Posts etiquetados ‘crisis’

El FMI y sus recortes

Publicado: junio 9, 2015 en Uncategorized
Etiquetas:,

FMI

Ayer leía, entre perplejo e indignado, que el FMI había pedido a nuestro país que entre otras cosas subiese el IVA, rebajase salarios, abaratase el despido, redujese el gasto público, introdujese el copago en la sanidad y la educación pública, pues según ellos una «reversión de los ajustes pondría en peligro la recuperación económica de España» – ¡que cabrones!, y perdón por la expresión pero mi grado de indignación está cada día elevado a un exponente mayor-.

Ante la desfachatez del FMI y todas aquellas instituciones macroeconómicas que pueden estar pidiendo similares ajustes me gustaría hacer una radiografía lo más objetiva posible de cómo está nuestros país, o mejor dicho cuál es la situación real de muchas personas de este país.

Primero de todo mencionar que la pobreza y la exclusión no son fenómenos nuevos en nuestro país, pero con la llamada crisis se ha visto incrementadas hasta unos límites muy alarmantes. En España, son casi 700 000 las familias que no tienen ingresos mensuales y muchas más las que viven con menos de 600 euros al mes (1 de cada 5).

Según la Encuesta de Condiciones de Vida 2014, publicada el 26 de mayo de 2015 por el Instituto Nacional de Estadística con la reducción de los ingresos experimentada en nuestro país durante los últimos años el porcentaje de población en riesgo de pobreza (ingresos anuales inferiores a 7.961 euros) se ha visto incrementado llegando al 22,2 por ciento.

Sin embargo según la tasa Arope (siglas de “At Risk Of Poverty or Social Exclusion” indicador utilizado por la UE) el porcentaje de pobreza real, la que combina ingresos con carencias básicas, se ha visto incrementado hasta colocarse en  el 29,2% (en números absolutos, 13.567.000 españoles).

España es el país de la OCDE donde más han aumentado las desigualdades sociales. El 10% de la población más pobre ha perdido un tercio de sus ingresos.

El 16,9% de los hogares españoles tiene muchas dificultades para llegar a fin de mes y el 41% no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos.

Más de dos millones de niños y niñas viven bajo el umbral de la pobreza en España, un 27% de la infancia.

El número de personas que deben recurrir a los Servicios Sociales se ha visto incrementado de manera alarmante, principalmente en mujeres de entre 36 a 50 años, casadas, con hijos y una renta en el hogar que oscila entre los 300 y 500 euro.

Un número de parados que debe rondar, según la última encuesta EPA, los casi 5,5 millones de personas. Con una tasa de desempleo entre los jóvenes menores de 25 años alcanza el 53,8% –la más alta de la zona euro-.

El umbral de la pobreza para un hogar con dos adultos y dos niños se sitúa en 16.719 euros de ingresos al año. Los ingresos medios anuales por hogar bajaron un 2,3%, hasta los 26.154 euros.

El índice de ejecuciones hipotecarias durante el primer trimestre de este año lejos de disminuir se ha incrementado en un 0,9%.

Y ya no hablemos de cómo han quedado los servicios públicos, los cuales han sufrido unos recortes tan atroces que han llevado a una merma considerable de su calidad, buscando con ello no tanto el ahorro sino la excusa perfecta para iniciar su privatización.

Por lo tanto, sin tener el más mínimo conocimiento de macroeconomía pero viendo la actual situación en la que se encuentras muchas personas y familias, cómo se puede hablar de recortes salariales y abaratar despidos cuando la capacidad de endeudamiento de las familias españolas es casi nula y con ello es difícil hacer frente a las deudas acumuladas, lo que sin lugar a dudas también puede perjudicar la macroeconomía. Cómo se pueden pedir un incremento del IVA reducido cuando son muchas las personas que no tienen ni para comparar los productos más básicos. Cómo tienen la desfachatez de pedir que se recorte la inversión pública y se imponga un copago de ciertos servicios públicos tan necesarios como la sanidad y la educación  cuando muchas familias no tienen dinero ni para garantizarse el sustento. En definitiva cómo se puede ser tan asquerosamente rastreros de querer hacer pagar los platos rotos de las erráticas políticas económicas neoliberales a la ciudadanía.

