Archivos para septiembre, 2015

La dura campaña electoral catalana ya finalizó para que por fin la ciudadanía pueda pronunciarse en las urnas. Esta no ha sido una campaña ni serán unas elecciones a la Genralitat igual a las precedentes, pues según parece los ciudadanos de Catalunya van a decidir algo más que la composición de su parlamento y de quien será el futuro presidente de esta tierra.

Estas elecciones no será igual que el resto pues ese prestidigitador y maestro del despiste que es el actual presidente de la Genralitat, el Molt Honorable Artur Más, un buen día decidió que, a falta de contar con la aprobación del estado para someter a referéndum el derecho de Catalunya a decidir sobre su futuro como país, estos comicios tendrían un carácter plebiscitario y en función del número de escaños que ocupasen los partidos independentistas declararía de manera unilateral la independencia de Catalunya (algo no demasiado democrático si tenemos en cuenta que la ley electoral española no le da un mismo valor a los votos emitidos en las cuatro provincias).

Pero al margen de lo que se puede decidir en estas elecciones, o no, ha quedado en evidencia que de normales poco tienen y no sólo por el desafío soberanista de los partidos independentistas sino por la aparente manipulación a la que unos y otros nos han querido someter durante la campaña.

Ha sido la campaña del miedo, de la manipulación y de la descalificación. Se han dicho tantas cosas y se han dado tantos argumentos sobre los pros y los contras de una hipotética independencia, y en la mayoría de los casos utilizando hipótesis descabelladas y mentiras de difícil credibilidad que uno ya comienza a estar hasta las mismas narices de que nos manipulen y nos tomen por tontos.

Y tal vez la mentira más grande aun esté por llegar, porque no sería descabellado pensar que los planes del president de la Generalitat, sin que estos se hayan hecho públicos, vayan en función de que los partidos soberanistas obtengan un mínimo de 90 escaños, que son los dos tercios de la cámara necesarios para impulsar reformas tan importantes como la del estatut o aprobar un ley electoral catalana y garantizarían un número de votantes superior a la mitad de la población catalana con derecho a votar, 5.510.713 personas, algo que realmente legitimaría una posible independencia. Por mucho que los posibles votantes de la plataforma “Junts pel Sí” se hayan hecho la ilusión de que estas elecciones convertirán a Catalunya en un nuevo estado, y que esto se logrará con obtener la mayoría de escaños (68), yo de ellos no pondría las manos en el fuego y más sabiendo como se las gasta el sr. Mas. Porque este servidor aun recuerda como el parlament catalán, con los votos de CiU y el PP, negó el apoyo al derecho de autodeterminación de palestinos, kurdos y saharauis en el año 2014 (http://www.europapress.es/parlamento-catalan-rechaza-derecho-autodeterminacion-palestinos-kurdos-saharauis).

En fin, que cada cual vote a quien quiera, pero que no nos vendan milongas y aprendamos a ser más críticos, no tiene sentido creerse todo lo que venga del lado que a uno le interesa sin contrastarlo a la vez que no se le quiere dar veracidad a aquella información que atenta contra nuestros ideales y quienes los representan.

Aunque seguramente, como se suele decir, el pescado ya está todo vendido. Sólo falta esperar a la noche de mañana y ver que ha decidido el pueblo catalán. Pero lo que es innegable es que el sol seguirá saliendo.

MSNoferini

arturo

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Catalunya, una gran terra

Publicado: septiembre 24, 2015 en Uncategorized
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Hace ya algún tiempo escribí un artículo titulado “las dos Españas” en el que hacía referencia a la España de los vencedores y a la de los vencidos, la democrática y la intolerante con un ideario más propio de otros tiempos, que por desgracia parece ser que es el que representa y defiende el partido que gobierna en el estado. Pero tal como en aquel momento hablé de dos formas de pensar diametralmente opuestas que tenemos en España también pensaba que podría dar argumentos parecidos hablando de mi Catalunya, pero a la hora de ponerme delante del ordenador he visto lo difícil que es intentar hacer el mismo ejercicio si se quiere ser lo más objetivo posible y se quiere tener un cierto rigor. Me explico o al menos lo intentaré.

