Posts etiquetados ‘golpe de estado’

Antonio-Tejero-Bernardo-Buesa-ARA_ARAIMA20140925_0111_5

A pesar de la repercusión mediática que tuvieron los hechos ocurridos el pasado 18 de febrero de este año, cuando el Teniente Coronel Antonio Tejero Díez, hijo del golpista que encabezó el ataque al congreso de los diputados aquel aciago 23 de febrero de 1981, celebró con una comida y una exhibición no autorizada de su unidad para conmemorar el 33º aniversario de la intentona golpista, en la que estuvieron presentes su padre y varios de los participantes, hemos tenido noticia que lejos de ser separado del servicio y sancionado se le ha premiado con un ascenso a Coronel.

Al hacerse pública la noticia el Ministerio del Interior admitió que Tejero “mantuvo un almuerzo no autorizado en su acuartelamiento de Valdemoro con diversas personas implicadas en el intento de golpe de Estado del 23-F”, pero no se le impuso ninguna sanción disciplinaria, lo que hubiera perjudicado sus posibilidades de ascenso. Y rizando el rizo de los despropósitos la Audiencia Nacional revocó incluso su destitución al frente del Grupo de Reserva y Seguridad nº 1 por un defecto de forma, ya que la firmó el ministro del Interior y no el director de la Guardia Civil, que era el competente –un error muy humano de nuestro querido ministro.

El ascenso a Coronel lo concede el ministro de Defensa a propuesta del Director General de la Guardia Civil –en este caso el muy democrático y competente Arsenio Fernández de Mesa. Según la Ley del Régimen de Personal de la Guardia Civil de 1999 este tipo de ascensos se deben realizar por el sistema de elección entre quienes cumplen los requisitos, “de acuerdo con sus méritos y aptitudes”, una vez que han sido evaluados y clasificados, por lo que no todos los tenientes coroneles llegan a coronel.

MSNoferini

La gran desmomoria

Hace tiempo que los ciudadanos de este país conocíamos la teoría conspiratoria que ahora la periodista Pilar Urbano ha plasmado por escrito en el libro “La gran desmemoria”. Es la teoría que implica directamente al rey Juan Carlos I en el golpe de estado del 23-f. Pero el libro no sólo hace hincapié en esos hechos sino que recoge la historia de una amistad traicionada, la del Rey con Adolfo Suárez, el principal artífice de la transición.

Esta teoría sobre el fallido golpe de estado, o quizás algo más que una teoría, hace tiempo que corre por este gran medio de difícil control que es internet.  Yo mismo pude leer, como podrá hacerlo cualquier otra persona, en un blog atribuido a Iñaki Anasagasti el relato de los hechos. A través de una supuesta conversación entre el político vasco y el que fuera durante muchos años secretario de la Casa Real, Sabino Fernández Campos, se desgrana toda la historia.

Por lo visto Pilar Urbano, hasta hace dos días periodista muy valorada por los medios más conservadores, contó con la colaboración y el testimonio de numerosas e importantes personalidades cercanas al monarca y al que fuera en aquel momento presidente del gobierno, el recientemente desaparecido Adolfo Suárez. Pero lo curioso es que tras el revuelo y el desmentido de los hechos realizado por la propia Zarzuela buena parte de los informadores mencionados en el libro se han apresurado a desmentir que las confesiones aparecidas hubieran salido de su boca, haciendo un comunicado conjunto donde se dice que:  «cuanto se pone en su boca es según los casos, total o parcialmente falso o en muchos casos torticeramente manipulado».

Pero vayamos a los hechos, o mejor dicho a la credibilidad de lo expuesto por Pilar Urbano a lo que se refiere a la participación del Rey de España en el fallido golpe de estado del 23-f.

El que fuera en aquella época embajador de Alemania en Madrid, Lothar Lahn, explicó en su día que en un encuentro diplomático mantenido con el Rey en el palacio de la Zarzuela, pocos días después del golpe Juan Carlos le dijo, “casi disculpando a los sublevados”, que estos sólo “habían querido lo mejor para España”. Lo hablado en esa entrevista, junto con otros documentos de la época, fue publicado por primera vez por la revista alemana Der Spiegel. Según el informe de Lahn, el rey poco menos que exculpó a los golpistas: “Los cabecillas sólo pretendían lo que todos deseábamos. Concretamente, el restablecimiento de la disciplina, el orden, la seguridad y la tranquilidad”.