Como he comentado en más de una ocasión tras el descalabro económico de este país, fruto de las desacertadas políticas y el despilfarro continuado de los diversos gobiernos que hemos tenido en los últimos treinta años, se ha producido una revolución, pero en lugar de ser una revolución social que pusiera las bases de un nuevo sistema político, económico y social ha habido una revolución del capital. El capital y sus ideales neoliberales han fracasado estrepitosamente pero de sus cenizas, como si de un ave fénix se tratase, ha surgido un nuevo sistema mucho más despiadado y deshumanizado que sólo busca su propio interés, olvidándose por completo los intereses y las necesidades reales del pueblo. En definitiva lo que se ha venido a llamar como crisis ha sido y es una guerra de los de arriba contra los de abajo, y para nuestra desgracia los de abajo la estamos perdiendo, dejando en la cuneta un elevadísimo número de damnificados y muertos.

MSNoferini

FPTodos somos conscientes de que el color de las cosas depende mucho del prisma ideológico con el que se mire. Y esto viene al caso de una noticia aparecida este pasado viernes (10/04/15) sobre la valoración que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) ha hecho de la Formación Profesional en Europa. Tal como se puede ver el titular de la noticia aparecida en dos medios, uno el ultraconservador y subjetivo diario la Razón para el cual la Formación Profesional está mejor que nunca, y el otro el conservador diario el Mundo (http://www.elmundo.es/espana), el cual en alguna ocasión aun conserva una cierta objetividad, que deja bien claro con su titular lo que seguramente se asemeja más a la realidad: “España no da la talla en la FP”.

La OCDE, la cual realmente sólo se preocupa de la salvaguarda de los ideales y políticas neoliberales, cree que se han hecho esfuerzos en nuestro país para mejorar la calidad de la FP pero advierte que “pocos estudiantes españoles cursan FP y, de éstos, aún menos tienen la oportunidad de cursar programas con la metodología de aprendizaje basado en el trabajo, tal como lo hacen muchos de sus homólogos europeos”.

Lo cierto es que en un país como el nuestro en el que el sistema educativo se desangra; al caer la inversión (según algunas fuentes los recortes podrían rondar los 20.000 millones desde el inicio de la crisis), incrementarse el número de alumnos y disminuir el profesorado; es fácil entender la degradación de la FP y la falta de plazas para todos aquellos que quieran cursar esta modalidad de estudios.

Tal como expone el profesor Pedro Uruñuela en el libro del Gran Wyoming, «No estamos solos»:

En los años noventa, el principal avance que aporta la Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE) es que extiende la educación obligatoria hasta los dieciséis años y, por lo tanto, retrasa la elección temprana por parte del alumno de si quiere ir al bachillerato o la formación profesional. La LOMCE quita esto y dice que desde antes, desde que un alumno se ve que empieza a tener problemas, se le derivará a la formación profesional. Con quince años se le manda a la formación profesional básica.
[…]¿A dónde nos lleva la formación profesional básica? A ningún lado. Va a dar titulación de cualificación profesional de primer grado. Un primer grado son profesiones como celador, jardinero… ¿Hay continuidad después entre la formación profesional básica y los ciclos formativos de grado medio? En un primer momento, la ley decía que no, pero las protestas de mucha gente –incluidas las administraciones educativas de comunidades autónomas- hicieron que se rectificase y quien terminara la formación profesional básica pudiera entrar en los ciclos formativos de grado medio. Pero ahora regular los ciclos de grado medio, previniendo que puede haber más demanda que oferta de ciclos formativos –un problema muy serio que tenemos en todas las comunidades autónomas-, se pueden establecer determinadas medidas para seleccionar a los alumnos. Se pone un filtro. Si yo he hecho formación profesional básica y tengo que competir con compañeros y compañeras que han terminado la ESO, tienen el título de graduado, o gente que viene del bachillerato, no tengo posibilidades. No han garantizado un mínimo de plazas en los ciclos de grado medio para estos alumnos. Todo queda un poco al albur de que haya mayor o menor demanda. Por mencionar unos datos: en la Comunidad de Madrid en los últimos años estamos teniendo entre ocho y diez mil solicitudes que no se pueden atender de chicos que quieren estudiar en ciclos formativos de grado medio. No hay plazas. Lo más fácil es decir:”Pongo un examen y ya está”, cuando tendrías que invertir, ofrecer más plazas, ofrecer más posibilidades a esos alumnos para que salieran adelante…

Sin entrar a valorar en profunidad la complejidad de la actual FP y todas sus carencias creo que queda claro que si tenemos valorarla de una manera objetiva, así como el rumbo que ha tomado el actual sistema educativo, el titular más correcto es: “España no da la talla en la FP, como tampoco lo da en muchas otras cosas”, y todo por obra y gracia de las desacertadas políticas neoliberales y los desmesurados recortes.

