Posts etiquetados ‘falso cooperativismo’

Hoy (28/9/2017) se cumplen seis meses de la aprobación, por parte del Parlament de Catalunya, de la modificación de la ley catalana de cooperativas (Ley 5/2017 del 28 de marzo). Una modificación que, ante la pasividad de la administración catalana y de quienes están al frente de ella por poner freno al falso cooperativismo, aún no ha supuesto apenas mejora alguna en las condiciones de trabajo y derechos de decenas de miles de trabajadores.

Ya hace años que algunos venimos denunciando el auténtico fraude de ley que se esconde tras ciertas cooperativas cuya actividad real no es otra que la cesión de trabajadores, como si de una ETT se tratara, y la degradación de lo que es o debería ser el cooperativismo asociativo. Las condiciones laborales, los derechos y la protección social de los trabajadores de estas cooperativas, de las cuales supuestamente son socios aunque sin voz ni voto, son en no pocos casos de auténtica esclavitud.

Conociendo muy bien el caso del falso cooperativismo que desgraciadamente se ha impuesto en el sector cárnico, en comarcas como la de Osona, puedo relatar con conocimiento de causa la situación de explotación a la que son sometidos sus trabajadores en los mataderos y en algunas empresas del sector. Al margen de la dureza del trabajo de despiece en mataderos en los que se trabaja a destajo dado el alto volumen de cabezas de ganado, principalmente porcino, que se llegan a sacrificar (15mil diarias en algunos casos), estos trabajadores acaban haciendo más horas de las habituales en el convenio cárnico y sus salarios suelen ser mucho más bajos, con el añadido que al estar englobados en el régimen de autónomos tienen una menor protección social y menos derechos que el resto de trabajadores del sector.

Quienes se hallan tras estas cooperativas constituir sus empresas bajo esta fórmula jurídica les ha venido representando unos mayores beneficios, pues al optar por encuadrar a sus trabajadores y supuestos socios en el régimen de cotización de autónomos les permite un considerable ahorro al estar exentos de pagar la cuota patronal y recaer el pago de las cotizaciones en los propios trabajadores. Sin olvidar que a día de hoy los trabajadores autónomos no cuentan con la misma protección que los trabajadores por cuenta ajena, y la mayoría de estas cooperativas hasta ahora nunca habían garantizado a sus socios derechos tan básicos como a las vacaciones retribuidas, pagas extras o a ser indemnizados en caso de despido.

Pero desgraciadamente los cambios aplicados hace ya seis meses en la ley de cooperativas catalana, los cuales buscaban entre otras cosas equiparar como mínimo los derechos de los socios de las grandes cooperativas (de más de 25 trabajadores que tengan por actividad la subcontratación mercantil de obras, suministros o servicios[…]con una dependencia del 75% o más de su facturación para un único cliente) con los de los convenios colectivos de los trabajadores de las empresas o centros donde presten sus servicios, no se están cumpliendo.

Una vez más el poder legislativo, en este caso el Parlament de Catalunya, se pone la careta de progresista y simula su compromiso social hacia una determinada causa pero en el momento de la verdad poco o nada le importa su cumplimiento. Tras seis meses de la entrada en vigor del cambio de la ley de cooperativas, en la ley de acompañamiento a los presupuestos de la Genralitat, la administración catalana ha abandonado a su suerte a decenas de miles de trabajadores que siguen padeciendo en sus carnes la deshumanización de quienes anteponen sus beneficios a los derechos de los trabajadores y a la legalidad.

MSNoferini

esclavismo

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Con alegría contenida celebro los resultados obtenidos, tras las movilizaciones llevadas a cabo en estos últimos meses por los trabajadores de las cooperativas cárnicas de Osona (Catalunya) y a la gran labor realizada desde “Càrnies en lluita”. Una vez más se demuestra la poca disposición de algunos en cumplir la legislación y reconocer nuestros derechos más básicos, en este caso laborales, si no se sienten obligados por la presión ejercida desde la movilización y lucha de los trabajadores.

