Posts etiquetados ‘explotación laboral’

Un buen amigo, que es miembro de la PAH, me decía una vez como ante un problema de la gravedad del habitacional suelen ser mayoría las mujeres las que se mueven para acudir a las asambleas a explicar su problema y buscar soluciones. Según él los hombres solemos ser más “huevones” y mientras buena parte se queda en casa lamentándose o sentados delante del televisor han de ser las leonas las que luchen y se preocupen de buscar soluciones a los problemas familiares.

Lo cierto es que no sé cuál es el grado de huevones que hay entre la población masculina pero las experiencias que he tenido siempre me han demostrado que en cualquier lucha tener a mujeres al frente es toda una garantía, y la lucha contra la explotación en el sector cárnico y sus falsas cooperativas no es una excepción.

Sin menospreciar la labor de los trabajadores de la industria cárnica, muchos de los cuales llevan tiempo batallando y se han jugado reiteradamente su puesto de trabajo luchando contra la explotación y buscando mejorar las condiciones laborales de todo el conjunto de la plantilla  -con los que desde Càrnies en Lluita tenemos el placer de poder trabajar codo con codo-,  pero sin la labor y el empuje que han demostrado algunas mujeres en esta lucha no creo que el resultado hubiera sido el mismo. Un ejemplo de ello lo tenemos en nuestra compañera, de Càrnies en Lluita, Montse Castañé, sin la cual dudo mucho que se hubieran conseguido los logros obtenidos en el matadero donde trabaja y que la han acabado convirtiendo en un referente y ejemplo de lucha y constancia. Y siguiendo la estela dejada por Montse en estos últimos tiempos he podido ser testigo de la lucha de otra mujer, que a mi entender va camino de convertirse en otro modelo a seguir en la dura lucha de los trabajadoras/es del sector cárnico, y esa sería la compañera de Càrnies, Mariela Salazar, trabajadora del matadero Le Porc Gourmet. Mujeres, las dos, luchadoras y sin pelos en la lengua capaces de convertirse en un referente en sus empresas y en el sector cárnico de la comarca de Osona.

Desde este pequeño escrito me gustaría deciros: gracias compañeras, es un orgullo compartir tiempo y esfuerzos con vosotras, y que vuestra implicación es un ejemplo a seguir.

MSNoferini

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Con alegría contenida celebro los resultados obtenidos, tras las movilizaciones llevadas a cabo en estos últimos meses por los trabajadores de las cooperativas cárnicas de Osona (Catalunya) y a la gran labor realizada desde “Càrnies en lluita”. Una vez más se demuestra la poca disposición de algunos en cumplir la legislación y reconocer nuestros derechos más básicos, en este caso laborales, si no se sienten obligados por la presión ejercida desde la movilización y lucha de los trabajadores.

Quizás uno de los grandes logros conseguido por “Càrnies en lluita” con su apoyo a los trabajadores de esas cooperativas (falsas), que tienen como objeto social buscar el beneficio en la cesión de trabajadores al sector cárnico y tras las cuales en no pocos casos se encuentran las propias empresas que las subcontratan, ha sido el hacerles ver que ellos tienen el poder de cambiarlo todo, pues ellos son la asamblea, el órgano de toma de decisiones de cualquier cooperativa donde todos y cada uno de ellos tienen el derecho a participar y a decidirlo todo con su voto. Y ha sido esta la forma en que los trabajadores de la empresa TAIC se han apuntado su primera victoria, el pasado sábado 22 julio, al conseguir logros tan importantes como: hacerse por primera vez con tres puestos en órganos internos de la cooperativa, como son el Consejo Rector, intervención y el comité de recursos; el reconocimiento del derecho a las vacaciones retribuidas; el tener un mínimo asegurado en sus bajas médicas, que la empresa cubrirá si la mutua no llega a ese mínimo; el compromiso de dar entrada a cualquier documento que deseen presentar los trabajadores, sin necesidad de tener que recurrir a vías externas, como ocurría hasta la fecha a través de burofax; y la no aprobación de las cuentas anuales, con lo que ello conlleva.

Cuando hablaba de “alegría contenida” ante los logros obtenidos por los trabajadores de cooperativas como TAIC, lo decía ante el hecho de tener que ser testigo de la poca voluntad por parte de los empresarios, que se hallan tras estas empresas, de cumplir con la legalidad, en este caso con la ley de cooperativas catalana y los cambios introducidos en la misma el pasado 28 de marzo, y tener que llegarse a la movilización para ir obteniendo con cuentagotas, por parte de los trabajadores, unos derechos que no se les deberían negar.

