Archivos para agosto, 2016

Podem Cercles

Para todos aquellos que me conozcáis o me hayáis leído de manera habitual sabréis de mi militancia política en Podemos, como también sabréis de mi cansancio y decepción. Pero lo cierto es que aun estando bastante desilusionado con los derroteros por los que parece deambular nuestro partido no tengo intención, para desgracia de algunos, de abandonar el partido. Creo, tal como he dicho en alguna otra ocasión, que irme ahora sería como una derrota y pienso que aun puedo aportar mucho. Pienso que las personas críticas y sinceras, pero siempre desde una perspectiva constructiva, somos muy necesarias en proyectos políticos como en el que estamos inmersos.

Y dicho lo dicho mencionar que tras la elección de los nuevos órganos ejecutivos de Podem Catalunya y su Secretario General me prometí, y así lo dije públicamente, que les daría un margen prudencial de tiempo antes de abrir boca y si se lo mereciesen criticarles, cosa que espero que no suceda.

No desvelo nada nuevo si digo que la candidatura que se hizo con la victoria en estas pasadas elecciones internas, copando buena parte de los 35 puestos (34 CCA y 1 de la SG), no contaba con mi apoyo ni tampoco con mi confianza. Los motivos ya no vienen al caso. Lo único que puedo decir es que estos compañeros/as, y todos los que forman el nuevo Consejo Ciudadano, les espera el difícil reto de enderezar la situación en Podem Catalunya y recuperar unos valores que parecen haberse perdido por el camino, a la vez que van a tener la responsabilidad en algo tan importante como decidir el futuro de nuestro partido, un futuro que algunos compañeros y compañeras entienden que ha de pasar por una confluencia de partidos o por una unión en un partido instrumental.

Desde la militancia, que no los inscritos –ya que cualquiera puede ser inscrito–, somos mayoría los que, al igual que se ha visto en Galicia, rechazamos la creación de un partido instrumental que absorba o fagocite a Podem Catalunya. Creo que la mayor parte de los miembros activos de Podemos –pues no son pocas las sospechas de que una buena parte de los inscritos, a los que ya he hecho referencia, fueron inscritos por otras formaciones con el fin de poder tener un cierto control sobre las decisiones que se pudieran tomar a la hora de votar– aceptamos y/o apoyamos cualquier confluencia electoral que pueda servir para tener el mayor número de apoyos a la hora de entrar en las instituciones y trabajar en beneficio de la ciudadanía, pero nos negamos a aceptar la creación de un nuevo partido en el que integrarnos.

No somos pocos los que nos preguntamos ¿qué necesidad existe de crear un nuevo partido que venga a suplir a Podemos en Catalunya si ya existimos nosotros? ¿No somos acaso un partido transversal totalmente abierto a todas aquellas personas que vengan a sumar con la única condición de aceptar nuestros Principios Éticos? ¿No hemos aceptado la integración de otros partidos en nuestras filas, como Revolta, y hemos permitido que una parte de sus miembros ocuparan buena parte del Consell Ciutadà de Catalunya? ¿Por qué hemos de ser nosotros los que siendo el actor con mayor tirón entre el electorado deba renunciar a nuestro nombre en beneficio de la élite que se encuentra tras el nombre En Comú?

Hace pocos días los compañeros de Galicia nos enseñaron el camino a seguir en Catalunya, sometiendo a votación entre sus inscritos cuál debía ser la fórmula que debía elegir Podemos Galicia para concurrir a las próximas elecciones autonómicas a su parlamento, y con muy buen criterio la pregunta tenía dos posibles respuestas: a) Como una confluencia electoral con los diversos actores del cambio, y b) En solitario. Tras someter la pregunta a consulta el resultado fue ir a las elecciones en una coalición electoral. Lo que por lo visto no ha gustado a quienes convirtieron la coalición En Marea en un partido, llevando a los diferentes actores de dicho proyecto a negarle a Podemos Galicia esta forma de asociarse y cerrando la puerta a poder concurrir juntos a las próximas elecciones gallegas.

Compañeros y compañeras que vais a llevar el peso de la negociación, con En Comú, ICV, Equo Procés Constituent y no sé cuantos más, desde aquí os pido dos cosas: una que toda negociación cumpla con esa máxima nuestra que constituye un pilar en este partido aunque por desgracia no siempre se ha cumplido, máxima transparencia y que sea “con luz y taquígrafos”; y dos no negociéis algo si previamente los militantes e inscritos no hemos decidido si queremos  unirnos o hermanarnos, y cuál ha de ser la forma elegida para hacerlo.