Quizás uno de los grandes logros conseguido por “Càrnies en lluita” con su apoyo a los trabajadores de esas cooperativas (falsas), que tienen como objeto social buscar el beneficio en la cesión de trabajadores al sector cárnico y tras las cuales en no pocos casos se encuentran las propias empresas que las subcontratan, ha sido el hacerles ver que ellos tienen el poder de cambiarlo todo, pues ellos son la asamblea, el órgano de toma de decisiones de cualquier cooperativa donde todos y cada uno de ellos tienen el derecho a participar y a decidirlo todo con su voto. Y ha sido esta la forma en que los trabajadores de la empresa TAIC se han apuntado su primera victoria, el pasado sábado 22 julio, al conseguir logros tan importantes como: hacerse por primera vez con tres puestos en órganos internos de la cooperativa, como son el Consejo Rector, intervención y el comité de recursos; el reconocimiento del derecho a las vacaciones retribuidas; el tener un mínimo asegurado en sus bajas médicas, que la empresa cubrirá si la mutua no llega a ese mínimo; el compromiso de dar entrada a cualquier documento que deseen presentar los trabajadores, sin necesidad de tener que recurrir a vías externas, como ocurría hasta la fecha a través de burofax; y la no aprobación de las cuentas anuales, con lo que ello conlleva.

Cuando hablaba de “alegría contenida” ante los logros obtenidos por los trabajadores de cooperativas como TAIC, lo decía ante el hecho de tener que ser testigo de la poca voluntad por parte de los empresarios, que se hallan tras estas empresas, de cumplir con la legalidad, en este caso con la ley de cooperativas catalana y los cambios introducidos en la misma el pasado 28 de marzo, y tener que llegarse a la movilización para ir obteniendo con cuentagotas, por parte de los trabajadores, unos derechos que no se les deberían negar.

Es muy triste el deficiente funcionamiento de las administraciones, como podría ser la inspección de trabajo, y la poca voluntad de los poderes políticos, en este caso la Generalitat, en poner freno a los excesos de quienes retorcieron leyes, como la de cooperativas, para buscar pingües beneficios. Nunca se debería haber consentido que una empresa se constituyese bajo la fórmula jurídica de cooperativa, si realmente no lo era. Y si lo permitieron debería ser la propia administración la que pusiera bajo control a estas empresas y sancionarlas en caso de no respetar algunos derechos básicos de los trabajadores de las mismas. Algunos, a nivel personal, entendemos que para luchar contra este tipo de empresas ni siquiera existía necesidad de haber cambiado la ley catalana de cooperativas, supuestamente para buscar con ello la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores, pues ello permitió darles un encaje legal si cumplían unos mínimos, permitiendo legitimar a las falsas cooperativas, esas “con más de 25 trabajadores, que tengan por actividad principal realizar suministros o servicios a otras empresas por mediación de la subcontratación mercantil de obras, o si su facturación depende en un 75% o más de un único cliente”.

Desde el Gobierno de Euskadi hace ya unos cuantos años se denunció a una cooperativa por lo que consideraban una cesión ilegal de trabajadores, casualmente la cooperativa se llamaba TAIC, y el fallo de la justicia así lo dictaminó, siendo ratificado por el Tribunal de Justicia del País Vasco y no siendo aceptado por el Tribunal Supremo a trámite el recurso de casación presentado por la empresa. Lo que pone de manifiesto que la lucha contra quien vulnera ciertas leyes no requiere de postureo, como el que desgraciadamente está haciendo nuestro Gobierno aprobando leyes que no llegan a desarrollarse, sino de voluntad y rigurosidad.

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Amb alegria continguda celebro els resultats obtinguts, després de les mobilitzacions realitzades en aquests últims mesos pels treballadors de les cooperatives càrnies de la nostra comarca i a la gran labor realitzada des de “Càrnies en lluita”. Una vegada més es demostra la poca disposició d’alguns a complir la legislació i reconèixer els nostres drets més bàsics, en aquest cas laborals, si no es veuen obligats per la pressió exercida des de la mobilització i lluita dels treballadors.

