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Acto solidadridad LPG (54)

Cuando le dedicas mucho tiempo a una causa, creyendo con sincera convicción de la importancia de esa lucha dada la complicada situación y el atropello hacia los derechos de un número elevado de personas, no existe nada más desalentador que ver como buena parte de quienes son afectadas por esa injusticia deciden dejar la lucha y abandonarse a su suerte. Y eso es lo que está sucediendo con una parte de los trabajadores cooperativistas que prestan servicio en el matadero Le Porc Gourmet.

Lamentablemente el cansancio y la manipulación comienzan a hacer mella en los maltratados trabajadores/as de las dos cooperativas que prestan sus servicios en el importante matadero de Santa Eugènia de Berga. Tras una agotadora lucha de los falsos cooperativistas de TAIC y CLAVIAL por intentar que se le reconozcan los derechos que quedaron recogidos en la ley catalana de cooperativas, hace ya más de ocho meses (28/03/2017), sin que hasta la fecha se les hayan comenzado a reconocer –entre otras cosas por no considerarse la empresa obligada a cumplirla por no ser catalana y la poca implicación de la administración en querer hacerla cumplir-, ahora se encuentran con que la empresa los está coaccionando y obligando a aceptar un traslado a una nueva cooperativa con sede social en Lugo (Galicia) para con ello poder burlar la ley catalana y eximirse de su cumplimiento, siendo muchos los que están aceptando probablemente sin ser conscientes de lo que les puede suponer el perder todas esas mejoras y derechos que la ley les reconoce.

Es descorazonador pensar que si realmente las dos cooperativas que hasta la fecha vienen trabajando para Le Porc Gourmet asumen de una vez su obligación de cumplir con las modificaciones de la ley de cooperativas –como así se lo han manifestado a algunos de sus trabajadores y representantes de Càrnies en Lluita- pudiera haber un elevado número de trabajadoras/es que sufrieran en sus carnes el agravio comparativo de verse privados de unos derechos básicos (vacaciones retribuidas, pagas y horas extras, una mejor protección social, salarios según convenio, protocolos en prevención de riesgos laborales, etcétera) por el simple hecho de haber aceptado firmar un papel sin conocimiento de lo que ello le podía suponer o fruto de estériles promesas verbales o coacciones.

MSNoferini

Auga

Carta de bienvenida que la nueva cooperativa gallega les envía a las/os trabajadoras/es del matadero Le Porc Gourmet que aceptan el cambio de cooperativa.

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Hace más de 19 años el diario El País publicaba una noticia en la que se daba a conocer que “la Inspección de Trabajo ha descubierto que casi la totalidad de los trabajadores de las firmas Le Porc Gourmet y Extraporc, de la comarca de Osona, son falsos autónomos”. La misma noticia explicaba la fórmula utilizada por estas empresas para poder evitar contratar a los trabajadores y beneficiarse con ello del menor coste que representaba tener encuadrados a sus trabajadores en el régimen de autónomos, y esta no era otra que recurrir a una falsa cooperativa “dedicada a la gestión de personal”.

Han pasado más de 19 años de esta noticia y lamentablemente la situación sigue siendo la misma, sin que nadie haya querido poner solución a este fraude de ley tan habitual en la industria cárnica. La subcontrata de servicios a través de cooperativas que actúan como ETTs sigue siendo el pan nuestro de cada día y en el matadero más grande de Catalunya, Le Porc Gourmet, siguen beneficiándose de seguir cometiendo la misma irregularidad.

Pero el principal problema de las empresas que recurren a la fórmula jurídica de constituirse como cooperativas de trabajo asociado, sin serlo, buscando con ello el beneficio que le supone encuadrar a sus trabajadores en el régimen de autónomos, y de aquellos grupos empresariales que optan por rebajar costes recurriendo a subcontratas con estas cooperativas, está en el trato y falta de derechos de los trabajadores que prestan servicio en ellas.

