Archivos para diciembre, 2016

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Cuál fue mi sorpresa hace pocos días al tener conocimiento que el señor Albano Dante Fachín, el que a día de hoy desde la distancia sigo considerando mi secretario general en Podem Catalunya, aunque no sean pocas las cosas en las que discrepe con él, se había metido en un berenjenal de aúpa por criticar la Marató de TV3 o mejor dicho a las empresas aprovechan el patrocinio de estos actos públicos y aparentemente altruistas para hacer una limpieza de su imagen.

Si hace unos años se crucificó a Albert Boadella y al showman y cantante Javier Gurruchaga por criticar en un gag del mítico programa “Viaje con nosotros” a los tres valores sacrosantos de la catalanidad de aquella época; el Barça, “el poc honorable” Jordi Pujol y la Moreneta; ahora le ha tocado en una menor escala al señor Fachín por haber tenido el poco tacto de meterse con la famosa Marató que organiza uno de los nuevos valores sacrosantos de los catalanes, TV3, aunque lo cierto es que yendo directamente a su blog lo que encontraremos es un escrito muy respetuoso con el acto y la televisión pública catalana pero no así con las tres empresas patrocinadoras.

Según el Secretario General de Podem Catalunya “los recursos para investigar no tienen que obtenerse con una colecta patrocinada por empresas que no pagan impuestos, sino con la inversión de la Administración”. Supongo que hasta aquí todos o casi todos estaremos de acuerdo. Si un país es rico y sus ciudadanos y empresas contribuyen con una fiscalidad justa, tal como contempla el artículo 31 de la Constitución (Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad…), no serían necesarias colectas solidarias para correr con los gastos de investigación ¿no?

Pero como las administraciones no están cumpliendo con su obligación y responsabilidad a la hora de mejorar la calidad de vida de quienes padecen ciertas enfermedades o incapacidades y no se invierten los fondos necesarios en la investigación al final tienen que ser iniciativas privadas, como la Marató, las que miren de poner solución, aceptando el mecenazgo de ciertas empresas sin valorar los motivos que las lleva a ello.

Entrando en la propia página web de la “Fundació La Marató de TV3” nos encontraremos con esta explicación sobre cuándo se creó y el porqué de ello: “La Fundació La Marató de TV3 fue creada en 1996 por la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales con la misión de fomentar y promover la investigación biomédica de excelencia, así como la sensibilización social sobre las enfermedades de las que se trata en el programa televisivo La Marató de TV3, a través de campañas de participación ciudadana y actos de difusión y educación”.

La Marató aparentemente nació de las inquietudes de un grupo de personas preocupadas por la poca visibilidad de ciertas enfermedades y por la mínima inversión que se venía realizando en su investigación –pensemos que desgraciadamente España sigue estando en el vagón de cola de la UE en inversión en I+D y encima buena parte de lo que se invierte va destinado a la industria militar–, por lo que decidieron usar el poder de los medios audiovisuales para darlas a conocer, así como para visibilizar el precario estado en que se encontraban quienes las padecían y hacer una colecta solidaria entre los televidentes que permitiera aportar fondos para su investigación.

Todos aplaudimos y nos emocionamos ante tanta solidaridad, como la que se da en la Marató, pero es evidente que lo que mueve a un ciudadano anónimo a hacer un pequeño donativo y lo que mueve a una gran empresa a convertirse en patrocinador público no es lo mismo. Quizás algunos seamos muy mal pensados pero no somos pocos los que creemos que estas grandes empresas no moverían un dedo ni aportarían su dinero si no lo vieran como una inversión capaz de reportarles algún tipo de beneficio, y detrás de algunas empresas que patrocinan la Marató es así.