Sea cierta o no toda esta historia habría un importante punto que no debería ser omitido, que es la estrecha relación existente entre nuestro todavía rey y el supuesto cabecilla del golpe, el General Alfonso Armada.  El general Armada fue preceptor del rey en su niñez, hombre de confianza de Juan Carlos en su juventud como príncipe, secretario de la Casa Real de 1965 al 1977 y segundo jefe del Estado Mayor, en la época del golpe, por expreso deseo del rey. No olvidemos un dato cuanto menos curioso, el general Armada despachó con el rey 11 veces en un mes y pico antes del golpe.

Hace ya unos cuantos años el indisciplinado Coronel Martínez Inglés publicó un libro que bajo el título “El golpe que nunca existió” exponía la tesis, que por lo visto también le sirvió al periodista catalán Jordi Évole de punto de partida para su famoso montaje “Operación Palace”, según las cuales el Rey con la ayuda del General Armada, o viceversa, organizaron un falso golpe para evitar males mayores y ensalzar la figura de Juan Carlos. Tal como dijo en su día el Coronel M. Inglés: “el golpe del 23-f fue una maniobra político-militar- institucional, puesta en marcha por el propio sistema, desde la Corona, para desactivar un golpe militar que se estaba fraguando para el 2 de mayo en los ambientes más radicales de la extrema derecha española descontenta por muchos y diversos motivos. Era un golpe contra el rey, preparado por militares que deseaban que España volviera al totalitarismo”.

El Coronel Martínez Inglés también hace referencia en su libro a varias conversaciones que supuestamente mantuvo con el General Milans del Bosch en la prisión militar de Alcalá de Henares, y a quien le prometió de no hacerlas públicas mientras estuviera en vida. En dichas conversaciones entre otras cosas el viejo General le dijo: “El rey quiso dar un golpe de timón institucional, enderezar el proceso que se le escapaba de las manos y, en esta ocasión, con el peligro que se cernía sobre su corona y con el temor de que todo saltara por los aires, me autorizó actuar de acuerdo con las instrucciones que recibiera de Armada”.

Un asunto más que no quisiera dejar de tratar y sobre el que también mucho se ha hablado y escrito es la participación en el fallido golpe del 23-f de unos cuantos importantes políticos y personalidades del momento, los cuales habrían aceptado formar un gobierno de concentración nacional, repartiéndose las diferentes carteras ministeriales, con el general Armada a la cabeza del ejecutivo. Personalidades tan relevantes y de tan diferente ideología política como:

-Presidente: General Alfonso Armada.
-Vicepresidente para Asuntos Políticos: Felipe González (PSOE).
-Vicepresidente para Asuntos Económicos: J. M. López de Letona (banquero).
-Ministro de Asuntos Exteriores: José María de Areilza (Coalición Democrática).
-Ministro de Defensa: Manuel Fraga (AP).
-Ministro de Justicia: Gregorio peces Barba (PSOE).
-Ministro de Hacienda: Pío Cabanillas (UCD).
-Ministro de Interior: general Manuel Saavedra Palmeiro.
-Ministro de Obras Públicas: José Luís Álvarez (UCD).
-Ministro de Educación: Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (UCD).
-Ministro de Trabajo: Jordi Solé Tura (PCE).
-Ministro de Industria: Agustín Rodríguez Sahagún (UCD).
-Ministro de Comercio: Carlos Ferrer Salat (CEOE).
-Ministro de Cultura: Antonio Garrigues Walker (abogado lobbysta).
-Ministro de Economía: Ramón Tamames (PCE).
-Ministro de Transportes. Javier Solana (PSOE)
-Ministro de Autonomías: general José Antonio Sáenz de Santamaría.
-Ministro de Sanidad: Enrique Múgica (PSOE).
-Ministro de Información: Luís María Ansón (director de la agencia Efe).

A modo de conclusión sólo diré que a pesar de la negación de los hechos por parte de la Casa Real y sus medios afines, a pesar de que hayan fallecido los dos principales inculpados, Armada y Milans del Bosch, llevándose su secreto a la tumba, cada vez son más los periodistas que se atreven a hablar del tema sin tapujos e implicando directamente el jefe del estado español en los hechos. ¿Será cierto? Que cada uno saque sus conclusiones.

MSNoferini

Para mayor información sobre lo que se explica en el libro de Pilar Urbano os aconsejo entrar: http://www.elmundo.es/cronica/2014

El pasado 6 de diciembre se cumplieron 35 años de la constitución española. Mucho se ha escrito y dicho sobre esa época y nuestra famosa transición, para unos cuantos modélica, pero quizás no fue tan modélica teniendo en cuenta que dejó sin castigo los crímenes de la dictadura y perpetuó en el poder a una serie de personajes que contaban con el beneplácito de los dirigentes del antiguo régimen y de los todo poderosos EE.UU.

