recibido no fue para la formación Podemos sino para una fundación de la formaban parte alguno de los miembros del partido.  Tercero. Todos estos trabajos se realizaron mucho antes de la creación de la formación Podemos, un partido que sólo cuenta con cuatro meses de vida.

Quienes quieran poner freno a Podemos, por considerarlo un peligroso enemigo dada su apabullante entrada en la escena política, y deseen evitar su crecimiento exponencial entre los más que hartos ciudadanos españoles de los abusos y criminales políticas de los partidos tradicionales difícilmente lo conseguirán. Podemos se ha hecho con un importante hueco en la política española y no veo probable que puedan desestabilizarlo a base de calumniarlo y de lanzarle, a través de los medios aquiescentes con el actual status quo, todo tipo inmundicia, la  inmundicia entre la que algunos llevan tantos años asentados y tan cómodos parecen encontrarse.

MSNoferini

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