Archivos para mayo, 2014

Sí, Podemos

Publicado: mayo 26, 2014 en Uncategorized
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A la vista de los resultados de las recientes elecciones europeas podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que “Podemos” se ha alzado como el gran triunfador. La formación del profesor de ciencias políticas y tertuliano Pablo Iglesias ha conseguido en sólo cuatro meses, y partiendo de la nada, convertirse en la cuarta fuerza más votada de nuestro país. Con más de 1.200.000 votantes y con sus cinco diputados “Podemos” entra en el euro parlamento por la puerta grade.

Pero estas elecciones europeas nos han dejado claras varias cosas, a lo que a nuestro país se refiere: que el bipartidismo sigue en caída libre y que el auge de nuevos partidos de izquierda llamados a llenar el hueco de un desdibujado PSOE es un hecho. Un partido socialista poco creíble y transparente, que de no someterse a una catarsis capaz de convencer de nuevo a los votantes de izquierdas podría estar condenado a su desaparición –una posible desaparición que paradójicamente podría acelerarse con la aparición del partido de Pablo Iglesias, el carismático lider de Podemos con el mismo nombre del que fue fundador del PSOE.

La entrada en la escena política de “Podemos” y otras formaciones, algunas de ellas nacidas como una forma de canalizar el descontento contra el bipartidismo y que tuvieron su embrión en las concentraciones del 15-M, supone un soplo de aire fresco en el mundo de la política.

“Podemos”, al igual que algunos otros partidos, nace con un claro deseo, oponerse a las políticas neoliberales que se han venido haciendo hasta la fecha en nuestro país, tanto bajo los gobiernos del PP como del PSOE, y que conjuntamente con la nefasta gestión de los recursos públicos y la corrupción nos han llevado a la ruina, hipotecando con ello nuestro futuro.

Los esperanzadores resultados –al menos para mí los son- de estas elecciones, en las que el bipartidismo español ha sido castigado por los votantes consiguiendo aglutinar sólo un 49% de los votos, pone de manifiesto el cada vez mayor descontento existente de la ciudadanía con la casta política, una ciudadanía más que harta de sentirse manipulada y engañada.

Otra de las cosas positivas a destacar de la formacón de Pablo Iglesias y de buena parte de las nuevas formaciones que concurrían en estos comicios es su aparente transparencia a la hora de financiarse, así como lo exiguo del gasto hecho durante la campaña, en comparación de los abultados presupuestos de los grandes partidos. Es destacable que en los tiempos que corren los votantes puedan conocer las cuentas de su partido, que se evite el despilfarro y que las formaciones políticas no se vean en la obligación de pagar un alto peaje a los poderosos donantes que han financiado más de una campaña electoral, como por desgracia ha venido ocurriendo desde hace mucho tiempo en buena parte de los partidos políticos. ¿Cuántos donantes anónimos o no tan anónimos han donado, o mejor dicho invertido en la financiación de algunos partidos a través de sus opacas fundaciones? Y cabría preguntarse ¿realmente nos hemos de creer que invertían en política por simple altruismo?

Desde aquí reitero mi enhorabuena hacia Podemos, como también a IU, por los buenos resultados cosechados. Pero también me pregunto ¿qué consecuencias puede tener la excesiva dependencia de Podemos hacia Pablo Iglesias? ¿Y sabrán encontrar a un cabeza de lista con el mismo gancho que Pablo Iglesias cara a las próximas elecciones generales?

MSNoferini

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“Desde las redes sociales se está incitando al odio y a la violencia”. Este es el argumento que desde el Gobierno se nos está dando con la clara intención de intentar con ello la regulación de las redes sociales y sus contenidos. Desde el Gobierno y un buen número de medios afines consideran que no se puede consentir que desde las redes sociales se vulnere el honor y se ponga en riesgo la integridad física de nadie, principalmente de los políticos, de ahí su preocupación. Pero es más que evidente que los inadecuados comentarios son una consecuencia directa de la problemática situación económica en la que nos encontramos, donde un número cada vez mayor de personas utilizan las redes sociales como una válvula de escape donde poder desahogarse, descargando su ira contra quienes consideran culpables de la complicada situación que les ha tocado vivir a ellos o a su entorno. Lo que ha incrementado de manera notable los comentarios despectivos hacia la casta política, banqueros y otros poderosos personajes.