Es innegable que en estos momentos tenemos dos Catalunyas y la pertenencia a una u otra iría en función del deseo de seguir siendo parte de un estado más grande, con sus pros y contra, o querer desvincularse definitivamente del estado Español. Pero la cosa no es tan sencilla pues sería muy estúpido por mi parte vincular, por poner un ejemplo, a los partidarios de seguir formando parte del estado con la España rancia y anacrónica que parece vivir del recuerdo de sus grandes gestas imperiales, despreciando la plurinacionalidad del conjunto del país, al igual que no sería ético ni justo identificar el bloque independentista con aquel independentismo de hace algunos años, provinciano, algo xenófobo y que despreciaba lengua y apellidos castellanos –y quien diga que esto no es cierto será porque no vivió en sus propias carnes eso de oírse llamar repetidamente botifler o xarnego, así como otras lindezas.

Pero por suerte el pasado pasado está y actualmente mi tierra es una tierra abierta, una tierra de acogida, un país moderno, con recursos, democrático y plural. Un país que se hizo grande gracias al trabajo de las cientos de miles de personas que en su día se vieron obligadas a abandonar su tierra en busca de un futuro mejor, personas que procedían mayoritariamente del resto del estado. Y por eso en la actual Catalunya ya nadie, o casi nadie, pone en tela de juicio la catalanidad de quienes no son nacidos en esta tierra, porque en una amplia mayoría se han ganado a pulso su derecho a ser catalanes o a lo que se quieran sentir.

Todo el mundo tiene derecho a sentirse de donde quiera y a pensar como le plazca, y por ello no se debería demonizar a nadie por sus sentimientos patrios. Por lo tanto no sería justo decir que unos u otros representan todo lo bueno o todo lo malo, porque los retrógrados e intolerantes están en todas partes.

Dicho esto también me gustaría remarcar que el evidente incremento de personas que apuestan por el derecho de Catalunya en convertirse en un nuevo estado ya no es una mera cuestión de nacionalismo, pues entre los partidarios de una posible independencia no todos desean ser etiquetados como nacionalistas. El nacionalismo catalán ha conseguido atraerse hacia sí, cambiando su discurso y haciéndolo más inclusivo, a un elevado número de personas que en otras circunstancias difícilmente se hubieran planteado darle su apoyo. Y este ha sido el gran éxito de los partidos nacionalistas.

Pero no es menos cierto que el incremento y aparente éxito del independentismo también se le debe agradecer a la intolerancia, mala gestión y las pocas luces demostradas por la mayoría de gobiernos del estado, principalmente de la rancia derecha española, que en lugar de evolucionar parece haber involucionado recuperando lemas de nefastas y tristes épocas pretéritas como aquel que rezaba “…una grande y libre”. Si España hubiera querido ser grande lo que tenía que haber hecho es dotar de cierta libertad a todas las nacionalidades que configuran el estado y no aprovecharse como lo han hecho de Catalunya. Tal como se ha dicho en más de una ocasión “el PP ha conseguido atraer a más gente y despertar más simpatías por el nacionalismo catalán que los propios partidos nacionalistas”.

Por lo tanto es evidente que la falta de respeto y de valores democráticos, así como la manipulación de masas a través del control de ciertos medios y usar las instituciones en provecho propio y de determinadas élites (como sería el caso de quienes se lucraron con las famosas comisiones del 3%) no es algo que se le pueda atribuir a determinado grupo de catalanes en función de su ideario nacional, ya que por desgracia este tipo de contravalores y hechos no son patrimonio exclusivo de nacionalistas catalanes o españoles. No es una cuestión de buenos y malos, porque los indeseables se hallan en todas partes e ideologías contaminando y propagando un fanatismo descerebrado y en algún caso interesado, un fanatismo que muchas veces  nace de aquellos que la única patria que conocen no es otra que la del dinero.

MSNoferini

Cap a on anirem?

Cap a on anirem?

Jeremy Corbyn

Mi afán de estar lo mejor informado posible me suele llevar a echarle un vistazo a la prensa nacional, así como algunos diarios internacionales, sin ni siquiera  excluir aquellos contrarios a mi propia ideología, un ejercicio que recomiendo pues permite tener una idea algo más clara de ciertas noticias.