Uno de esos personajes fue nuestro expresidente Felipe González, un individuo de opaco pasado al que algunos han querido poco menos que encumbrarlo a los altares.

¿Quién es realmente Felipe González Márquez? ¿Cómo fue su ascenso al poder? ¿Quién le encumbró al poder? ¿Qué precio tuvo o tuvimos que pagar por ello?

4psoe1982

Desde mucho antes de la muerte del general Franco, los EE.UU trabajaron buscando la mejor manera de evitarse la pérdida de un importante aliado en la Europa de los dos bloques. Esta búsqueda de soluciones para dar continuidad a su alianza anticomunista les llevó en primer lugar a ganarse al que debería convertirse en jefe de estado a la muerte del dictador, el futuro Rey Juan Carlos, y con la ayuda del Servicio Central de Documentación (los servicios secretos de la época) a trabajar para asegurarse aliados entre los futuros candidatos a ocupar importantes cargos de las nuevas estructuras de gobierno que pudieran surgir a la muerte de Franco. Es por eso que EEUU pone en funcionamiento una red que financiaría al PSOE a través del partido social demócrata alemán, quien a su vez le ayudó a su reconocimiento en la Internacional Socialista.

El objetivo de los EE.UU era bien simple, intentar canalizar los futuros votantes de izquierdas hacia un partido en el que pudieran confiar y a la vez controlar.

“A partir de cierto momento, la dictadura propició el resurgir del PSOE, para ahogar al PCE», declaró hace unos años el excomisario Manuel Ballesteros a la periodista Pilar Urbano.

Un año antes de la muerte de Franco se organiza el decimotercero congreso del PSOE en el exilio, en esta ocasión dicho congreso se realiza cerca de la capital francesa en la localidad de Suresnes. Según relató el entonces capitán del SECED Manuel Fernández Monzón: “González y otros miembros de la nueva dirección del partido consiguieron llegar a Francia gracias al apoyo prestado por el propio Servicio Central de Presidencia de Gobierno”. El organismo de inteligencia creado por el almirante Carrero Blanco son los encargados de proporcionarles los pasaportes y de acompañarlos a Suresnes.

Refiriéndose a los contactos mantenidos durante esa época el Comandante del SECED Miguel Paredes dijo, refiriéndose a Felipe González: “Hay en él algo falso, engañador. No me ha parecido un hombre de ideales, sino de ambiciones”.

El Congreso de Suresnes, siguiendo el camino previsto, habría de ser el de la renovación, renovación que se produjo mediante la elección de un nuevo primer secretario. Un pacto entre el núcleo andaluz y el vasco propició la designación de Felipe González.

En el año 1979, cinco años después de haber sido elegido Felipe González como secretario general del partido socialista y habiendo fallecido ya el general Franco, se celebra en Madrid el XXVIII Congreso del PSOE, el primero tras la celebración de las primeras elecciones generales de la democracia española, y en las que el PSOE se consolidó como segunda fuerza política. En este Congreso se rechaza la propuesta de su Secretario General, Felipe González, de renunciar al marxismo como ideología oficial del PSOE. Provocando esta decisión la dimisión de González.

El órdago lanzado por Felipe González a su propio partido, con su dimisión al no haber aceptado el viraje del partido hacia una social democracia al estilo alemán, se resolvió en un congreso extraordinario que tuvo lugar en septiembre de ese mismo año, con su reelección como Secretario General, y abandonando definitivamente los postulados marxistas.

Dos años después de haber presentado la moción de censura que puso fin al gobierno de Adolfo Suárez y uno tras lo acontecido con el golpe de estado del 23 de febrero de 1981, donde el teniente coronel Tejero tomó por las armas el congreso de los diputados siguiendo un plan concebido por el general Armada y con el más que probable consentimiento del Rey de España, el PSOE gana con mayoría absoluta las elecciones generales del año 1982, convirtiendo a Felipe González en el tercer presidente de la democracia.

Pero retrocedamos de nuevo al fallido golpe de estado del 23 de febrero del año 1981. Mucho se ha dicho y escrito sobre este intento de poner fin al  estado democrático, algo muy al estilo de otros pronunciamientos, alzamientos y golpes de estado vividos por este país durante el siglo XIX y principios del XX. El fallido golpe de estado tenía como finalidad poner fin al gobierno de Adolfo Suárez para poner en su lugar un gobierno de concentración nacional, siendo muchas las personas al tanto del posible golpe, así como los que tomaron parte en él.

