Posts etiquetados ‘armas’

fotos Cristina 779

fotos Cristina 780

Maravilloso graffiti, situado en la población de Vic, en el que su artista nos recuerda un conflicto al que occidente parece haberle dado la espalda a la hora de buscar soluciones o incluso a la hora de informar, la guerra civil en Siria. Sería bueno no olvidar, al margen de despóticos y crueles gobiernos, que detrás de todo conflicto armado siempre hay intereses, y este caso el interés podría venir: por apuntarse un aliado en una conflictiva zona, por hacerse con el control de determinadas reservas de gas u otros minerales o simplemente hacer negocio con la mortífera industria del armamento (donde las poderosas industrias rusas y americanas son las princiapales beneficiadas de armar a uno y otro bando). Y mientras el conflicto se alarga ya han muerto más de 120.000 personas, en su inmensa mayoría población civil, al margen de los millones de desplazados como una consecuencia directa de esta atroz guerra.

Anuncios

Mundo de mierda

¿Qué mueve al ser humano a engañar a sus semejantes y a aprovecharse de estos? Esa es la pregunta que se les debería hacer, principalmente, a todos aquellos que han alcanzado una privilegiada posición social y económica pisando a los demás o quienes ya ocupándola no tienen reparo en aprovecharse de esta en beneficio propio y perjuicio de otros. Con sólo echar un vistazo a nuestra actualidad uno tiene la sensación de que, lejos de disminuir, son cada vez más los casos en que unas privilegiadas minorías viven cada día mejor e incrementan considerablemente su patrimonio, aprovechándose lícita e ilícitamente del resto de la ciudadanía -como podrían ser ese cada día mayor número de políticos inculpados, juzgados y/o condenados por prevaricación, cohecho, corrupción, etc. Personas amorales que no tienen problema en infringir la ley para hacerse con el dinero ajeno o para beneficiar a alguien de su entorno, y sin importarles lo más mínimo las consecuencias que sus actos podrían tener en sus semejantes o para su país.

La larga historia de la humanidad nos demuestra como el hombre siempre ha sido autor de los actos más nobles, como también de los más deleznables. El ser humano es un animal reflexivo, pero esta cualidad analítica que se da en el hombre, por encima de los demás especies, de ninguna manera nos hace mejores al resto del reino animal, ya que mientras el resto de los seres vivos actúan simplemente por instinto el ser humano es plenamente consciente de sus acciones, dada esa cualidad analítica innata. Por lo que al margen de pecar todos en mayor o menor grado de envidia, avaricia o soberbia, el peor pecado es perjudicar con nuestros actos a nuestros semejantes siendo plenamente conscientes de que dichos actos no son correctos.

Leyendo la prensa diaria debería hacernos reflexionar sobre la mierda, y perdón por la expresión, de mundo en el que vivimos. Un mundo donde un 2% de la población podría controlar  el 50% de la riqueza mundial, mientras millones de personas mueren literalmente de hambre cada año; donde los laboratorios farmacéuticos se enriquecen cada día más con la venta de sus fármacos al tiempo que no muestran el menor interés en ayudar a erradicar de los países pobres enfermedades que ya hace tiempo que desaparecieron de los países desarrollados; donde las grandes empresas y corporaciones trasladan la fabricación de sus productos a países pobres para rebajar costes con ello, sin importarles lo más mínimo las condiciones de semiesclavitud en la que trabajan los operarios de esas fábricas; donde la industria armamentística se gasta ingentes cantidades de dinero comerciando con la muerte, sin importarles a ellos ni a los gobiernos de sus países a quien se venden y la cantidad de gente que matan cada año; un mundo donde es más importante invertir el dinero público en ayudar a la banca que en ayudar a las personas; etc.

Este es nuestro país y nuestro mundo, un mundo imperfecto donde nadie da nada por nada, porque en muchas ocasiones incluso detrás de aparentes actos de generosidad de instituciones y corporaciones se pueden esconder intereses tan mezquinos como tener buena prensa o ganar notoriedad y en el caso de iniciativas o actos individuales nos podemos encontrar que, en algunos casos, vengan motivados por un claro deseo de agrandar el propio ego.

A veces pienso que si no sería mejor que algún líder imbécil, como podría ser el norcoreano Kim Jong-un, desencadenase una guerra nuclear y no fuéramos todos a tomar por culo.

MSNoferini.