Archivos para febrero, 2016

Churras y merinas, dos especies de ovejas que se han hecho famosas gracias a aquel dicho que dice de no mezclarlas, pues la calidad de sus lanas es bien diferente. Y es que en este país somos muy dados a mezclar y a confundir, de manera inocente por despiste o intencionadamente buscando beneficio con ello, sea lana o sean otras cosas. Y en política, así como los medios de comunicación, parece que cada día son más dados a confundir o a querer confundir, y no ya ovejas, sino hechos.

El volumen de noticias que se generan a diario y el caudal de información que se nos transmite es elevadísimo, y los medios de comunicación e información son los encargados de desgranar lo que en teoría es más importante para proceder a su difusión, pero buena parte de las noticias que se seleccionan para su difusión responden a unos criterios, que desgraciadamente de objetivos poco tienen, y vienen más dados por la línea editorial del medio y a su posicionamiento ideológico.

El posicionamiento ideológico de la mayoría de medios, o de quienes están detrás de ellos, es evidente, y algo totalmente lícito, pero la total subjetividad con la que tratan a ciertos temas y rivales políticos, olvidándose de toda ética y mostrando un total desprecio por su código deontológico, no tanto. Y esto se ha hecho aún más patente con la aparición en la escena política de Podemos y las confluencias en las que participa, y que desde esos medios no han parado de llamar populistas o antisistema.

Parece que con tal de desprestigiar a los rivales políticos ahora todo vale, y el establishment no tiene reparo alguno en utilizar los medios e incluso en instrumentalizar la justicia con este fin. Se podría decir que algunos se están comenzando a poner nerviosos ante la perspectiva de ver afectados sus intereses; lo que ha llevado a sus medios a la criminalización de hechos y personas sin importarles distorsionar o falsear la realidad o el daño que pudieran causar, porque el fin justifica los medios, y ese fin no es otro que perpetuarse en el poder o no perder ni un ápice de este.

Todos tenemos muy presente lo que ocurrió hace unas semanas, donde ciertos medios, al igual que el Partido Popular, se explayaron criminalizando a dos titiriteros contratados por el ayuntamiento de Madrid. Un desafortunado desliz, o metedura de pata, a la hora de planificar una función de títeres para niños sin tener conocimiento de la idoneidad de dicho espectáculo llevó, tras la pertinente denuncia, a encarcelar a los dos artistas que realizaron la función, y que ciertos medios utilizaron para ensañarse y desprestigiar a Manuela Carmena y a sus regidora de cultura. Y estos últimos días la noticia es el juicio de Rita Mestre, portavoz del ayuntamiento de Madrid, a la que se le está dedicando mucho espacio y tiempo en los medios por lo que una gran mayoría consideramos un hecho intrascendente o de poca trascendencia y que no justifica el seguimiento mediático que se le está haciendo.

La señorita Mestre participó en lo que a los sumo podríamos considerar como una iniciativa de protesta poco acertada en la universidad Complutense en el 2011, cuando en compañía de otras compañeras de la universidad entraron en la capilla a torso desnudo, pero que le puede representar una condena de hasta un año de prisión. Pero al igual que le ocurriera al señor Guillermo Zapata, compañero de partido y excompañero en el mismo ayuntamiento, su principal delito no es meter la pata o herir los sentimientos de unos cuantos con sus escritos o actos, su principal delito, y por el que la maquinaria de destruir y triturar la ha tomado con ellos, es ser de Podemos. El establishment se ha propuesto luchar contra quienes les están apartando del control de las instituciones, como podría ser en este caso el ayuntamiento de Madrid, y en su cruzada contra los perro flautas todo vale.

Pero claro para algunos, casos como los mencionados en el ayuntamiento de Madrid o el cargo de artículos de aseo para el alcalde de Zaragoza, Pedro Santiesteve, para tener en su despacho, entre los que se encontraba una gomina, son aparentemente de tal gravedad como lo podría ser la Gurtel, la Púnica, la operación Taula en Valencia o la financiación irregular de todo un partido.

La cuestión no es saber de ovejas, ni discernir lo que está bien de lo que está mal, la cuestión es que los medios no pueden entrar en este juego partidista y barriobajero de tapar las miserias de unos al tiempo que se destripa a los otros. Los medios de comunicación (el cuarto poder) han de ser independientes y no pueden estar al servicio de nadie que no sea el conjunto de la ciudadanía, pues el cometido de cualquier medio serio está en informar de la manera más objetiva posible, y siempre desde el respeto a la verdad y a la ética.

MSNoferini

Ovejas

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Hace pocos días el INE hizo pública la Encuesta de Población Activa del último trimestre del 2015 y una vez más el Gobierno sacó pecho ante el aparente mayor descenso del desempleo desde el año 1996, pero como siempre nos engañan y nos manipulan con sus datos y sus encuestas.

Por mucho que durante el último trimestre del año, o más concretamente el último mes del año, se crearan los ocasionales empleos propios de las fiestas navideñas, en España no tenemos más empleados de los que teníamos cuando el Partido Popular llegó al gobierno.

Si a principios de año el Gobierno, a través del Ministerio de Empleo, nos vendía que al cierre del año 2015 el número de desempleados se había situado en 4.039.508 personas (4.779.500 según la EPA), muy lejos de los supuestos 6.202.700 desempleados que daba la propia EPA en el primer trimestre del 2013, bajo el gobierno de Zapatero, que dejó en aquel momento el desempleo en una tasa record del 27,16%, sólo cabe decir que todo es postureo y manipulación, así como obviar la poca confianza que tienen los desempleados en los Servicios Públicos de Empleo, y el elevado número de personas que han desaparecido de las estadísticas al haber abandonado nuestro país al decidir emigrar.

Pensemos que cuando hablamos de desempleados lo hemos de hacer pensando en personas, personas con el claro deseo de trabajar, no en frías cifras sacadas de estadísticas aleatorias o datos facilitados por organismos inoperantes a los que muchos han desistido de acudir dado el nulo servicio que prestan.

Una vez más me voy hacer pesado repitiéndome, en España no se crea empleo, o mejor dicho en los últimos cuatro años lo único que se ha hecho es crear tanto como el que se ha ido destruyendo, y encima más precario. El decir que en el cómputo de los cuatro últimos años no se ha creado empleo no es una aseveración dicha a la ligera y sin fundamento alguno, lo digo con pleno conocimiento de causa y así lo puede demostrar uno de los indicadores más fiables que existen en nuestro país, el número de afiliados en alta laboral facilitados por la Tesorería General de la Seguridad Social, y que son públicos para todos aquellos que los quieran consultar a través de la página web: http://www.seg-social.es/Estadistica/Est/AfiliacionAltaTrabajadores

La media de trabajadores en situación de alta en noviembre del año 2011, mes en el que el Partido Popular se hizo con la victoria en las elecciones generales, era de 17.248.530 personas, y se cogemos los datos de este mes de enero, en el que encima los número aun son peores que los del mes pasado por la pérdida de empleos motivada por la finalización de las fiestas navideñas y el fin del mes de rebajas, nos encontramos que la media de trabajadores en alta ha sido de 17.104.357.

Resumiendo. En España tenemos 144.173 trabajadores asegurados menos de los que habían en el momento en que el partido del señor Rajoy se hizo con la victoria en las elecciones del 20 de diciembre del 2011.

La triste realidad es evidente, por lo tanto sería interesante que aprendiéramos a no creernos todo lo que nos dicen y busquemos todos los medios a nuestra disposición para contrastar las noticias, y una vez tengamos clara cual es la realidad actuemos en consecuencia.

MSNoferini