Difícilmente haré una defensa a ultranza de quienes promueven o atentan contra la integridad física de nadie, porque como demócrata no creo que la violencia se la solución a nada, pero también quiero dejar claro que en algunos casos puedo entender a quienes realizan estos comentarios y actos como una consecuencia directa a una complicada situación personal. Pero es sorprendente ver como quienes gobiernan y legislan poco les ha preocupado hasta que no se han sentido afectados, porque comentarios despectivos o deseosos del mal ajeno siempre ha habido (valga el ejemplo de un edil socialista de la localidad madrileña de Alcobendas que denunció la agresiones verbales a las que estaba siendo sometido por un tuitero y que no han trascendido a los grandes medios). Si somos asiduos a las redes sociales seguro que todos habremos visto mensajes contra “los putos rojos”, “putos judíos” y tantos otros colectivos y grupos etnicos o deseando “a los rojos” los mismos males que pudieron sufrir los represaliados republicanos tras la guerra civil y la larga dictadura que sufrimos (recuerdo un par que decían algo así como:“ojala que también acabéis vosotros enterrados en la cuneta de una carretera con un tiro en la cabeza…”, o “si Franco estuviera vivo, os cortaría la cabeza, rojos de mierda”).

Pero lo cierto es que me parece excesivo ver que algunos se rasguen las vestiduras y quieran darle mayor importancia de la que pienso que puede tener, ya que la libertad de expresión ha de primar y contra los excesos deberían ser las propias redes sociales las que se preocuparan  de poner freno o hacer desaparecer ciertos comentarios, expulsando, de ser necesario, a quienes se excedan. Y cuando los comentarios puedan ser parte de algo mayor y quede claro que puedan constituir un delito ya existe un ministerio fiscal y un código penal con el que poner freno a los hechos, pero en estos casos sería deseable que el peso de la ley se dejara notar por igual en todos los casos. Aunque tampoco descartemos la hipótesis de que nuestros gobernantes quieren usar la excusa de este tipo de comentarios para poder poner coto al único medio de información totalmente libre de las interferencias de todo tipo de poder, como ya ha ocurrido en otros países poco democráticos. Y también cabría preguntarse ¿qué es más violento y delictivo un comentario despectivo en las redes sociales o dejar a una familia sin empleo, vivienda o ayudas a la dependencia?

MSNoferini

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Con este simple montaje no quiero dar a entender que le deseé ningún mal a este señor. Lo único que realmente le deseo es que abandone la política lo antes posible, y sin mayor beneficio de su paso por la política que el derecho a cobrar una exigua pensión o subsidio, como el que pueden estar cobrando la mayoría de españoles

Dándose por concluidas las labores de rescate en la mina turca de Soma el saldo definitivo de muertos se eleva a la escalofriante cifra de 301 personas. Desgracias como esta dejan en evidencia a las autoridades turcas, poco preocupadas en someter a control a los poderosos holdings que explotan las minas del país y con una casi nula política de prevención de riesgos laborales.

Pero al margen de las causas de la desgracia y de las desacertadas decisiones tomadas durante el rescate el incidente ha dejado en evidencia al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, que lejos de escuchar y reconocer los errores ante los manifestante que se concentraron en la ciudad de Soma acabó agrediendo a un manifestante que pedía su dimisión, al igual que el día anterior había hecho un asesor del gobierno que perdiendo los nervios acabó pateando a un manifestante por las mismas circunstancias.

MSNoferini

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Tercer aniversario del 15-M

Publicado: mayo 16, 2014 en Uncategorized

Este pasado día 15 de Mayo se cumplió el tercer aniversario del inicio de las concentraciones y del movimiento que tomó el nombre del día, el 15-M. La indignación de un elevado número de ciudadanos les llevó a tomar las calles y plazas para expresar el descontento existente por la terrible situación económica y las desacertadas políticas, que lejos de poner solución a los problemas de la ciudadanía parecían incrementarlos, ampliando la brecha entre ricos y pobres.

El 15-M para muchos, entre los que me incluyo, fue como un soplo de aire fresco ante una sociedad momificada y acomplejada que parecía poco dispuesta a revelarse contra quienes llevaron el país a la ruina y no supieron, ni han sabido o querido a día de hoy, dar solución a nuestros males.