MSNoferini

España va bien

Publicado: octubre 13, 2014 en Uncategorized
Etiquetas:, , , ,

Hace pocos días leía un excelente artículo de José María Triper con el título “El día en que dejamos de creer en el cuento de la recuperación”, donde de manera clara exponía la poca credibilidad que “para los españolitos de a pie” tiene esa supuesta recuperación económica que se nos está vendiendo.

Es cierto que para la gran mayoría de españoles poco se nota la recuperación: pensionistas con míseras pensiones, que en pocos casos pasan de los mil euros y que para el próximo año les espera un increible aumento medio de 2,5 euros; trabajadores con míseros sueldos y condiciones cada vez más precarias; desempleados con unos subsidios infimos o que ni siquiera tienen derecho a él; y para todos aquellos autónomos que, a pesar de tener la posibilidad de disfrutar de algunas bonificaciones, difícil lo tienen para poder prosperar en su aventura empresarial al no contar con un colchón económico y ante la dificultad de conseguir financiación por parte de las entidades financieras.

Pero también es innegable que en la calle parece respirarse un cierto optimismo, cosa lógica si tenemos en cuenta que probablemente llegamos a tocar suelo y lo lógico es que si realmente llegamos a lo más bajo el único camino posible es en sentido inverso, o eso nos han hecho creer. ¿Pero realmente hemos pasado lo peor de la crisis (estafa económica) y estamos en el camino de la recuperación, tal como nos quiere hacer creer nuestro ejecutivo y los medios afines a él –“las medidas tomadas en España han permitido a nuestro país situarse en la parte alta de las economías europeas”-?

Yo digo que no. No soy economista, y por consiguiente mi capacidad para saber interpretar los indicadores macroeconómicos y las cifras hechas públicas es muy limitada, pero veo mi entorno, los problemas de la gente, el número de desempleados y por mi trabajo tengo trato directo con muchas personas que en muchos casos están en una situación más que precaria. Y al margen de la imagen que nos podamos hacer de la realidad económica de este país, teniendo en cuenta nuestro propio entorno, hay un dato preocupante que no es excesivamente difícil de comprender y que nos da una idea clara de cómo está realmente nuestra economía y cual va ser nuestro futuro inmediato, el dato de la deuda pública española.

El gobierno prevé que la deuda pública española supere el PIB español (100,3%) para el año 2015 alcanzando los 1,05 billones de euros –y si lo dice este gobierno no sería de extrañar que llegara a ser mayor-, y de la cual 155.000 millones de euros tienen su vencimiento en este próximo año (unos pagos de más de 424 millones de euros al día). Dentro del montante total de nuestra deuda estarían incluidos los 242.765 millones de euros que según los Presupuestos Generales del Estado se van a emitir para este próximo año, lo que obligará a colocar durante el 2.015 una media de 665 millones de deuda al día.

A la vista de los siguientes números sabemos que nuestro país va a tener el dudoso honor de convertirse en el segundo país con más deuda externa del mundo, sólo superado por EEUU. Por lo tanto ¿alguien se cree que teniendo el país empeñado y rozando al bancarrota tenemos motivo para el optimismo?

MSNoferini

deuda externa

Unos tanto y otros tan poco

Publicado: octubre 10, 2014 en Uncategorized
Etiquetas:, , , ,

El genial y ácido humor del Roto. Un fiel reflejo de la realidad.

Hoy (10/10/2014) aparecía en el diario económico Cinco Días esta provocadora noticia:

“La creación de sociedades de inversión de capital
variable (Sicav) está registrando el mayor crecimiento
de su historia. En los nueve primeros
meses del año se constituyeron 180, un récord
sin precedentes, y el patrimonio bajo su gestión está a
punto también de superar su máximo histórico: los
32.000 millones de euros alcanzados en 2007, en plena
efervescencia económica y poco antes de que la crisis
empezase a mostrar sus primeros síntomas. Entre las
varias razones que explican la explosión de este vehículo
de inversión destaca la regularización fiscal de 2013,
que afloró cerca de 40.000 millones euros. Unos fondos
que permanecían fuera del circuito y que, al menos en
parte y animados por la mejora de los mercados financieros,
han optado por aprovechar la óptima fiscalidad de
este instrumento.”
 