También me gustaría hacer referencia a que el próximo 25 de septiembre no sólo va a haber elecciones para la Xunta de Galicia pues también nuestros hermanos de Euskadi están llamados a las urnas, lo que les ha llevado a afrontar el reto de negociar e intentar cerrar por primera vez un acuerdo con diversos actores políticos en busca de una confluencia electoral. El resultado de esa modélica negociación ha sido el cerrar un excelente acuerdo, a la espera de ser ratificado por su militancia, en la que a la hora de confeccionar la candidatura el peso de Podemos Euskadi, IU y Equo será proporcional al peso que cada una de las formaciones ha demostrado tener en las últimas elecciones y en la vida política en Euskadi, lo que les va a suponer tener una representatividad del 83% para Podemos, un 12% para IU y un 5% para Equo. El hacer referencia a esta negociación y su resultado viene a cuento de que si al final se cerrase algún tipo de acuerdo, por así desearlo las bases, debemos ser los suficientemente inteligentes como para saber darle a cada partido u organización el peso real que pueden tener en la confección de cualquier candidatura, no podemos volver a caer en el errores cometidos hasta la fecha que en la confluencia con ICV en ese esperpento de candidatura llamada Catalunya sí que es pot permitimos que a día de hoy ICV tenga a 7 de 11 representantes en el Parlament y nosotros 4; o en la confluencia al Parlamento estatal donde concurrimos con la marca En Comú Podem, siendo el número de representantes electos 12 y de los cuales En Comú tuvo 5, ICV-Euia tuvo otros 5 y Podem Catalunya se quedó con sólo 2 representantes.

En conclusión:

1.-Aunque a algunos no nos guste la idea de la confluencia la aceptaremos si la militancia así lo decidiera en beneficio de sumar apoyos en la búsqueda de un cambio político, otra cosa es aceptar la creación de partidos instrumentales pues muchos consideramos esta opción inviable por entender que atenta contra nuestros propios principios.

2.-La militancia ha de tener conocimiento desde el minuto cero de cómo se lleva a cabo la negociación.

3.-A la hora de negociar una posible confluencia electoral se ha de hacer entender a las otras partes que nosotros somos el actor principal de dicho proyecto, lo que nos debería llevar a conseguir a un acuerdo similar al negociado por nuestros hermanos de Euskadi, salvando las distancias y teniendo en cuenta de que hay mayor número de actores en el proyecto.

Por lo tanto visto lo expuesto simplemente añadir que si debemos negociar una confluencia se acabó considerar a ICV y EUiA como dos entes diferenciados, se acabó darle a En Comú todas las ventajas y permitir que se crea el eje central del proyecto, se acabó el que otras formaciones y organizaciones minoritarias tengan mayor representatividad de la que les correspondería por su pasado y su peso político. Y si no quieren entenderlo o aceptarlo nos olvidamos de quienes no nos respetan y tomamos la misma vía que han tomado nuestros compañeros de Galicia, presentarnos solos como Podem Catalunya, que ganas ya tenemos. Ya se acabó el ser ninguneados y el ser la mano de obra de nadie, somos Podemos y nacimos para conquistar los cielos o lo que es lo mismo, las instituciones.

MSNoferini

El PSOE tiene la última palabra

Publicado: agosto 8, 2016 en Uncategorized
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Abstenerse o no abstenerse, ir a unas nuevas elecciones o entregarle en bandeja de plata el gobierno al Partido Popular, hacer caso a sus Barones y a quienes les financian o a su militancia, perder credibilidad y ceder el liderato de la izquierda a Podemos o dar un golpe de volante y volver hacia la izquierda. Todos estos y unos cuantos más son los dilemas con los que se encuentra el PSOE.

Pedro Sánchez y su partido están en una difícil tesitura. Lo que parecería fácil a la vista de un ciudadano de a pie, y más si es de izquierdas, es mucho más complejo de lo que podría parecer y las consecuencias para el PSOE, si no sabe ser coherente con los que deberían ser sus ideales y jugar correctamente sus cartas, pueden ser desastrosas.

El partido socialista, aunque de esta ideología que da nombre al partido poco tienen, ve peligrar su espacio político y tomar una mala decisión podría hacerle perder de una vez un espacio que por motivos obvios no se merecería ocupar. Es difícil nadar y guardar la ropa pero ellos aun así lo intentan.

No son pocas las voces dentro del PSOE que piden que en un acto de responsabilidad de estado su partido evite el tener que ir a unas nuevas elecciones, y se apoye o se permita con su abstención un nuevo gobierno del PP, sin importarles poco lo que realmente reclama su militancia y cuáles pueden ser las consecuencias a corto o medio plazo.

El Partido Popular cuenta con 137 escaños lo que le lleva a necesitar del apoyo de 39 diputados más. El partido del señor Rivera podría, justificándolo como un mal menor y como un compromiso de él y su partido hacia el estado, aportar a sus 32 escaños, y el resto podría salir de las filas de varios partidos incluyendo del PSOE. Y tampoco descartemos que si llegado el caso el Partido Popular se pudiera quedar a pocos escaños de la mayoría para poder gobernar algún diputado del PSOE, del PNV, o de cualquier otro partido se pongan inesperadamente indispuestos evitando así que los votos negativos pudieran bloquear la formación de un nuevo gobierno al tiempo que se eluden responsabilidades y quedar en una mala situación ante sus votantes por haber permito con su voto el nuevo gobierno popular.