Este pasado 25 de octubre los trabajadores (poco más de 1.000) del matadero Le Porc Gourmet, todos ellos autónomos subcontratados a través de dos falsas cooperativas, decidieron ir a la huelga, siendo esta todo un éxito al haber tenido un seguimiento de casi la totalidad de la plantilla. Las reivindicaciones de los trabajadores eran y son, tal como recoge el manifiesto que hicieron público:

Queremos que nuestras condiciones de trabajo y salarios sean como mínimo las recogidas en el convenio cárnico (salarios, complementos, horarios, turnos). Queremos que se nos paguen correctamente las bajas de enfermedad, que se nos indemnice si se nos despide, tener derecho al desempleo, ser tratados como personas si tenemos un accidente de trabajo. También hay que mejorar la prevención para evitar accidentes, por ejemplo disminuyendo la velocidad de la cadena de producción. Queremos mejores horarios, tener derecho a vacaciones retribuidas, pagas extras y que se nos paguen las horas extras, que el pago de nuestras cuotas de la Seguridad Social y del material de trabajo que utilizamos a diario no recaiga solamente en nostras/os. Y queremos ser tratados como personas sin que el color de nuestra piel, procedencia, género o religión conlleve un trato diferente al resto de trabajadoras/es”.

Tal como queda claro los hechos demuestran cómo pasan los años y las administraciones siguen sin querer buscar soluciones y como la explotación laboral a manos de quienes retuercen la ley a conveniencia sigue estando más presente en el mercado laboral que nunca, pero afortunadamente los trabajadores/as ya no están dispuestos a aguantar el hecho de ser tratados como simples herramientas en el proceso productivo, que cuando se estropean se pueden desechar y ser sustituidas por otras nuevas.

MSNoferini

Artículo el País autónomos carnicas

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Fa més de 19 anys el diari El País publicava una notícia en la qual es donava a conèixer que “la Inspecció de Treball ha descobert que gairebé la totalitat dels treballadors de les empreses Le Porc Gourmet i Extraporc, de la comarca d’Osona, són falsos autònoms”. La mateixa notícia explicava la fórmula utilitzada per aquestes empreses per poder evitar contractar als treballadors i beneficiar-se amb això del menor cost que representava tenir enquadrats als seus treballadors en el règim d’autònoms, i aquesta no era una altra que recórrer a una falsa cooperativa “dedicada a la gestió de personal”.

Han passat més de 19 anys d’aquesta notícia i lamentablement la situació segueix sent la mateixa, sense que ningú hagi volgut posar solució a aquest frau de llei tan habitual en la indústria càrnia. La subcontracta de serveis a través de cooperatives que actuen com ETTs segueix sent el pa el nostre de cada dia i en l’escorxador més gran de Catalunya, Le Porc Gourmet, segueixen beneficiant-se de seguir cometent la mateixa irregularitat.

Però el principal problema de les empreses que recorren a la fórmula jurídica de constituir-se com a cooperatives de treball associat, sense ser-ho, buscant amb això el benefici que li suposa enquadrar als seus treballadors en el règim d’autònoms, i d’aquells grups empresarials que opten per rebaixar costos recorrent a subcontractes amb aquestes cooperatives, està en el tracte i falta de drets dels treballadors que presten servei en elles.

Aquest passat 25 d’octubre els treballadors (poc més de 1.000) de l’escorxador Le Porc Gourmet, tots ells autònoms subcontractats a través de dues falses cooperatives, van decidir anar a la vaga, sent aquesta tot un èxit en haver tingut un seguiment de gairebé la totalitat de la plantilla. Les reivindicacions dels treballadors eren i són, tal com recull el manifest que van fer públic:

“Volem que les nostres condicions de treball i salaris siguin com a mínim les recollides en el conveni carni. Volem que se’ns paguin correctament les baixes de malaltia, que se’ns indemnitzi si se’ns acomiada, tenir dret a un subsidi d’atur, ser tractats com a persones si tenim un accident de treball. També cal millorar la prevenció per evitar accidents, per exemple disminuint la velocitat de la cadena de producció. Volem millors horaris, tenir dret a vacances retribuïdes, pagues extres i que se’ns paguin les hores extres, que el pagament de les nostres quotes de la Seguretat Social i del material de treball que utilitzem diàriament no recaigui solament en nosaltres. I volem ser tractats com a persones sense que el color de la nostra pell, procedència, gènere o religió comporti un tracte diferent de la resta de treballadors/es”.