Las SICAVs son sociedades de inversión famosas por sus ventajas fiscales y que sólo tributan un escaso 1 % (de acuerdo con lo establecido en el art. 28.5 LIS). Para poder constituir dichas sociedades se ha de contar con un capital mínimo de 2.400.000 euros. Hablando claro son sociedades nacidas con la finalidad de dar unas ventajas fiscales a las grandes fortunas. Lo que pone de manifiesto lo injusto de nuestro sistema tributario y por qué no decirlo de nuestro país.

Según publicaba el pasado mes de septiembre el diario el País (fuente Eurosat) el número de millonarios de nuestro país a la finalización del año 2012 se incrementó considerablemente pasando de los 233 que habían antes de la crisis (2007) a 443 personas, personas con un patrimonio declarado superior a los 30 millones de euros. Lo que pondría de manifiesto que España es uno de los países de Europa con mayor desigualdad social, sólo superado por Letonia.

Como no me canso de repetir lo que estamos padeciendo no es una crisis sino una estafa en toda regla que ha demostrado la fragilidad y lo injusto del sistema capitalista, donde sus principales responsables, capital y banca, amparados por los poderes políticos en ningún momento han visto peligrar su poder ni han tenido que purgar sus fechorías, siendo los únicos perjudicados el empobrecido proletariado y el resto de la ciudadanía.

En conclusión todo lo ocurrido en los últimos años en España pone en evidencia a nuestro ejecutivo, actual y pasado (PP, PSOE), así como a esos ruinosos gobiernos autonómicos, por no haber hecho las políticas adecuadas contra la especulación y el despilfarro, por destinar los pocos recursos económicos del país en rescatar a quienes nos arruinaron (les hemos refinanciado), y por haberse vendido a los poderes económicos sin importarles que ello representara, entre otras cosas, recortar nuestros derechos y empobrecer aun más a la ciudadanía. Lo que ha llevado a enterrar definitivamente el estado del bienestar e incrementar las diferencias sociales entre ricos (quienes controlan la economía y los principales medios de producción) y pobres.

MSNoferini

roto21

Piramide social

¿Existen las clases sociales?

Estoy seguro que si antes de la crisis se hubiera formulado esta pregunta a cualquier persona de nuestro país hubiera contestado sin pensárselo “sí”. Y si le hubiéramos preguntado, ¿cuántas clases sociales existen en nuestro país?, seguramente casi todos nos habríamos inclinado por decir tres (clase alta, clase media y clase baja) , y es más que probable que algunos hubieran contestado de que dentro de cada grupo podían existir diversos subniveles, ya que al inculcarnos la idea de clases sociales a la gran mayoría se nos hizo creer que éramos afortunados pues estábamos situados en el centro justo  y que entre nivel y nivel habían unos cuantos escalones más (lo que nos colocaba en la clase media-media), y que en función de nuestro esfuerzo podíamos subir o bajar.

¿Pero realmente existen la clases sociales?

Tengo el recuerdo que cuando estudiaba la asignatura de antropología se nos decía que la idea de clase social no era una idea universal, ya que ni siquiera en todas las sociedades industrializadas de los países más desarrollados se tenía la misma concepción de clase social, pues a diferencia de los países en los que se inculca a sus ciudadanos desde pequeños la idea de pertenecer a una casta y por ello tener unos determinados códigos de conducta y relación con los demás grupos en función del escalafón en el que pudieran estar situados, la idea de clase social es algo más subjetivo y estrechamente relacionado con el poder adquisitivo de cada uno.

En la época en la que parecía que España era la tierra de las  oportunidades  -donde el más tonto podía encontrar un trabajo bien retribuido en el sector de la construcción o de la noche a la mañana podía montarse una prospera empresa en el mismo sector, y con ello, y la ayuda de los caritativos bancos, permitirse la compra de una fastuosa vivienda, un excelente coche y caprichos varios- la idea de clase social y de vivir en una sociedad justa, donde cualquier hijo de vecino podía ascender fácilmente en el escalafón social, era como un credo al que nadie o casi nadie cuestionaba.

Pero llegó esta crisis o estafa en la que continuamos inmersos y donde la mayoría de la ciudadanía malvive como puede y son muchos lo han perdido todo o casi todo y unos pocos aun se han hecho más ricos. Y no nos olvidemos de todos aquellos trabajadores o jubilados que a base de esfuerzo logró ahorrar una cantidad nada despreciable de dinero, y que en algunos casos les llevaron a creer de tener un estatus social diferente del que habían ocupado unos años antes, pero engañados por determinadas entidades financieras, con las famosas participaciones preferentes, vieron desaparecer sus ahorros o se les imposibilitó acceder a ellos, cosa que no les ocurrió a las grandes fortunas de esta país.

