Posts etiquetados ‘En Comú’

ada-i-xavier-en-comuNo hace mucho a alguien se le ocurrió dar por sentado que yo formaba parte de ese extraño invento llamado “els Comuns”, y le sorprendió mi respuesta algo airada diciéndole un “NO” bien claro y rotundo. Tuve que explicarle a esa persona mi militancia durante más de dos años en Podemos, un partido o plataforma nacida para aglutinar a todas aquellas personas, partidos y movimientos sociales deseosos de una renovación democrática y poner sistema y gobierno al servicio de los ciudadanos.

Tal como he repetido hasta la saciedad somos muchos entre la militancia quienes no apoyamos la creación de lo que de manera eufemística se ha venido a llamar “nuevo sujeto político”, en lugar de llamarlo “partido”. No puedo apoyar la creación de un nuevo partido que vendría a unir a los partidos progresistas y los movimientos sociales cuando ese partido ya existe, y se llama “Podemos”, o “Podem” si hacemos referencia únicamente a Catalunya.

Ya puede venir San Pablo Iglesias pregonando las bondades de según qué uniones en su carta a los corintios o a los catalanes, o el Secretario General del partido en Catalunya, el cual en su discurso o las misivas enviadas a los inscritos nunca ha ocultado su simpatía por los comunes olvidándose no pocas veces a quien se debe, que a mí ninguno de ellos me hará cambiar de opinión ni comulgar con ruedas de molino. Pero está claro que al final, guste más o guste menos, deberá ser la militancia en su conjunto quien decida.

Realmente me molesta que quienes teniendo cierta alergia a Podemos, y no quisieron en su día integrarse en él, hayan convertido una plataforma de confluencia electoral, a lo que sí que doy mi apoyo incondicional, en un partido controlado por ellos, que en los momentos de decidir ciertas cosas de asambleario poco tiene (siendo consciente que en eso Podemos también tiene aún mucho que mejorar). Me molesta que algunos quieran hacer desaparecer la palabra Podem del nombre definitivo de ese extraño monstruo de Frankenstein; no les gustamos lo suficiente, pero están deseosos de poder contar con el empuje de la marca, así como poder usar a discreción la gran y activa militancia de Podemos. Y me molesta el deseo de algunos de querer repartir sillas en su posible futura ejecutiva en base a cuotas por marca.

Tampoco quisiera olvidarme de algo que hace tiempo que vengo notando, y cada vez es más evidente, y no es otra cosa que la clara tendencia que tiene ese proyecto en escorarse hacia ciertas tendencias independentistas y/o nacionalistas, y el proyecto “Un país en Comú” es un claro ejemplo de ello.

Nunca he ocultado mi poca simpatía con los nacionalismos, sean del tipo que sean, y sigue sin atraerme la idea de una Catalunya independiente, por mucho que como demócrata que soy apoyaré con todas mis fuerzas el derecho de los catalanes a decidir su futuro. Creo que es evidente el interés del nacionalismo catalán en poder tener controlado el nuevo sujeto o partido que viniera a ocupar el espacio que debiera haber ocupado Podem Catalunya. Y por eso tengo muy claro que si llegado el momento tuviera que decantarme por apoyar con mi voto a un partido independentista con una clara vocación social ya tengo a la CUP,  un partido que no oculta sus intenciones e ideales y siempre ha luchado abiertamente por ellos.

MSNoferini

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Podem Cercles

Para todos aquellos que me conozcáis o me hayáis leído de manera habitual sabréis de mi militancia política en Podemos, como también sabréis de mi cansancio y decepción. Pero lo cierto es que aun estando bastante desilusionado con los derroteros por los que parece deambular nuestro partido no tengo intención, para desgracia de algunos, de abandonar el partido. Creo, tal como he dicho en alguna otra ocasión, que irme ahora sería como una derrota y pienso que aun puedo aportar mucho. Pienso que las personas críticas y sinceras, pero siempre desde una perspectiva constructiva, somos muy necesarias en proyectos políticos como en el que estamos inmersos.

Y dicho lo dicho mencionar que tras la elección de los nuevos órganos ejecutivos de Podem Catalunya y su Secretario General me prometí, y así lo dije públicamente, que les daría un margen prudencial de tiempo antes de abrir boca y si se lo mereciesen criticarles, cosa que espero que no suceda.

No desvelo nada nuevo si digo que la candidatura que se hizo con la victoria en estas pasadas elecciones internas, copando buena parte de los 35 puestos (34 CCA y 1 de la SG), no contaba con mi apoyo ni tampoco con mi confianza. Los motivos ya no vienen al caso. Lo único que puedo decir es que estos compañeros/as, y todos los que forman el nuevo Consejo Ciudadano, les espera el difícil reto de enderezar la situación en Podem Catalunya y recuperar unos valores que parecen haberse perdido por el camino, a la vez que van a tener la responsabilidad en algo tan importante como decidir el futuro de nuestro partido, un futuro que algunos compañeros y compañeras entienden que ha de pasar por una confluencia de partidos o por una unión en un partido instrumental.