Tal com queda clar els fets demostren com passen els anys i les administracions segueixen sense voler buscar solucions i com l’explotació laboral a les mans dels qui retorcen la llei a conveniència segueix estant més present al mercat laboral que mai, però afortunadament els treballadors/as ja no estan disposats a aguantar el fet de ser tractats com a simples eines en el procés productiu, que quan s’espatllen es poden llençar i ser substituïdes per altres noves.

MSNoferini

Con alegría contenida celebro los resultados obtenidos, tras las movilizaciones llevadas a cabo en estos últimos meses por los trabajadores de las cooperativas cárnicas de Osona (Catalunya) y a la gran labor realizada desde “Càrnies en lluita”. Una vez más se demuestra la poca disposición de algunos en cumplir la legislación y reconocer nuestros derechos más básicos, en este caso laborales, si no se sienten obligados por la presión ejercida desde la movilización y lucha de los trabajadores.

Quizás uno de los grandes logros conseguido por “Càrnies en lluita” con su apoyo a los trabajadores de esas cooperativas (falsas), que tienen como objeto social buscar el beneficio en la cesión de trabajadores al sector cárnico y tras las cuales en no pocos casos se encuentran las propias empresas que las subcontratan, ha sido el hacerles ver que ellos tienen el poder de cambiarlo todo, pues ellos son la asamblea, el órgano de toma de decisiones de cualquier cooperativa donde todos y cada uno de ellos tienen el derecho a participar y a decidirlo todo con su voto. Y ha sido esta la forma en que los trabajadores de la empresa TAIC se han apuntado su primera victoria, el pasado sábado 22 julio, al conseguir logros tan importantes como: hacerse por primera vez con tres puestos en órganos internos de la cooperativa, como son el Consejo Rector, intervención y el comité de recursos; el reconocimiento del derecho a las vacaciones retribuidas; el tener un mínimo asegurado en sus bajas médicas, que la empresa cubrirá si la mutua no llega a ese mínimo; el compromiso de dar entrada a cualquier documento que deseen presentar los trabajadores, sin necesidad de tener que recurrir a vías externas, como ocurría hasta la fecha a través de burofax; y la no aprobación de las cuentas anuales, con lo que ello conlleva.

Cuando hablaba de “alegría contenida” ante los logros obtenidos por los trabajadores de cooperativas como TAIC, lo decía ante el hecho de tener que ser testigo de la poca voluntad por parte de los empresarios, que se hallan tras estas empresas, de cumplir con la legalidad, en este caso con la ley de cooperativas catalana y los cambios introducidos en la misma el pasado 28 de marzo, y tener que llegarse a la movilización para ir obteniendo con cuentagotas, por parte de los trabajadores, unos derechos que no se les deberían negar.

Es muy triste el deficiente funcionamiento de las administraciones, como podría ser la inspección de trabajo, y la poca voluntad de los poderes políticos, en este caso la Generalitat, en poner freno a los excesos de quienes retorcieron leyes, como la de cooperativas, para buscar pingües beneficios. Nunca se debería haber consentido que una empresa se constituyese bajo la fórmula jurídica de cooperativa, si realmente no lo era. Y si lo permitieron debería ser la propia administración la que pusiera bajo control a estas empresas y sancionarlas en caso de no respetar algunos derechos básicos de los trabajadores de las mismas. Algunos, a nivel personal, entendemos que para luchar contra este tipo de empresas ni siquiera existía necesidad de haber cambiado la ley catalana de cooperativas, supuestamente para buscar con ello la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores, pues ello permitió darles un encaje legal si cumplían unos mínimos, permitiendo legitimar a las falsas cooperativas, esas “con más de 25 trabajadores, que tengan por actividad principal realizar suministros o servicios a otras empresas por mediación de la subcontratación mercantil de obras, o si su facturación depende en un 75% o más de un único cliente”.

Desde el Gobierno de Euskadi hace ya unos cuantos años se denunció a una cooperativa por lo que consideraban una cesión ilegal de trabajadores, casualmente la cooperativa se llamaba TAIC, y el fallo de la justicia así lo dictaminó, siendo ratificado por el Tribunal de Justicia del País Vasco y no siendo aceptado por el Tribunal Supremo a trámite el recurso de casación presentado por la empresa. Lo que pone de manifiesto que la lucha contra quien vulnera ciertas leyes no requiere de postureo, como el que desgraciadamente está haciendo nuestro Gobierno aprobando leyes que no llegan a desarrollarse, sino de voluntad y rigurosidad.