Somos muchos los que creemos que a pesar del circo montado sobre el tema, el Partido Popular, con o sin Mariano Rajoy al frente, volverá a hacerse, en primera o segunda votación con el gobierno de este país, pues así lo quieren desde las grandes instituciones económicas, desde la UE y así se lo permitirá el PSOE de una manera u otra. Sólo queda esperar y saldremos de dudas.

MSNoferini

ppsoe

 

Estela en la mar

Perdonar una vez más este largo silencio, aunque lo cierto es que tampoco tengo porque pedir disculpas a nadie pues a fin de cuentas este espacio es mi espacio, un diario sin llave donde comparto con quien quiera leerlas mis opiniones y vivencias, y donde mi preocupación por lo que pasa en mi mundo me lleva en ocasiones a ser cronista de unos hechos sobre los que busco ser lo más aséptico posible pero al final es difícil no caer en la subjetividad de la propia opinión. Pero la cuestión es que últimamente ya no tengo excesivas ganas de ponerme delante del ordenador a escribir, aun siendo muchos e importantes los hechos y noticias que pasan en este mundo, pues me siento bastante vacío.

Veo pasar ante mí la vida, mi vida, la vida de quienes me rodean, la de la gente que quiero y de la que no quiero, o de aquellos que me son totalmente extraños, y me doy cuenta que tal como decía Machado en un poema maravilloso, que el gran Joan Manuel Serrat supo musicar de manera muy acertada: “… todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar”.

Está claro que todo pasa, y en mi relativa juventud son muchas las cosas que he visto pasar, cosas livianas y cosas importantes, cosas que pasaron pero que a la vez quedaron. Todos a fin de cuentas somos lo que hemos vivido. Nuestras vivencias hacen de nosotros lo que somos y nuestro futuro viene marcado por nuestro pasado.

En mi vida he podido ser testigo de no pocos caprichos del destino, he visto a gente bien situada que dejaban de estarlo y pobres a los que la suerte o su propio esfuerzo les llevaba a una vida aparentemente mejor, he visto truncarse la felicidad de la cotidianidad cuando el triste destino se llevaba por delante a alguien lleno de vida. He visto alegría y he visto y conocido la tristeza.

He visto muchas cosas, pero aun así siempre he sido muy reservado y he mirado de dejar bien guardados algunos de mis recuerdos y de mis fantasmas. Pues siempre me ha parecido obsceno mostrar las vísceras de uno mismo y presumir de según que cosas. Me viene a la cabeza épocas de mi juventud en las que como muchos otros jóvenes de mi época comencé a coquetear con los estupefacientes y siempre había el que presumía de haberse metido o consumido más cosas que nadie. Y siendo más mayor he tenido que ver y oír a aquellos que presumían de superar al resto en dolorosos recuerdos de sus propios pasados, al igual que aquellos que presumían de superar al resto en activismo y compromiso social. Siempre habrá alguien que nos supere, y siempre habrá alguien más estúpido que nosotros mismos.

Cada día que pasa me doy cuenta de que el ser humano parece haber comenzado un proceso de involución o de estupidez colectiva en la que hemos perdido de manera alarmante una serie de valores para vendernos al materialismo, sin saber discernir las cosas realmente importantes y maravillosas que tenemos en nuestro entorno más cercano. Nos hemos vuelto totalmente ciegos y sordos y no somos capaces de ver en que nos estamos convirtiendo y como todo lo que toca el homo modernus o homo egoísta se convierte en podredumbre.

Pueden aparecer nuevas ideologías, filosofías y tendencias pero al final, por muy perfectas, democráticas y justas que puedan parecer el ser humano las acabará corrompiendo. Pues esta es nuestra naturaleza.

Dejaros claro que quien escribe estas palabras no pretende aleccionar a nadie, pues como también dice el mismo poema de Machado: “nunca perseguí la gloria de dejar en la memoria de los hombres mi canción…”. Nunca he perseguido ninguna gloria, ni he pretendido ser gurú de nada, simplemente soy un niño en el cuerpo de un hombre con un montón de complejos que simplemente reivindica su derecho a sentirse útil.

Pues a final de cuentas pasamos haciendo camino, pero son caminos en la mar, y por ello lo que muchos deseamos es simple y llanamente pasar por esta vida sin molestar y alargar nuestra estela, para que como mínimo la puedan ver nuestros hijos o algún día les puedan decir lo larga y profunda que fue la estela que dejó en el mar de la vida o en el recuerdo de muchos su padre.

Marco