Potser un dels grans assoliments aconseguit per “Càrnies en lluita” amb el seu suport als treballadors d’aquestes cooperatives (falses), que tenen com a objecte social buscar el benefici en la cessió de treballadors al sector carni i darrere de les quals en no pocs casos es troben les pròpies empreses que les subcontracten, ha estat el fer-los veure que ells tenen el poder de canviar-ho tot, doncs ells són l’assemblea, l’òrgan de presa de decisions de qualsevol cooperativa on tots i cadascun d’ells tenen el dret a participar i a decidir-ho tot amb el seu vot. I ha estat aquesta la forma en què els treballadors de l’empresa TAIC s’han apuntat la seva primera victòria, dissabte passat 22 juliol, en aconseguir assoliments tan importants com: fer-se per primer cop amb tres llocs als òrgans interns de la cooperativa, com són el Consell Rector, intervenció i el comitè de recursos; el reconeixement del dret a les vacances retribuïdes; tenir un mínim assegurat en les seves baixes mèdiques, que l’empresa cobrirà si la mútua no arriba a aquest mínim; el compromís de donar entrada a qualsevol document que desitgin presentar els treballadors, sense necessitat d’haver de recórrer a vies externes, com ocorria fins avui a través de burofax; i la no aprovació dels comptes anuals, amb el que això comporta.

Quan parlava “d’alegria continguda” davant els assoliments obtinguts pels treballadors de cooperatives com TAIC, ho deia davant el fet d’haver de ser testimoni de la poca voluntat per part dels empresaris que es troben darrere d’aquestes empreses de complir amb la legalitat, en aquest cas amb la llei de cooperatives catalana i els canvis que s’hi van introduir el passat 28 de març, i pel fet que s’ha hagut d’arribar a la mobilització per anar obtenint amb comptagotes, per part dels treballadors, uns drets que no se’ls haurien de negar.

És molt trist el deficient funcionament de les administracions, com podria ser la inspecció de treball, i la poca voluntat dels poders polítics, en aquest cas la Generalitat, de posar fre als excessos dels qui van retorçar lleis, com la de cooperatives, per buscar grans beneficis. Mai s’hauria d’haver consentit que una empresa es constituís sota la fórmula jurídica de cooperativa, si realment no ho era. I si ho van permetre, hauria de ser la mateixa administració la que posés sota control aquestes empreses i sancionar-les en cas de no respectar alguns dels drets més bàsics dels seus treballadors. Alguns, personalment, entenem que per lluitar contra aquest tipus d’empreses ni tan sols hi havia necessitat alguna d’haver canviat la llei catalana de cooperatives, suposadament per buscar amb això la millora de les condicions laborals dels treballadors, ja que això va permetre donar-los un encaix legal si complien uns mínims, i va permetre legitimar les falses cooperatives, una bona part d’aquelles (com diu la llei) “amb més de 25 treballadors, que tinguin per activitat principal realitzar subministraments o serveis a altres empreses per mediació de la subcontractació mercantil d’obres, o si la seva facturació depèn en un 75% o més d’un únic client”.

Des del Govern d’Euskadi fa ja uns quants anys es va denunciar a una cooperativa pel que consideraven una cessió il·legal de treballadors, casualment la cooperativa es deia TAIC, i la fallada judicial així ho va dictaminar, sent ratificada pel Tribunal Superior de Justícia del País Basc i no sent acceptat pel Tribunal Suprem a tràmit el recurs de cassació presentat per l’empresa (2012). La qual cosa posa de manifest que la lluita contra qui vulnera certes lleis no requereix “postureo”, com el que desgraciadament està fent el nostre Govern aprovant lleis que no arriben a desenvolupar-se, sinó de voluntat i rigorositat.