Cuando leímos no hace mucho que el señor Amancio Ortega había donado 20 millones de euros a Cáritas no fueron pocas las personas, algunas de las cuales fieles seguidoras de la Marató, que criticaron al dueño del imperio Inditex pues consideraban que donaciones como esa no serían necesarias si, quien teniendo una fortuna que según la revista Forbes se estima que llegó a los 72.330 millones de euros, tributara todos sus impuestos en España y no se le permitiera ciertas exenciones fiscales.

No hace falta ser un mal pensado para saber que detrás de algunos actos aparentemente solidarios y altruistas siempre se puede esconder algo más, como podría ser una buena campaña de márquetin con desgravación incluida del capital aportado, pero eso no debería menoscabar la utilidad de actos como la Marató y el beneficio que se obtiene con ello. Otra cosa sería el sentimiento que tenemos muchas personas al considerar que debería ser el estado quien financiara con el dinero de nuestros impuestos y siempre desde una fiscalidad justa y equitativa estas iniciativas y el apoyo hacia los más necesitados. Es evidente que si por poner un ejemplo el señor Amancio Ortega y su imperio económico tributara todos sus impuestos en España y no se le diera ningún trato preferente donaciones como esos 20 millones de los que hizo entrega a Cáritas no serían necesarios, pues sería el estado el que tendría dinero más que suficiente para hacer esas inversiones y los empresarios podrían tener su conciencia tan limpia o más de lo que la tienen por hacer caridad de una manera tan pública y visible. Y este mismo argumento es el que da el Secretario General de Podem Catalunya cuando escribe en referencia las tres empresas patrocinadoras (PWC, Movistar y La Caixa):  “Resulta que les administracions públiques no tenen diners perquè, entre d’altres coses, una sèrie de grans empreses s’encarrega d’eludir i evadir impostos la qual cosa fa que les administracions no tinguin diners. Resulta que les administracions, en comptes de perseguir el frau i la elusió fiscal a escala industrial, decideixen muntar una col·lecta ciutadana per pagar la investigació que necessita la societat. Resulta que la col·lecta, retransmesa en directe per la televisió pública catalana, està patrocinada per 3 empreses directament relacionades amb l’elusió i l’evasió fiscal a escala industrial”.

A escribir estas líneas tuve una sensación de deja vu y entonces recordé, como lector que había sido de la publicación que el señor Fachín y su mujer habían tenido, que no era la primera vez que Albano escribía sobre la Marató. Buscando en la hemeroteca encontré un artículo que comenzaba de la siguiente manera: “La edició 2013 de La Marató de TV3 ja està en marxa i tot Catalunya es mobilitza de manera solidària i altruista. Una mobilització que mereixeria el màxim respecte per part dels seus organitzadors. Poques hores abans de l’inici de La Marató de 2013 em veig en l’obligació de denunciar una sèrie de fets que van acabar amb la desaparició de 145.000€ que mai van arribar al seu destí: els investigadors. Uns fets totalment documentats que a continuació exposo…”.

Quizás el señor Albano Dante Fachín no ha estado del todo acertado en algún twitt en referencia a la Marató al no haber sabido medir quien es actualmente y que cualquier opinión que pudiera tener se iba a sobre dimensionar de manera interesada, pero es evidente que los motivos que le han llevado a criticar a través de su blog a las empresas patrocinadoras están más que fundamentados y que sabe mucho más sobre lo que se esconde tras la Marató que muchos de los que le han criticado. Quien escribe esto que estáis leyendo es de la opinión de que mientras las administraciones no tengan voluntad de invertir dinero público en ayudar a quienes padecen ciertas enfermedades y a quienes investigan sobre ellas actos como la Marató seguirán siendo necesarios, pero realmente no puede ser que al final tengamos que ser siempre ciudadanos anónimos los que a través de “un gran verkami” (una de las webs más importantes destinadas a recoger donativos o crowfondings para destinarlos a un proyecto concreto) “limpiemos la cara a los responsables de la falta de recursos para la investigación” y lavemos la cara a las empresas “que no pagan los impuestos que le tocan” con sus arquitecturas financieras, como podría ser el caso de La Caixa, Movistar o PWC.