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Amb alegria continguda celebro els resultats obtinguts, després de les mobilitzacions realitzades en aquests últims mesos pels treballadors de les cooperatives càrnies de la nostra comarca i a la gran labor realitzada des de “Càrnies en lluita”. Una vegada més es demostra la poca disposició d’alguns a complir la legislació i reconèixer els nostres drets més bàsics, en aquest cas laborals, si no es veuen obligats per la pressió exercida des de la mobilització i lluita dels treballadors.

Potser un dels grans assoliments aconseguit per “Càrnies en lluita” amb el seu suport als treballadors d’aquestes cooperatives (falses), que tenen com a objecte social buscar el benefici en la cessió de treballadors al sector carni i darrere de les quals en no pocs casos es troben les pròpies empreses que les subcontracten, ha estat el fer-los veure que ells tenen el poder de canviar-ho tot, doncs ells són l’assemblea, l’òrgan de presa de decisions de qualsevol cooperativa on tots i cadascun d’ells tenen el dret a participar i a decidir-ho tot amb el seu vot. I ha estat aquesta la forma en què els treballadors de l’empresa TAIC s’han apuntat la seva primera victòria, dissabte passat 22 juliol, en aconseguir assoliments tan importants com: fer-se per primer cop amb tres llocs als òrgans interns de la cooperativa, com són el Consell Rector, intervenció i el comitè de recursos; el reconeixement del dret a les vacances retribuïdes; tenir un mínim assegurat en les seves baixes mèdiques, que l’empresa cobrirà si la mútua no arriba a aquest mínim; el compromís de donar entrada a qualsevol document que desitgin presentar els treballadors, sense necessitat d’haver de recórrer a vies externes, com ocorria fins avui a través de burofax; i la no aprovació dels comptes anuals, amb el que això comporta.

Quan parlava “d’alegria continguda” davant els assoliments obtinguts pels treballadors de cooperatives com TAIC, ho deia davant el fet d’haver de ser testimoni de la poca voluntat per part dels empresaris que es troben darrere d’aquestes empreses de complir amb la legalitat, en aquest cas amb la llei de cooperatives catalana i els canvis que s’hi van introduir el passat 28 de març, i pel fet que s’ha hagut d’arribar a la mobilització per anar obtenint amb comptagotes, per part dels treballadors, uns drets que no se’ls haurien de negar.

És molt trist el deficient funcionament de les administracions, com podria ser la inspecció de treball, i la poca voluntat dels poders polítics, en aquest cas la Generalitat, de posar fre als excessos dels qui van retorçar lleis, com la de cooperatives, per buscar grans beneficis. Mai s’hauria d’haver consentit que una empresa es constituís sota la fórmula jurídica de cooperativa, si realment no ho era. I si ho van permetre, hauria de ser la mateixa administració la que posés sota control aquestes empreses i sancionar-les en cas de no respectar alguns dels drets més bàsics dels seus treballadors. Alguns, personalment, entenem que per lluitar contra aquest tipus d’empreses ni tan sols hi havia necessitat alguna d’haver canviat la llei catalana de cooperatives, suposadament per buscar amb això la millora de les condicions laborals dels treballadors, ja que això va permetre donar-los un encaix legal si complien uns mínims, i va permetre legitimar les falses cooperatives, una bona part d’aquelles (com diu la llei) “amb més de 25 treballadors, que tinguin per activitat principal realitzar subministraments o serveis a altres empreses per mediació de la subcontractació mercantil d’obres, o si la seva facturació depèn en un 75% o més d’un únic client”.

Des del Govern d’Euskadi fa ja uns quants anys es va denunciar a una cooperativa pel que consideraven una cessió il·legal de treballadors, casualment la cooperativa es deia TAIC, i la fallada judicial així ho va dictaminar, sent ratificada pel Tribunal Superior de Justícia del País Basc i no sent acceptat pel Tribunal Suprem a tràmit el recurs de cassació presentat per l’empresa (2012). La qual cosa posa de manifest que la lluita contra qui vulnera certes lleis no requereix “postureo”, com el que desgraciadament està fent el nostre Govern aprovant lleis que no arriben a desenvolupar-se, sinó de voluntat i rigorositat.