Es muy triste el deficiente funcionamiento de las administraciones, como podría ser la inspección de trabajo, y la poca voluntad de los poderes políticos, en este caso la Generalitat, en poner freno a los excesos de quienes retorcieron leyes, como la de cooperativas, para buscar pingües beneficios. Nunca se debería haber consentido que una empresa se constituyese bajo la fórmula jurídica de cooperativa, si realmente no lo era. Y si lo permitieron debería ser la propia administración la que pusiera bajo control a estas empresas y sancionarlas en caso de no respetar algunos derechos básicos de los trabajadores de las mismas. Algunos, a nivel personal, entendemos que para luchar contra este tipo de empresas ni siquiera existía necesidad de haber cambiado la ley catalana de cooperativas, supuestamente para buscar con ello la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores, pues ello permitió darles un encaje legal si cumplían unos mínimos, permitiendo legitimar a las falsas cooperativas, esas “con más de 25 trabajadores, que tengan por actividad principal realizar suministros o servicios a otras empresas por mediación de la subcontratación mercantil de obras, o si su facturación depende en un 75% o más de un único cliente”.

Desde el Gobierno de Euskadi hace ya unos cuantos años se denunció a una cooperativa por lo que consideraban una cesión ilegal de trabajadores, casualmente la cooperativa se llamaba TAIC, y el fallo de la justicia así lo dictaminó, siendo ratificado por el Tribunal de Justicia del País Vasco y no siendo aceptado por el Tribunal Supremo a trámite el recurso de casación presentado por la empresa. Lo que pone de manifiesto que la lucha contra quien vulnera ciertas leyes no requiere de postureo, como el que desgraciadamente está haciendo nuestro Gobierno aprobando leyes que no llegan a desarrollarse, sino de voluntad y rigurosidad.

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Amb alegria continguda celebro els resultats obtinguts, després de les mobilitzacions realitzades en aquests últims mesos pels treballadors de les cooperatives càrnies de la nostra comarca i a la gran labor realitzada des de “Càrnies en lluita”. Una vegada més es demostra la poca disposició d’alguns a complir la legislació i reconèixer els nostres drets més bàsics, en aquest cas laborals, si no es veuen obligats per la pressió exercida des de la mobilització i lluita dels treballadors.

Potser un dels grans assoliments aconseguit per “Càrnies en lluita” amb el seu suport als treballadors d’aquestes cooperatives (falses), que tenen com a objecte social buscar el benefici en la cessió de treballadors al sector carni i darrere de les quals en no pocs casos es troben les pròpies empreses que les subcontracten, ha estat el fer-los veure que ells tenen el poder de canviar-ho tot, doncs ells són l’assemblea, l’òrgan de presa de decisions de qualsevol cooperativa on tots i cadascun d’ells tenen el dret a participar i a decidir-ho tot amb el seu vot. I ha estat aquesta la forma en què els treballadors de l’empresa TAIC s’han apuntat la seva primera victòria, dissabte passat 22 juliol, en aconseguir assoliments tan importants com: fer-se per primer cop amb tres llocs als òrgans interns de la cooperativa, com són el Consell Rector, intervenció i el comitè de recursos; el reconeixement del dret a les vacances retribuïdes; tenir un mínim assegurat en les seves baixes mèdiques, que l’empresa cobrirà si la mútua no arriba a aquest mínim; el compromís de donar entrada a qualsevol document que desitgin presentar els treballadors, sense necessitat d’haver de recórrer a vies externes, com ocorria fins avui a través de burofax; i la no aprovació dels comptes anuals, amb el que això comporta.

Quan parlava “d’alegria continguda” davant els assoliments obtinguts pels treballadors de cooperatives com TAIC, ho deia davant el fet d’haver de ser testimoni de la poca voluntat per part dels empresaris que es troben darrere d’aquestes empreses de complir amb la legalitat, en aquest cas amb la llei de cooperatives catalana i els canvis que s’hi van introduir el passat 28 de març, i pel fet que s’ha hagut d’arribar a la mobilització per anar obtenint amb comptagotes, per part dels treballadors, uns drets que no se’ls haurien de negar.