MSNoferini

Si hemos de creernos las encuestas y sondeos que se hacen desde el CIS y desde los diversos medios de comunicación, y de los que desgraciadamente no tengo porque dudar, si tuviéramos que ir a unas nuevas elecciones el Partido Popular sería una vez más el más votado.

En este mundo y especialmente en este país ya son pocas las cosas que me sorprenden, y ver como el partido que muchos entendemos como uno de los principales responsables de la tremenda desigualdad social que tenemos, por sus políticas, por sus prioridades a la hora de invertir el dinero público, por no hablar de sus  múltiples escándalos económicos, sigue siendo el preferido por el electorado demuestra el grado de inmadurez política de buena parte de la ciudadanía.

Uno tiene la sensación de que parte de la clase obrera y un buen número de esos cerca de 9,5 millones de pensionistas que tenemos siguen sin ser conscientes, a pesar de los años de crisis, estafa o como le queramos llamar, de quiénes son y cuáles deberían ser sus prioridades. En este país seguimos mirándonos el ombligo y probablemente en no pocos casos instalados en una peligrosa ceguera selectiva que impide ver según qué cosas y capaz de distorsionar la realidad haciéndoles creer a muchos que el tener un mejor trabajo, formación, salario o incluso pensión les hace diferentes o los coloca en una clase social un escalón por encima del resto.

Parece mentira que a estas alturas aun haya gente que no sepa ver su condición de simple trabajador, obrero, proletario o como le queramos llamar. A fin de cuentas la gran mayoría no somos más que simples elementos del proceso productivo y nuestro futuro vendrá marcado por la sostenibilidad de este y el poder tener garantizado el empleo y nuestros derechos. Estos años de crisis se ha puesto en evidencia que todos, absolutamente todos los trabajadores, sin importar nuestro estatus económico o ideal político, podemos perder nuestro empleo y con ello perderlo todo (ahorros, vivienda, posición social, etcétera). Por todo ello no le veo sentido alguno dar apoyo a aquellos que con sus políticas poco o nada nos favorecen y ponen en riesgo nuestro futuro y el de personas como nosotros.

Siempre que me hago la reflexión, que en el día de hoy he querido compartir con todos vosotros, del porqué de tantos apoyos al Partido Popular siempre me acaba viniendo a la cabeza las mismas respuestas, y al margen de quienes le apoyan con sus votos o financiándolos porque realmente entienden que es el partido que mejor puede defender sus intereses económicos dada su posición, la justificación para el resto entiendo que podríamos buscarla en: una evidente falta de memoria a medio o largo plazo y en algo muy similar a lo que conocemos como “Síndrome de Estocolmo”, ¿si no cómo explicarse que sean tantas las personas que siguen empatizando con los causantes de buena parte de nuestros males? ¿Cómo entender  que a estas alturas nos sean precisamente pocas las personas que sigan sin querer ver la responsabilidad de nuestros gobernantes en sus decisiones, aceptando responsabilizar a algo tan intangible, ambiguo y recurrente como es “el sistema” o aceptar una responsabilidad conjunta usando ese argumento tan mezquino de “haber vivido por encima de nuestras posibilidades”?

En conclusión, sin valorar tanto los motivos como las consecuencias, difícil solución le veo al poder poner fin a ciertos tipos de políticas que sólo pueden beneficiar a unos pocos, en detrimento del resto, si al final seguimos votando y permitiendo que nos gobiernen los mismos, aquellos que le han dado prioridad a los recortes mientras invertían cantidades ingentes de dinero público en salvar a la banca, o aquellos que con sus reformas, como podría ser la laboral, recortaban algunos de nuestros derechos más básicos llevando a no pocas personas y familias a una situación desesperada mientras unos pocos se enriquecían con ello.

MSNoferini

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