Una de las noticias que más portadas y minutos ha acaparado, tanto en medios nacionales como internacionales, ha sido la elección de Jeremy Corbyn como nuevo dirigente del partido laborista británico. Un activista de izquierdas, lo que para algunos sería un radical extremista y un populista, que en su larga trayectoria como sindicalista, concejal y parlamentario ha demostrado su honradez y su implicación en defensa de los derechos humanos.

Que la elección de Jeremy Corbyn no ha gustado al stablishment británico y mundial es evidente y así lo ponen de manifiesto algunas portadas de la prensa internacional, como podría ser la del Financial Times que en su portada del 14/09/2015 decía algo así:

La oposición del Reino Unido se une a la línea dura de izquierdas europea

La aplastante victoria de Jeremy Corbyn le convierte en el líder del partido de la oposición en el Reino Unido, el Partido Laborista ha colocado a un firme populista, un movimiento de izquierda que está en ascenso en muchas partes del mundo. El encarrilar la lucha contra las desigualdades y los excesos del capital, le une a grupos de extrema izquierda como el partido que gobierna Grecia, Syriza, y el partido anti austeridad Podemos en España.

Pero el nuevo miembro del ala izquierda ha decidido dejar a un lado sus puntos de vista radicales de abandonar la OTAN, dejar la UE y el desguace del sistema Tridente de armas nucleares y centrar sus esfuerzos en tratar de unir a la línea dura de la izquierda y el centro de su partido.

Y por no hablar del comentario hecho por el primer ministro británico a través de una conocida red social, en su afán por desprestigiar al que será su rival político. A David Cameron no se le ha ocurrido otra cosa que escribir lo siguiente: «el partido laborista es ahora una amenaza para nuestra seguridad nacional, nuestra seguridad económica y la seguridad de las familias». Un auténtico despropósito falto de ética, esa ética que se le presupone a todo caballero inglés.

Pero la elección de Corbyn no solamente no ha gustado entre los poderes financieros y ultraconservadores de este globalizado mundo pues desde su propio partido no han sido pocas las voces que no se les ha ocurrido otra cosa que cuestionar su figura y su elección, aunque no es menos cierto que su elección a devuelto la ilusión en el partido laborista a muchas otras personas, lo que ha llevado a 15.000 nuevos afiliados en un tiempo record de 24 horas.

Es evidente que a los grandes poderes económicos no les hace ninguna gracia la aparición de nuevos partidos y dirigentes políticos que cuestionen lo evidente, el fracaso de las políticas neoliberales y sus consecuencias para la ciudadanía. En este globalizado e inhumano mundo donde lo que prima es el culto al dinero el que alguien ponga en tela de juicio ciertas políticas, que sólo han beneficiado a unos pocos perjudicando al resto, es algo tan peligroso que algunos difícilmente lo van a consentir, tal como se demostró en el país heleno. Por lo tanto sería bueno que la ciudadanía no nos dejáramos contaminar, fuéramos entre otras cosas más solidarios, nos implicásemos más en política –que a fin de cuentas la política es la gestión de nuestros propios recursos y vidas- y entendiéramos que apostar por ciertas políticas económicas en detrimento de las políticas sociales es un terrible error que sólo beneficia a los ricos y poderosos a la vez que perjudica al resto.

Sí se puede… sólo hay que creérselo y luchar por ello.

MSNoferini

Adjudicaciones SumarrocaCuando existe una trama corrupta en la que el aparente responsable es amigo tuyo, quién te fue presentado por tu mentor político el cual a su vez está imputado por la justicia en dicha trama, y cuando se da la casualidad que las empresas de dicho amigo financiaron tu partido a la vez que se adjudicaban diversas e importantes obras públicas concedidas por el gobierno de tu partido, entonces podemos decir a la vistas de estas premisas de que o bien estás implicado en la trama corrupta o que eres “tonto del culo” por no haberte enterado de lo que se estaba cociendo a tu alrededor y de qué manera se financiaba tu partido.

Queda claro que algunos de honorables poco tienen, pero al margen del señor Mas –para que algunos no manipulen la realidad acusándome de partidista- encontramos en nuestra historia reciente más de un caso de importantes cargos políticos cómplices o partícipes de la corrupción de sus respectivos partidos o “tontos del culo” por no enterarse de lo que se cocía en sus partidos; recordemos los casos Filesa en el PSOE o recientemente el caso de los EREs en Andalucía o el caso Bárcenas en el PP, que llevó al partido del Sr. Rajoy a financiar las remodelación de su sede con dinero negro de la llamada caja B y de la que los altos cargos del partido recibían sustancioso abonos en sobres.