Desde la militancia, que no los inscritos –ya que cualquiera puede ser inscrito–, somos mayoría los que, al igual que se ha visto en Galicia, rechazamos la creación de un partido instrumental que absorba o fagocite a Podem Catalunya. Creo que la mayor parte de los miembros activos de Podemos –pues no son pocas las sospechas de que una buena parte de los inscritos, a los que ya he hecho referencia, fueron inscritos por otras formaciones con el fin de poder tener un cierto control sobre las decisiones que se pudieran tomar a la hora de votar– aceptamos y/o apoyamos cualquier confluencia electoral que pueda servir para tener el mayor número de apoyos a la hora de entrar en las instituciones y trabajar en beneficio de la ciudadanía, pero nos negamos a aceptar la creación de un nuevo partido en el que integrarnos.

No somos pocos los que nos preguntamos ¿qué necesidad existe de crear un nuevo partido que venga a suplir a Podemos en Catalunya si ya existimos nosotros? ¿No somos acaso un partido transversal totalmente abierto a todas aquellas personas que vengan a sumar con la única condición de aceptar nuestros Principios Éticos? ¿No hemos aceptado la integración de otros partidos en nuestras filas, como Revolta, y hemos permitido que una parte de sus miembros ocuparan buena parte del Consell Ciutadà de Catalunya? ¿Por qué hemos de ser nosotros los que siendo el actor con mayor tirón entre el electorado deba renunciar a nuestro nombre en beneficio de la élite que se encuentra tras el nombre En Comú?

Hace pocos días los compañeros de Galicia nos enseñaron el camino a seguir en Catalunya, sometiendo a votación entre sus inscritos cuál debía ser la fórmula que debía elegir Podemos Galicia para concurrir a las próximas elecciones autonómicas a su parlamento, y con muy buen criterio la pregunta tenía dos posibles respuestas: a) Como una confluencia electoral con los diversos actores del cambio, y b) En solitario. Tras someter la pregunta a consulta el resultado fue ir a las elecciones en una coalición electoral. Lo que por lo visto no ha gustado a quienes convirtieron la coalición En Marea en un partido, llevando a los diferentes actores de dicho proyecto a negarle a Podemos Galicia esta forma de asociarse y cerrando la puerta a poder concurrir juntos a las próximas elecciones gallegas.

Compañeros y compañeras que vais a llevar el peso de la negociación, con En Comú, ICV, Equo Procés Constituent y no sé cuantos más, desde aquí os pido dos cosas: una que toda negociación cumpla con esa máxima nuestra que constituye un pilar en este partido aunque por desgracia no siempre se ha cumplido, máxima transparencia y que sea “con luz y taquígrafos”; y dos no negociéis algo si previamente los militantes e inscritos no hemos decidido si queremos  unirnos o hermanarnos, y cuál ha de ser la forma elegida para hacerlo.

También me gustaría hacer referencia a que el próximo 25 de septiembre no sólo va a haber elecciones para la Xunta de Galicia pues también nuestros hermanos de Euskadi están llamados a las urnas, lo que les ha llevado a afrontar el reto de negociar e intentar cerrar por primera vez un acuerdo con diversos actores políticos en busca de una confluencia electoral. El resultado de esa modélica negociación ha sido el cerrar un excelente acuerdo, a la espera de ser ratificado por su militancia, en la que a la hora de confeccionar la candidatura el peso de Podemos Euskadi, IU y Equo será proporcional al peso que cada una de las formaciones ha demostrado tener en las últimas elecciones y en la vida política en Euskadi, lo que les va a suponer tener una representatividad del 83% para Podemos, un 12% para IU y un 5% para Equo. El hacer referencia a esta negociación y su resultado viene a cuento de que si al final se cerrase algún tipo de acuerdo, por así desearlo las bases, debemos ser los suficientemente inteligentes como para saber darle a cada partido u organización el peso real que pueden tener en la confección de cualquier candidatura, no podemos volver a caer en el errores cometidos hasta la fecha que en la confluencia con ICV en ese esperpento de candidatura llamada Catalunya sí que es pot permitimos que a día de hoy ICV tenga a 7 de 11 representantes en el Parlament y nosotros 4; o en la confluencia al Parlamento estatal donde concurrimos con la marca En Comú Podem, siendo el número de representantes electos 12 y de los cuales En Comú tuvo 5, ICV-Euia tuvo otros 5 y Podem Catalunya se quedó con sólo 2 representantes.