A veces uno tiene la sensación de que la fuerza de aquel movimiento, ensalzado por muchos y criminalizado por unos pocos, se fue diluyendo como un azucarillo. Pero si volvemos la vista atrás para fijarnos en los que supuso descubriremos, que de aquel acto más o menos espontaneo, nacieron un sinfín de iniciativas, movimientos vecinales, grupos y plataformas de presión contra múltiples injusticias como la PAH (con esa incansable y maravillosa Ada Colau al frente) e incluso un buen número de nuevos partidos políticos. Desde que se puso fin a las acampadas del 15-M han aparecido en la escena política unos cuantos partidos que recogiendo el guante lanzado en aquellos días, por los miles de indignados que salieron a las calles, han comenzado a plantearse una nuevas formas de hacer política, poniendo con ello en jaque al bipartidismo que tanto daño ha hecho a este país.

Celebrando el aniversario del 15-M durante toda semana se han convocado diversos actos, que han finalizado con una manifestación este pasado sábado. La importancia de la movilización ciudadana es tan importante ahora como lo fue hace tres años ya que los numerosos problemas que sufríamos por aquel entonces lejos de solucionarse o mitigarse parecen haberse incrementado, a pesar que la manipulación mediática a la que nos someten a diario quiera hacernos creer otra cosa. Hemos de ser conscientes, entre otras cosas, de que la tasa de desempleados es mayor que nunca, a pesar de los casi 800.000 españoles que han decidido emigrar, la tasa de pobreza extrema va en aumento y no olvidemos el constante recorte de nuestros derechos. Por todo ello y por la cercanía de las elecciones europeas siempre que nos sea posible hagámonos oír.

msnoferini.wordpress.com

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De un tiempo a esta parte mi estado anímico no es precisamente el mejor, quizás ya comienzo a estar más que cansado de ver la triste realidad de este país, sin que nadie quiera poner solución a los problemas reales de la calle. Lo cierto es que estoy comenzando a perder las ganas de intentar hacer entender a la gente que no podemos consentir todo lo que se nos está viniendo encima sin hacer nada al respecto, pero parece que de poco sirve, al final tengo la sensación de que estoy predicando en el desierto. Pero aun así no me he podido abstener de volver a ponerme delante del teclado después de haber oído una de esas conversaciones circunstanciales, que todos en más de una ocasión podéis haber oído en un bar o en el transporte público. ¿Quién no ha oído alguna vez, como oí yo hace un par de días, a alguna persona de modesta condición decir que todos nuestros problemas nos los hemos buscado o son una causa directa a las desmesuradas ambiciones de los propios trabajadores por haber querido vivir por encima de sus posibilidades? Es triste, muy triste, oír estas palabras en boca de simples y mal retribuidos trabajadores. Es francamente penoso que una parte de la calle haya acabado sucumbiendo a la tesis oficial y manipuladora que intenta hacernos creer que somos corresponsables de la crisis económica, lo que a mi personalmente me remueve las entrañas, y pone en evidencia que este es un país de gentes mediocres e incultas.

Les suena las siguientes frases: “vivimos por encima de nuestras posibilidades”, “somos en parte responsables de la situación”, “para que quejarse, total para lo que sirve”, “los que salen a la calle a manifestarse son todos unos vándalos”, “por qué manifestarme si a mí la crisis no me ha afectado”, “para que ir a votar, si todos son iguales”, “mejor votar a un partido grande porque votar a un partido pequeño es tirar el voto”. Todas ellas son frases que en más de una ocasión todos hemos oído o quizás, en algunos casos, hayáis pronunciado. Son frases que ponen en claro manifiesto que la nuestra es una sociedad manipulada, conformista y/o insolidaria.

Lo primero que nos debería entrar en la cabeza es que la responsabilidad de la difícil situación en la que se encuentran algunos países como el nuestro no se debe al gasto y el endeudamiento de las familias españolas. Los primeros responsables son quienes han dirigido este país durante los últimos veinte años, los políticos de la gran mayoría de formaciones. Unos dirigentes incompetentes y faltos de toda ética, y sin olvidarnos de todos aquellos corruptos que saquearon las arcas públicas en beneficio propio. Valga como ejemplo el dato, recientemente hecho público, de los sobrecostes en infraestructuras ferroviarias, carreteras y puertos asumidos por el Ministerio de Fomento en los últimos seis años, unos sobrecostes fruto de posibles errores o quizás de la corrupción de quienes gestionaban, los cuales ascenderían a unos 10.000 millones de euros, la misma cantidad que se ha recortado en estos últimos años en sanidad y educación.