És molt trist el deficient funcionament de les administracions, com podria ser la inspecció de treball, i la poca voluntat dels poders polítics, en aquest cas la Generalitat, de posar fre als excessos dels qui van retorçar lleis, com la de cooperatives, per buscar grans beneficis. Mai s’hauria d’haver consentit que una empresa es constituís sota la fórmula jurídica de cooperativa, si realment no ho era. I si ho van permetre, hauria de ser la mateixa administració la que posés sota control aquestes empreses i sancionar-les en cas de no respectar alguns dels drets més bàsics dels seus treballadors. Alguns, personalment, entenem que per lluitar contra aquest tipus d’empreses ni tan sols hi havia necessitat alguna d’haver canviat la llei catalana de cooperatives, suposadament per buscar amb això la millora de les condicions laborals dels treballadors, ja que això va permetre donar-los un encaix legal si complien uns mínims, i va permetre legitimar les falses cooperatives, una bona part d’aquelles (com diu la llei) “amb més de 25 treballadors, que tinguin per activitat principal realitzar subministraments o serveis a altres empreses per mediació de la subcontractació mercantil d’obres, o si la seva facturació depèn en un 75% o més d’un únic client”.

Des del Govern d’Euskadi fa ja uns quants anys es va denunciar a una cooperativa pel que consideraven una cessió il·legal de treballadors, casualment la cooperativa es deia TAIC, i la fallada judicial així ho va dictaminar, sent ratificada pel Tribunal Superior de Justícia del País Basc i no sent acceptat pel Tribunal Suprem a tràmit el recurs de cassació presentat per l’empresa (2012). La qual cosa posa de manifest que la lluita contra qui vulnera certes lleis no requereix “postureo”, com el que desgraciadament està fent el nostre Govern aprovant lleis que no arriben a desenvolupar-se, sinó de voluntat i rigorositat.

Hace pocos días el diario económico El Nuevo Lunes hablaba en uno de sus artículos sobre una modalidad de contrato laboral que desgraciadamente se ha ido extendiendo por diversos países europeos, “el Contrato de Cero Horas”.

«El contrato cero tiene un funcionamiento bastante peculiar, puesto que la empresa contratante obliga al trabajador a estar siempre disponible ante una eventual llamada y a mantener una relación de exclusividad con ella. Sin embargo, la compañía no tiene la obligación de garantizar al empleado que le proporcionará trabajo con una frecuencia determinada, así como el trabajador tampoco está obligado a aceptar cualquier llamada pero, decir “no” puede significar que nunca más volverá a sonar el teléfono.  No garantiza ni un salario mínimo ni un número de horas al mes trabajadas ya que la empresa llama a los trabajadores sólo cuando los necesita, exigiéndoles además a los trabajadores estar disponibles las 24 horas del día y, por lo tanto, no le permite tener otro puesto de trabajo.»

Si la lectura de lo que representa esta vergonzosa forma de contratación ha podido indignaros, pero pensáis que en nuestro país somos afortunados por no poderse dar este tipo de contrato, al no existir, deciros que estáis equivocados. Puede que el contrato de cero horas no exista en España, todavía, pero desgraciadamente sí que existen trabajos que se rigen por la misma fórmula, y el caso de la empresa británica Deliveroo es un claro ejemplo de ello.

Deliveroo

Deliveroo es una empresa de reparto a domicilio de comida de los restaurantes más variados de nuestras ciudades. Un reparto rápido y ecológico que realizan sus trabajadores autónomos principalmente en bicicleta. Lo supuestamente bueno de trabajar con esta empresa, según dice en su página web, es: Eres libre de elegir cuando repartes. Comunícanos cuándo podemos contar contigo y listo”, “Tu smartphone es tu principal herramienta de reparto”, “Somos una empresa digital, no tendrás que andar con dinero en metálico”, “Reparte a tu gusto, con tu chaqueta o camiseta favorita. ¡Tú eliges!”, “Ingresos atractivos, y las propinas son íntegras para ti”. Pero lo que no dice la página web de esta empresa es el sistema de semiesclavitud al que somete a sus trabajadores, idéntico al que podría darse en el mencionado “contrato de cero horas”, al estar ligados al móvil a la espera de que la empresa se ponga en contacto con ellos para ofrecerles algún servicio y sin tener aseguradas un mínimo de horas, y encima con el problema añadido de que los trabajadores que prestan sus servicios para ella lo hacen bajo la fórmula de autónomos, por lo que son ellos los obligados a pagar su cuota a la Seguridad Social y la cuantía de esta no hace distinciones en función de los ingresos obtenidos por el trabajador ese mes.