Hace ya algunos años apareció la supuesta lista de personas que se iban a repartir el poder tras el 23-f, la famosa lista de Armada. La lista sería la siguiente:

-Presidente: general Alfonso Armada.
-Vicepresidente para Asuntos Políticos: Felipe González (PSOE).
-Vicepresidente para Asuntos Económicos: J. M. López de Letona (banquero).
-Ministro de Asuntos Exteriores: José María de Areilza (Coalición Democrática).
-Ministro de Defensa: Manuel Fraga (AP).
-Ministro de Justicia: Gregorio peces Barba (PSOE).
-Ministro de Hacienda: Pío Cabanillas (UCD).
-Ministro de Interior: general Manuel Saavedra Palmeiro.
-Ministro de Obras Públicas: José Luís Álvarez (UCD).
-Ministro de Educación: Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (UCD).
-Ministro de Trabajo: Jordi Solé Tura (PCE).
-Ministro de Industria: Agustín Rodríguez Sahagún (UCD).
-Ministro de Comercio: Carlos Ferrer Salat (CEOE).
-Ministro de Cultura: Antonio Garrigues Walker (abogado lobbysta).
-Ministro de Economía: Ramón Tamames (PCE).
-Ministro de Transportes. Javier Solana (PSOE)
-Ministro de Autonomías: general José Antonio Sáenz de Santamaría.
-Ministro de Sanidad: Enrique Múgica (PSOE).
-Ministro de Información: Luís María Ansón (director de la agencia Efe).

Como podemos ver el señor González no sólo estaría al tanto del golpe sino que formaría parte de la conspiración. Por lo visto tenía prisa en ocupar un relevante cargo en el gobierno y poco le importaba la forma de conseguirlo.

Pero volviendo a los hechos demostrables que ponen en tela de juicio la honorabilidad de nuestro expresidente, y su clara vocación neoliberal, sólo tenemos que recordar algunas de sus políticas y decisiones como presidente del gobierno, políticas muy dadas a favorecer a las oligarquías que le auparon al poder y a sus amigos americanos.

¿Quién no recuerda la campaña electoral en 1982 en contra de la entrada de España en la OTAN? Pero dos años después de entrar en la Moncloa, hace borrar del programa del partido la oposición del PSOE a dicha entrada. Y en 1985 organiza y posteriormente gana un referéndum apoyando el ingreso (donde su amigo Javier Solana ocuparía años después el cargo de Secretario General de la Alianza Atlántica). ¿Fue la ratificación de la entrada de España en la OTAN parte del pago que le debía a sus amigos norteamericanos por el apoyo recibido para su meteórico ascenso al poder?

¿Quién no recuerda las poco transparentes concesiones hechas a sus amigos del grupo Prisa?

¿Quién no recuerda las políticas de los poco socialistas ministros de economía Boyer y Solchaga, y el inicio de la fiebre privatizadora tan propia del liberalismo económico?

¿Quién no recuerda los GAL?

¿Quién no recuerda la llamada ley Corcuera?

¿Quién ha podido olvidar los múltiples casos de corrupción y enriquecimiento ilícito por parte de los supuestos socialistas de su gobierno?

¿Quién no recuerda la ilegal financiación que se demostró a través del caso Filesa?

Y una vez dejada la política: ¿qué decir de su entrada en órgano de administración de Gas Natural por unos honorarios cercanos a los 130.000 euros anuales?

¿Un verdadero socialista se comportaría como ha hecho este señor dando su apoyo al lider de la derecha venezolana, Henrique Capriles, en lugar de dárselo al gobierno de izquierdas elegido democráticamente por el pueblo?

Felipe, Capriles

Muchas preguntas a las que sólo se me ocurre darle una respuesta, el señor Felipe González Márquez, y como él parte de su camarilla, no son socialistas y dudo mucho que nunca lo hayan sido; los hechos lo pusieron al frente de un partido como podían haberle llevado a militar en otro de signo bien distinto. Y para desgracia, de los verdaderos socialistas, el PSOE aun está sometido a los González, Guerra, Chávez, Bono, Etc., como se pudo ver en su día cuando él y buena parte de los barones de su partido se emplearon a fondo para aupar al señor Rubalcaba a la Secretaria General del partido.

MSNoferini