Y no nos olvidemos la debacle del sector bancario. Un sector que por el intervencionismo de los gobiernos autónomos en las Cajas de Ahorros, los cuales imponían en sus consejos de administración a personas poco aptas para el cargo, nos ha causado con su rescate un agujero por una cuantía cercana a los 250.000 millones de euros (entre ayudas directas y avales vivos). La responsabilidad política en el auge y posterior caída de las Cajas de Ahorros, como una consecuencia directa de los malos y en algunos casos poco honrados gestores, se reparte por igual entre casi todas las formaciones políticas que tenían representación en los respectivos parlamentos autonómicos y entre los dos grandes sindicatos españoles, CCOO y UGT.

En cuanto al tema de alzar la voz contra las múltiples injusticias que en estos momentos se pueden estar dando en España, al igual que por desgracia en otros muchos países, es a mi entender algo primordial. El pueblo es en quien ha de recaer la soberanía y por lo tanto tenemos todo el derecho del mundo en tomar las calles y hacernos oír. Nos debemos hacer oír porque ha quedado más que demostrado que con votar no basta, pues depositar una papeleta en una urna cada cuatro años no nos garantiza estar en un estado plenamente democrático. Ya que entre otras cosas: no se respetan programas electorales ni se nos tiene en cuenta a la hora de aplicar ciertas políticas. Encima se nos intenta manipular a través de los diversos medios afines al poder. Y eso es lo de menos porque para empezar ni se respeta el principio básico de la separación de poderes. Los mecanismos constitucionales de participación cidadana como pueden ser las ILP de poco sirven ya que la gran mayoría acaban no admitidas a trámite, o lo que es lo mismo en el cubo de la basura. Y pocas veces se permite a la ciudadanía refrendar leyes y otras cuestiones de capital importancia. Por lo tanto ante el gris panorama que tenemos ante nosotros no podemos cerrar la boca y esperar a que los problemas se arreglen solos. Debemos hacernos oír, porque en juego hay algo más que el bien de unos pocos.

Y me gustaría decirles a todos aquellas personas acomodadas a las que la actual crisis, o gran estafa, poco les afectado en su economía doméstica, así como a todos aquellos aborregados ciudadanos que contaminados por algunos medios hayan acabado creyéndose que quienes salen a la calle a protestar son unos violentos antisistema: muy señores míos ¿de verdad creen que hace falta ser un antisistema para salir a la calle a protestar cuando en este país existen 6 millones de desempleados, cuando el número de españoles que han debido emigrar para poder ganarse la vida es de casi 800.000 personas, cuando la crisis ha llevado al desahucio de unas 400.000 familias, cuando un 22% de la población está por debajo del umbral de la pobreza, cuando la pobreza energética afecta al 17%? ¿Quiénes son más violentos los que consienten esto o quiénes salen a la calle a protestar (dejando al margen cuatro exaltados antisistema o algunos revienta manifestaciones con oscuros intereses)?

Por último quisiera invitar a la reflexión, ante la cercanía de las próximas elecciones al parlamento europeo, a todos aquellos ciudadanos desencantados y hastiados con la política –algo más que normal viendo que los dos grandes partidos que se han alternado en el poder en los últimos años han hecho las mismas políticas, cometiendo los mismos errores, vicios y desmadres- se planteen abstenerse de votar por pensar que poco o nada va a cambiar por elegir un partido u otro. Es difícil convencer a alguien aquejado de una total desafección por la política de ir a votar, y más si las elecciones son al Parlamento Europeo de donde se nos ha hecho creer que vienen todos nuestros males, pero pensemos que la abstención favorece para nuestra desgracia a los partidos mayoritarios y que en esta ocasión han aparecido en la escena política un buen número de nuevos partidos que en algunos casos no están sometidos a la voluntad de grandes lobbys financieros y que su estructura asamblearia o en red garantiza una cierta transparencia. Por lo tanto miremos de olvidar los viejos prejuicios y demos un voto de confianza a los nuevos partidos, y confiemos que de una vez por todas demos con el grupo de personas honradas y capacitadas para trabajar en beneficio de todos, sacándonos de una vez por todas de este oscuro agujero donde estamos hundidos por las nefastas políticas de los de siempre.

MSNoferini

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Ante la proximidad de las elecciones europeas y la más que probable abultada cifra de abstenciones que se pueden producir en nuestro país, como en la gran mayoría de países europeos por la pérdida de confianza en la casta política, en el sistema y por la poca consideración que tenemos en la utilidad real del parlamento europeo, me gustaría intentar desde aquí plantear algunos de los motivos que nos deberían llevar a recapacitar si nuestra intención es abstenernos, por las consecuencias y los perjuicios de ello. Como el igual o mayor perjuicio que podría representar hacer una la mala elección del partido a votar.