En conclusión:

1.-Aunque a algunos no nos guste la idea de la confluencia la aceptaremos si la militancia así lo decidiera en beneficio de sumar apoyos en la búsqueda de un cambio político, otra cosa es aceptar la creación de partidos instrumentales pues muchos consideramos esta opción inviable por entender que atenta contra nuestros propios principios.

2.-La militancia ha de tener conocimiento desde el minuto cero de cómo se lleva a cabo la negociación.

3.-A la hora de negociar una posible confluencia electoral se ha de hacer entender a las otras partes que nosotros somos el actor principal de dicho proyecto, lo que nos debería llevar a conseguir a un acuerdo similar al negociado por nuestros hermanos de Euskadi, salvando las distancias y teniendo en cuenta de que hay mayor número de actores en el proyecto.

Por lo tanto visto lo expuesto simplemente añadir que si debemos negociar una confluencia se acabó considerar a ICV y EUiA como dos entes diferenciados, se acabó darle a En Comú todas las ventajas y permitir que se crea el eje central del proyecto, se acabó el que otras formaciones y organizaciones minoritarias tengan mayor representatividad de la que les correspondería por su pasado y su peso político. Y si no quieren entenderlo o aceptarlo nos olvidamos de quienes no nos respetan y tomamos la misma vía que han tomado nuestros compañeros de Galicia, presentarnos solos como Podem Catalunya, que ganas ya tenemos. Ya se acabó el ser ninguneados y el ser la mano de obra de nadie, somos Podemos y nacimos para conquistar los cielos o lo que es lo mismo, las instituciones.

MSNoferini

Uno de los recuerdos que tengo de mi infancia es cuando acabada la dictadura mis padres militaron de una manera activa en el PSUC y el tiempo que le dedicaron a ello. Recuerdo mítines, Festes del Treball, y aquellas noches en las que tenían reunión en el partido o cuando en plena campaña se iban a enganchar carteles y mis hermanas y yo nos quedábamos en casa. Pero llegó el día en que abandonaron dicha militancia e incluso llegó el momento en el que no sintiéndose representados por el partido heredero del PSUC dejaron de votarlo, ese partido era ICV. Y viendo los derroteros por los que transita mi partido, Podemos/Podem Catalunya, es más que probable que yo pueda ser testigo de una historia parecida a la que vivieron mis padres y, al igual que le pasó al PSUC, Podem Catalunya acabe perdiendo su identidad difuminado en una suma de siglas, lo que no sólo podría llevarle a perder su identidad sino a buena parte de sus militantes, como a buen seguro sería mi caso.

Ya hace tiempo que todos venimos leyendo y oyendo, tanto en los medios como quienes militamos en Podemos a nivel interno, de que la confluencia En Comú, nacida de la suma de diversas fuerzas y movimientos, pero todos ellos orbitando alrededor de una sola persona, Ada Colau, quiere dejar de ser una mera confluencia electoral para convertirse en partido –valga como ejemplo estas declaraciones de Joan Josep Nuet diputado de CSQP y Cordinador de EUiA para La Vanguardia (http://www.lavanguardia.com/catalunya-si-que-es-pot-en-comu-podem-ada-colau.html)-, pues según parece no todos se sienten cómodos estando bajo el ala de Podemos. En definitiva algunos quieren cambiar la unidad nacida con un fin puntual por una unión estable bajo una única marca y que esa no sea Podemos.

Podemos nació como una herramienta y partido dispuesta a aunar el descontento de la gente y convertirlo en el motor del cambio. Podemos estaba abierto a todas y todos, e incluso presumía de transversalidad política, aunque sus postulados y la mayoría de militantes fueran claramente de izquierdas. Una herramienta que a día de hoy aún no se le ha sabido sacar todo el potencial que tiene pero en algunos territorios, como podría ser Catalunya, algunos se empeñan en crear otra herramienta o actor político al no sentirse cómodos con Podemos –algo que los que hemos tenido contacto con alguno de los actores que forman En Comú en comarcas como la mía hemos podido constatar-. Y por lo tanto debería ser Podem Catalunya y sus militantes quienes nos integremos y adaptemos a ese invento llamado En Comú en lugar de hacerlo ellos en Podem Catalunya.

Recordando las pasadas elecciones generales, porque en las autonómicas la señora Colau y su gente no quisieron participar en ese proyecto de nombre tan poco acertado como fue Catalunya Si Que es Pot, me viene a la cabeza cuando Ada pedía a nuestro Secretario General y a nuestro partido, y así se puede leer en la hemeroteca, generosidad para ver más allá de las siglas, y anda que no fuimos generosos. De un plumazo el nombre de Podem quedó relegado a un segundo término, nuestro color morado dejó paso al rojo, y de los doce primeros puestos de las listas de En Comú Podem al congreso 5 eran de personas de Barcelona en Comú o de su órbita, 5 de ICV-EUiA y dos de Podem Catalunya.