La contratación laboral bajo la fórmula del falso autónomo desgraciadamente está cada vez más extendida, es más hasta se modificó la ley en el año 2007 para darle un marco legal a lo que denominaron Autónomos económicamente dependientes o TRADEs (Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del trabajo autónomo).

Para poder concretar que sería o no un trabajador autónomo, deberíamos primero de todo leer lo que dice el artículo 1º del Estatuto del Trabajador Autónomo (Ley 20/2007). Por lo tanto autónomos serían todas aquellas “personas físicas que realicen de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena. Esta actividad autónoma o por cuenta propia podrá realizarse a tiempo completo o a tiempo parcial”.

Un trabajador autónomo, para tenerlo bien claro, era hasta no hace mucho aquel que, tal como indica su propio nombre, disponía de la independencia laboral que daba no tener jefes o superiores ante quienes responder, se organizaba el trabajo como creía conveniente, podía cumplir sus horarios a piacere, aportaba las herramientas y medios necesarios para poder desarrollar su trabajo y realizaba la actividad o actividades que él quería hacer. Él era el responsable de proveerse con su esfuerzo de un sustento económico con el que poder continuar su actividad y vivir de ella. Sin olvidar a todos aquellos que formando parte de una sociedad mercantil o laboral su participación o cargo les obligaba a estar encuadrados y cotizar en el Régimen de Autónomos.

Pero tal como ya he indicado en el año 2007 se crea la figura del TRADE o Autónomo Económicamente Dependiente, que serían, tal como dice el Estatuto de los Trabajadores Autónomos, “todos aquéllos que realizan una actividad económica o profesional a título lucrativo y de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que dependen económicamente por percibir de él, al menos, el 75 por ciento de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales”.

Desde mi punto de vista la creación de la figura del Autónomo Económicamente Dependiente supuso una vez más legislar a favor de aquellas empresas que deseaban externalizar un servicio, en detrimento de los trabajadores que hubieran podido ser contratados para realizar ese trabajo (valgan los ejemplos de sectores como el de mantenimiento, limpieza, distribución, informático, profesorado, etcétera). El fraude de ley que se produce a la hora de contratar de manera mercantil, en lugar de hacerlo a través de un contrato laboral, con el beneficio que ello le reporta a ciertas empresas es manifiesto, sólo hace falta estar al día del exhaustivo seguimiento que Inspección de Trabajo hace sobre los TRADES y las empresas que los contratan (ver artículo adjunto).

Trabajo desconfía de los Trades

Por lo tanto se hace una vez más evidente que quienes legislan se preocupan más de garantizar los beneficios y derechos de los ricos y poderosos que no de los trabajadores. Y aunque en España no exista el “Contrato de Cero Horas” ni falta que les hace a algunos, dada la posibilidad que tienen de contratar de manera mercantil o de montarse una falsa cooperativa, con el beneficio que les reporta el ahorrarse un buen pico en cotizaciones, verse liberados de cumplir un convenio y respetar cierta legislación laboral, y tener que rendir cuentas ante los representantes de los trabajadores en el comité de empresa.

Como vemos la legislación laboral podrá sufrir modificaciones con las que teóricamente dar mayor amparo a los trabajadores, la inspección de trabajo podrá actuar sancionando a quienes no cumplan con la legislación, la justicia condenar las ilegalidades que se puedan dar, pero lamentablemente “el capital” siempre acaba encontrando fórmulas con las que rebajar costes y asegurarse unos mayores beneficios, aunque sea a costa de precarizar el empleo e implantar un nuevo feudalismo.

MSNoferini

Ayer tuve la suerte de asistir a un interesante acto organizado por las Kellys (camareras de piso) de Barcelona, acompañando a un compañero y auténtico ejemplo de activista a pesar de su edad, mi amigo Enrique.

El acto estaba organizado por el Grup de Lectura Activa (GLA), en la biblioteca Trinitat Vella-J. Barbero, y contó con la presencia de una representante de la asociación de las Kellys de Barcelona, que nos hizo una muy interesante exposición sobre la complicada situación laboral que vive este colectivo, donde la mayoría de empleadas contratadas para trabajar en los hoteles de nuestro país son de procedencia foránea. El acto, más allá de dar difusión a la vergonzosa situación en la que se encuentran las trabajadoras, pretendía hacer un mapa de la precarización laboral en el sector hotelero de la ciudad de Barcelona.