Porque pensémoslo con detenimiento ¿realmente tener unos cientos de euros más o un puesto de trabajo mejor retribuido nos pone en un escalafón social diferente? ¿a caso no somos la gran mayoría meros trabajadores, asalariados o autónomos, con unas obligaciones laborales que de no cumplirlas nos podría llevar a perder nuestro puesto de trabajo y quizás con ello hacernos perderlo todo incluida nuestra posición social? ¿el habito hace al monje, y más si ese hábito es prestado?

Abramos los ojos y seamos plenamente consciente de que existe una clase proletaria o de simples herramientas humanas del proceso productivo y una clase dirigente con el suficiente poder como para controlar al resto, una clase dominante que no necesita realizar un trabajo diario para garantizarse la supervivencia. Un grupo de personas con tanto poder como para hacernos creer la falacia de que trabajando podemos aspirar a entrar en nuevo nicho social mejor que el ocupado por nuestro entorno o el que pudieron ocupar nuestros padres, cuando la realidad es que a lo máximo que podemos aspirar con una mejor retribución fruto de nuestro esfuerzo es a tener más bienes materiales, capaces de darnos un adictivo efecto placebo capaz de hacernos creer de ser lo que no somos, pero que la mismo tiempo nos hace esclavos del sistema.

MSNoferini

Pasarán los años y esta gran estafa a la que hemos sido sometidos los países más pobres, esa crisis global que como un virus a causado estragos entre la ciudadanía, quedará como un triste recuerdo que muchos querrían dejar en el olvido. Pero recuerdos como este, causante de tantos males y que ha comportado cambios tan drásticos y negativos para países como el nuestro, no deberían caer nunca en el olvido, porque lo sucedido debería hacernos entender los fallos del capitalismo, una filosofía económica que por desgracia se ha impuesto en casi todo el mundo.

El nuevo capitalismo, surgido tras el derrumbe de parte del sistema financiero, se ha reinventado más despiadado y deshumanizado. Los que ostentan el poder económico se han hecho con el control del poder legislativo de la gran mayoría de países y cada día se legisla más en beneficio del capital y en detrimento de los trabajadores.

Día a día vemos como, en países como el nuestro, la en otras épocas floreciente clase media se ha ido empobreciendo por los cada día más bajos salarios, por una desmesuradas cargas fiscales, a lo cual deberíamos unirle el excesivo gastos que representa el pago de la vivienda, el encarecimiento de la cesta de la compra y de algunos servicios, a los que la ley consideraba derechos fundamentales, como la educación  y en algunos casos la sanidad.

¿Y cómo es que la mayor parte de los trabajadores de nuestro país, al igual que otros, han consentido esta merma en sus ingresos y derechos, que les han llevado a unos niveles de empobrecimiento desconocidos para la gran mayoría, sin casi presentar batalla? La respuesta es “a base de miedo y manipulación”.

Cómo quejarse de nuestros bajos salarios cuando nos han hecho creer que somos afortunados por el simple hecho de conservar el trabajo dados los más de seis millones de desempleados que tenemos en España, cómo quejarse si temes que tu empresas pueda estar al borde del cierre, cómo quejarse a título individual si para los empresarios es cada día más fácil despedir a sus trabajadores, cómo plantear una reclamación conjunta si esta sociedad es cada día más individualista y cada día son más las personas que han dejado de creer en los sindicatos como una buena opción para reivindicar el respeto a sus derechos o para pedir mejoras laborales. Y cómo poner nuestra confianza en gobernantes y políticos, como único medio para arreglar los problemas del país, si el tiempo nos viene demostrando que son tan eficientes como poner el cuidado de nuestros bosques en manos de pirómanos.

Es muy triste que el sistema capitalista haya demostrado sus carencias y fallos, causando con ello una hecatombe capaz de condenar a la miseria a millones de personas, y en lugar de causar una revolución social capaz de poner los cimientos que permitiesen crear un sistema más justo y fiable se produzca una revolución del propio capital, que en detrimento de la ciudadanía renace, como el ave fénix, de sus cenizas pero mucho más deshumanizado, y siempre con el beneplácito de nuestros gobernantes más dados a dar su apoyo a los poderosos que a los pobres y necesitados.

 MSNoferini

msnoferini.wordpress.com