No somos pocos los que en Podem Catalunya no estamos conformes con cambiar la unidad, nacida del deseo de las izquierdas de trabajar juntos en un fin común, por unión. Muchos queremos ser simple y llanamente Podem Catalunya, un partido soberano donde las cosas no se decidan desde Madrid o desde todo el conjunto del estado sino desde la militancia de Catalunya. Pero al mismo tiempo sin perder de vista y cortar el cordón umbilical con Podemos, nuestro partido madre.

Tal como decía Gaspar Llamazares a la hora de valorar la unidad de IU y Podemos de cara a estos próximos comicios: «IU puede convertirse en un satélite de un planeta desconocido». Pues así es como también algunos lo vemos a la hora de pensar en lo que puede representar para Podem Catalunya integrarse en En Comú. En definitiva, muchos nos sentimos de Podem/Podemos y nos gustaría continuar siéndolo, por mucho que apoyemos una confluencia puntual de los partidos y movimientos de izquierdas que pueda servir para poner fin al gobierno actual y poner las instituciones al servicio de la ciudadanía.

MSNoferini

En Comú Podem

Ser fagocitado

Publicado: enero 27, 2016 en Uncategorized
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PODEM rotulo

Bueno, parece que lo que era un rumor va tomando forma para convertirse en una realidad, la marca En Comú Podem, que tan buenos resultados tuvo en las pasadas elecciones generales, aspira a dejar de ser una confluencia de partidos para convertirse en partido.

Como militante de base en Podem Catalunya la idea tener que renunciar a ser parte de Podemos al ser fagocitado por En Comú, y quien hay detrás de la marca, me hace tanta ilusión como que me den una patada en el bajo vientre. Este servidor se inscribió en Podemos, ha trabajado para y por Podemos y ha renunciado a unas cuantas cosas, porque creía en este proyecto.

Podemos nació de la indignación que llevó a mucha gente a ocupar las plazas y calles de nuestras ciudades un 15 de mayo del 2011, para pedir un cambio, para luchar por nuestros derechos, por nuestros servicios públicos y para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, pero que a fin de cuentas es lo más importante, nuestra dignidad.

Con lo expuesto no quiero que nadie piense que le quiero dar a Podemos la exclusividad en tener entre sus filas a los indignados del 15M, ni que es el único partido o movimiento social con voluntad de luchar por cambiar las cosas, pero es innegable que Podemos dio voz a los indignados, trajo frescura a la política, e hizo visibles personas y situaciones que hasta la fecha habían permanecido en la opacidad más absoluta.

Seguramente la mayoría estaremos de acuerdo en la valía de la señora Ada Colau, quien de activa militante en la PAH ha conseguido llegar a alcaldesa de Barcelona, en una confluencia de partidos y el apoyo de algunos movimientos sociales denominada Barcelona en Comú, en la que Podem Catalunya tuvo mucho que ver en su victoria.

Está claro que cualquier partido que quiera hacerse fuerte en este mundo de depredadores necesita de la mayor cantidad de apoyos, y las izquierdas siempre hemos sido incapaces de unirnos y apoyarnos, pero una cosa es ir unidos en busca de un fin común y otra bien diferente la unión. Yo al igual que muchos otros compañeros  no quiero ser fagocitado por una marca incierta de la que ya formamos parte. ¿Por qué no pueden venir ellos hacia nosotros y debemos ser nosotros los que renunciemos a nuestra marca para acabar en un grupo ya cohesionado en el que algunos tienen sus propios intereses?  ¿Por qué alguien se permite registrarlo como partido si la militancia de Podemos aún no hemos sido llamados a consulta al respecto? ¿Por qué hemos de ser nosotros, tal como dijo Ada Colau, “los valientes” y “los que tenemos que mirar más allá de las siglas” en lugar de ellos, cuando lo importante, tal como también dijo la señora Colau, “son los procesos de cambio y lo que defiende la gente?¿Por qué la señora Colau, su En Comú, la gente de Procés Constituent, etc, etc, etc, no se vienen a Podemos y dada la cercanía de las elecciones a los principales órganos ejecutivos de Podem Catalunya no se presentan en una lista? ¿Por qué la ejecutiva de mi propio partido en Madrid parece tener mucho interés en que Podem Catalunya desaparezca como tal?

Muchas preguntas para las que algunos presuponemos las respuestas. Pero pase lo que pase yo soy de Podemos, o mejor dicho de Podem Catalunya, y me gustaría seguir siéndolo.

MSNoferini

Soc de Podem(1)

La versión que publicó el Periódico de Catalunya del escrito.