Entre los/as asistentes al acto estuvieron presentes un elevado número de trabajadoras del sector, las cuales corroboraron y ampliaron la información transmitida por su compañera, lo que nos permitió tener conocimiento de primera mano de cuáles son los hoteles y grupos hoteleros que aprovechan la actual normativa laboral para exprimir a sus trabajadoras o que subrogan a deshumanizadas empresas de servicios sin importarles el régimen de semiesclavitud en el que tienen estas empresas a sus camareras de piso.

Según la representante de la asociación de Kellys, los problemas más graves con los que se enfrentan a diario son:

1- La externalización de servicios, con la consiguiente degradación de las condiciones laborales.

2- La presión a la que se ven sometidas las pocas que aún pertenecen a la plantilla del propio hotel ante la perspectiva de perder sus empleos por una posible externalización del servicio.

3- Los bajísimos salarios. La gratificación por habitación hecha ronda en la mayoría de casos los dos euros o incluso menos.

4- Inexistencia de planes de seguridad e higiene en el trabajo o un incumplimiento manifiesto de los planes.

5- Deficientes condiciones de prevención, como podría ser el caso de trabajar con productos tóxicos totalmente desaconsejados.

6- Imposibilidad de que las mutualidades laborales reconozcan como enfermedades profesionales ciertas dolencias.

7- Un abandono total de las administraciones a sus problemas.

8- Incremento obligatorio de las horas de trabajo sin gratificación alguna.

9- Una casi imposible conciliación familiar con el trabajo.

10- La degradación total de su empleo como una consecuencia directa de la reforma laboral, Real Decreto-ley 3/2012.

Pero al margen de estos diez gravísimos problemas, con los que tienen que convivir día a día estas trabajadoras, se puso en nuestro conocimiento como importantes hoteles de Barcelona se permiten la desfachatez de tener trabajadoras sin contrato o contratadas por una jornada parcial muy inferior a las horas que luego se les exige trabajar. Se explicó el caso de un conocido hotel de cuatro estrellas que tenía un buen número de camareras de piso filipinas, con unos casi nulos conocimientos de castellano trabajando sin asegurar o por un numero de horas muy inferior a las que realmente hacían, y que en más de una ocasión, ante la visita de un inspector de trabajo, se las escondía en un cuarto de la última planta a la espera de la finalización de dicha inspección.

La lista de hoteles donde se podrían estar vulnerando los derechos laborales de este colectivo o podrían estar siendo vulnerados por las empresas de servicios a través de las cuales se subcontratan a las camareras de piso es larga, y en ella se encuentran algunos de los hoteles y grupos hoteleros más importantes de nuestro país y de todo el mundo: Hilton, NH, ACCOR, Barceló, Núñez y Navarro, Melià, etc. En la lista incluso podemos encontrar uno de los hoteles de mayor lujo y más emblemáticos de nuestra ciudad, el Hotel ARS.

Realmente fue muy triste ver la desesperada situación en la que se encuentran estas trabajadoras y como están siendo tratadas en una ciudad, como es el caso de Barcelona, que acoge cada año un muy elevado número de turistas, para beneficio de hoteles y de la propia ciudad.

Pensemos que según la Encuesta de Ocupación Hotelera, en los hoteles de Barcelona se hospedaron el año pasado 7.490.635 personas, que consumieron 19.547.870 noches de hotel. El crecimiento respecto al 2015, que ya había sido año de récord (como antes lo fueron el 2013 y el 2014), se sitúa en un 5,6% en número de turistas y en un 5,5% en pernoctaciones. Se calcula que la tarifa media diaria (ADR) alcanzó en el 2016 los 138,9 euros (un 8% más que el año anterior).

MSNoferini

Nota aclaratoria: Según se me ha hecho saber el acto anunciado bajo el nombre ¿Hacemos un mapa de hoteles?, sobre el cual hablo en esta entrada, está vinculado al proyecto “Domingo todos los días” de Julia Montilla. La obra de Julia Montilla a la exposición En transición – Trabajo, situada en la segunda plata del Centro de Arte, cuenta con la participación de Las Kellys, la Iniciativa Cultural Baja en la Plaza, el Grupo de Lectura Activa- Biblioteca Trinitat Vella-J. Barbero y el equipo de Cohabitar Entrepueblos.