Pero en este país, se llame E o se llame C, nadie parace ser responsable de nada ni nadie se entera de nada. Como ocurría con aquella nefasta ministra, de cuyo nombre no quiero acordarme, que recibía carísmos regalos, entre ellos el jaguar aparcado en el garaje de su casa regalado a su marido por una persona de dudosa honestidad, pero ella aparentemente no tenía el menor conocimiento de su procedencia.

Mucho ladrón que con los sustraído y defraudado sumado a las nefastas políticas económicas aplicadas por sus partidos han arruinado a nuestro país condenando a la miseria al pueblo. Sin olvidar la aparente ceguera y el fariseísmo de aquellos que apoyan de manera incondicional a determinados partidos políticos y que de manera absurda sólo saben fijarse en la paja en el ojo ajeno sin querer ver la biga en el propio.

MSNoferini

27-S

Publicado: septiembre 1, 2015 en Uncategorized
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Cada vez queda menos para el esperado 27-S una fiesta de la democracia en la que los catalanes estamos llamados a decidir sobre nuestro futuro. El que la ciudadanía decida sobre su futuro y sobre quienes han de ser sus representantes es el máximo exponente de la democracia, otra cosa es que aquellos a quienes el pueblo eligió y elija para ser sus representantes nos intenten manipular y tomen decisiones de espaldas a la ciudadanía, demostrando con ello una actitud no excesivamente democrática. Esto podría venir al caso de que algunos quieran darle carácter plebiscitario a estas elecciones para decidir nuestra vinculación con el estado español pero poniendo ellos las reglas más convenientes a sus intereses, y estas pasan por tener en cuenta simple y llanamente el número de representantes en el parlamento en lugar de tener en cuenta el número de votantes a los diversos grupos que defiendan una u otra opción. No se puede consentir que en algo tan importante como decidir nuestra independencia con el estado se haga en función de una ley electoral –que por cierto no es propia, pues Catalunya no dispone de una ley electoral-, en la que un voto en la provincia de Barcelona tiene menor valor que el que se puede emitir en otra provincia, ¿dónde queda esa máxima de la democracia de un hombre un voto?

No se puede consentir que aquellos que negaron a la ciudadanía el derecho a decidir sobre nuestra independencia económica respecto al TTIP ahora quieran dárselas de demócratas buscando la forma de satisfacer sus pretensiones jugando cual trileros, de manera deshonesta y fullera.

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Cada vegada queda menys per a l’esperat 27-S una festa de la democràcia en la qual els catalans estem cridats a decidir sobre el nostre futur. El que la ciutadania decideixi sobre el seu futur i sobre els qui han de ser els seus representants és el màxim exponent de la democràcia, una altra cosa és que aquells als qui el poble va triar i triï per ser els seus representants ens intentin manipular i prenguin decisions d’esquena a la ciutadania, demostrant amb això una actitud no excessivament democràtica. Això podria venir al cas que alguns vulguin donar-li caràcter plebiscitari a aquestes eleccions per decidir la nostra vinculació amb l’estat espanyol però posant ells les regles més convenients als seus interessos, i aquestes haurien de ser tenir en compte simple i planament el nombre de representants al parlament en lloc de tenir en compte el nombre de votants als diversos grups que defensin una o una altra opció. No es pot consentir que en alguna cosa tan important com decidir la nostra independència amb l’estat es faci en funció d’una llei electoral –que per cert no és pròpia, ja que Catalunya no disposa d’una llei electoral-, en la qual un vot a la província de Barcelona té menor valor que el que es pot emetre a una altra província. On queda aquesta màxima de la democràcia d’un home un vot?

No es pot consentir que aquells que van negar a la ciutadania el dret a decidir sobre la nostra independència econòmica respecte al TTIP ara vulguin donar-les-hi de demòcrates buscant la forma de satisfer les seves pretensions jugant com trilers, de manera deshonesta i enganyosa.

MSNoferini

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