La otra cara de la ONCE

Publicado: mayo 1, 2016 en Uncategorized
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Cuando hablamos de problemáticas sociales automáticamente pensamos en los sin techo, familias desestructuradas, problemas de desnutrición, pobreza, y un largo etcétera. Pero la principal problemática social que tenemos en este país es sin lugar a dudas la falta de empleo y la precariedad del existente. Pensemos que el desempleo y las bajas retribuciones son sin lugar a dudas el origen muchos otros problemas, porque sin dinero difícilmente podremos pagarnos una vivienda, tener una buena alimentación, pagar los suministros básicos del hogar, pagarnos algunos servicios médicos que nos son incluidos en el catálogo de la sanidad pública (como podrían ser los odontológicos), y unas cuantas más. Y no olvidemos las consecuencias que tienen para nuestra salud y nuestras relaciones personales la suma de todos estos factores.

Si un país democrático y supuestamente desarrollado no puede garantizar el empleo a sus ciudadanos y no pone los medios para asegurar la buena calidad de este, entonces es que ese país tiene un serio problema y esa supuesta democracia queda en entredicho. Y eso es lo que está sucediendo en España. Un país en el que a día de hoy aun se destruye empleo, y el que se crea es cada día más precario y peor retribuido.

La mayor parte de las veces que hago un escrito de denuncia lo hago motivado por información que me llega de primera mano, y hoy no será una excepción pues una persona a la que aprecio mucho es la que se encontró con lo que voy a pasar a relatar.

Servidor tenía el pleno convencimiento de que una de las pocas empresas que a día de hoy aún seguía pagando un salario digno a sus nuevos trabajadores, y entiendo que de ello presumen en su página web y en la publicidad que dan, era la ONCE, la famosa Organización Nacional de Ciegos Españoles. Una organización sin ánimo de lucro que supuestamente tiene una finalidad social, y esta no es otra que trabajar por mejorar la vida de invidentes y minusválidos, y darles trabajo. Pero por lo visto esto no es así. Entrar a trabajar en la ONCE vendiendo sus famosos cupones ha dejado de ser un trabajo digno para convertirse en un abuso y en una auténtica explotación laboral.

Quien teniendo una minusvalía vaya a pedir trabajo a la ONCE se encontrará con que actualmente el trabajo ofertado para la venta de sus famosos cupones se retribuye por una jornada completa con el Salario Mínimo Interprofesional (655,20€), y que sólo se tiene derecho a cobrar un 4% de comisión si las ventas que sobrepasan los 1050 euros en cupones semanales. Sin olvidar que en este caso concreto se le exigía al demandante de empleo trabajar todos los fines de semana.

¿Cómo puede ser que la ONCE que tan buenos ingresos saca de la venta de sus loterías y cupones, y que se beneficia notablemente de sus bajas aportaciones en concepto de cotizaciones a la Seguridad Social dadas las minusvalías de sus trabajadores, pague salarios tan precarios y deshumanizados?

Pues seguramente la respuesta sea tan clara como que esta organización piensa más en términos empresariales,  recortando gastos allí donde puedan, en lugar de hacerlo pensando en desde una perspectiva social y humanitaria. ¿Por qué pagar más si estos salarios son los habituales en el mundo laboral y siempre hay trabajadores dispuestos a aceptarlos, y más si sus minusvalías incrementan la dificultad para acceder a un empleo?

Pero la cosa ya no queda sólo aquí, pues este aparente afán mercantilista de la Organización Nacional de Ciegos Españoles les lleva a sobre explotar zonas que hasta la fecha las podía tener bien cubiertas con vendedores de contrastada solvencia. Pues hora encontramos a más vendedores que nunca, a la vez que podemos comprar nuestro cupón en Internet o en las oficinas de Correos. Lo que motiva que ante esta atroz competencia  los veteranos vendedores de toda la vida se vean en la obligación de hacer más horas que nunca para poder llegar a los mínimos que dan derecho a su comisión y a no perder poder adquisitivo, o incluso el propio trabajo.

Cuando escribí estas palabras para ser compartidas en este blog no tenía más datos que los aportados por un amigo, pero al buscar en la red descubrí bastante información al respecto, y de que no son pocas las denuncias existentes. Desde diversos sindicatos y medios se ha hecho pública esta explotación laboral a la que hago referencia, en incluso existen denuncias ante la Inspección de Trabajo (Trabajo_ONCE).

Esta es la realidad de este país. Un país donde hace unos años parecía que si eras mileurista era sinónimo de ser un trabajador poco cualificado y un bicho raro, y donde en la actualidad conseguir un salario que llegue a los mil euros es un auténtico privilegio, aun estando cualificado sobradamente para ese trabajo.

MSNoferini

Artículo sobre el tema aparecido en el diario Público hace algo más de un año:
 http://www.publico.es/sociedad/once-diez-precariedad-laboral.html

Explotación ONCE