El PP, el partido responsable con sus actuales políticas de buena parte de nuestros males, desea evitar a toda costa la abstención entre sus votantes y la fragmentación del voto de la derecha, por el descontento motivado por el constante incumplimiento de sus promesas electorales, como ya dejó claro el candidato Miguel Arias Cañete en su primera intervención tras ser designado candidato. Según el señor Cañete el voto a los pequeños partidos “no tiene ninguna utilidad ni va a ningún sitio”.

El PP quiere recuperar el voto de aquellos simpatizantes que según ellos podrían estar tentados a votar a otras opciones o a abstenerse. Serían aquellos votantes que según ellos “su corazón les inclina a castigar al PP y no volver a votarle, aunque con la cabeza son capaces de entender que no queríamos subir los impuestos, pero que no tuvimos más remedio”. Son a ellos a quienes se dirigirán  Rajoy, Arias Cañete y todo el partido. Por eso, desde el lema “Lo que está en juego es el futuro”, hasta el conjunto del mensaje, lo que se trata de decir a esos votantes es que no había más remedio que hacer lo que se hizo, aunque ahora se verá que el esfuerzo no ha sido inútil y lo único que se necesita es no cambiar de línea. Es decir, hay que seguir confiando en ellos y sus políticas, para que ese esfuerzo no haya sido en balde.

Las encuestas dejan claro que el PP podría perder una buena parte de su electorado, pero no sólo en las elecciones europeas ya que en las encuestas realizadas sobre la intención de voto de haber a unas elecciones generales, autonómicas o municipales demuestran la misma tendencia. Pero esta pérdida de votantes, lejos de favorecer a su supuesto gran rival, no se traduce, como iba sido siendo habitual en muchas otras ocasiones, en un incremento en el número de votantes del PSOE, un partido que parece navegar a la deriva y carente de toda credibilidad.

Según parece los en otras épocas votantes del binomio político PP-PSOE empiezan a ser conscientes de la responsabilidad de ambos partidos en nuestra actual situación. La mala gestión, la incompetencia y los numerosos escándalos económicos han acabado por desgastar a los dos grandes partidos españoles, lo que según las encuestas les podría comportar los porcentajes más bajo de votantes de los últimos años (la mayoría de encuestas les dan una intención de voto que rondaría el 30% del electorado) al tiempo que podría incrementar alarmantemente el número de abstenciones.

Pero sería muy importante que la gente supiera que de producirse una abultada abstención, lejos de perjudicar al PP y al PSOE, seguiría beneficiando a los partidos capaces de aglutinar un mayor número de votos. O sea que por obra y gracia de la ley D’hondt la abstención favorecería a PP y PSOE en detrimento de los pequeños partidos.

Por lo tanto cara a los próximos comicios sería deseable y recomendable buscar una nueva opción política, de las muchas que concurrirán (IU, UPyD, Podemos, Partido X, Ciudadanos, Red, Vox, etc.), dándoles de una vez por todas la espalda a quienes nos han llevado a la ruina.

En nuestro país existe una total desafección hacia las instituciones europeas ya que se tiene la impresión que parte de nuestros males, partiendo de la integración de nuestro país en la moneda única, nacen de nuestro ingreso en la CEE. Pero queda claro que nuestros males son mayormente una responsabilidad directa de quienes nos han gobernado en los últimos treinta años. Aquellos que no supieron gestionar correctamente los fondos europeos o que se enriquecieron gracias a ellos. Los mismos que en lugar de darle el uso correcto a los fondos de cohesión lo usaron para acallar algunas bocas, llenar otras y llenarse sus bolsillos.

Otra cosa son las tiránicas imposiciones económicas a las que nos hemos visto sometidos por las altas instituciones europeas (CEE y BCE) así como desde el FMI, con el supuesto fin de reconducir nuestra economía y controlar nuestro déficit público. Imposiciones que a la vista de sus consecuencias más parecen un castigo destinado a punir nuestros excesos y que sólo han servido, tal como pronosticaron un buen número de economistas y el tiempo a demostrado, para empobrecer más el país y destruir empleo.

Está claro que tenemos motivos más que fundados para desconfiar de las altas instituciones europeas, que es difícil aspirar a lograr grandes gestas con los 54 miembros que aporta España del total de 766 que componen el parlamento, y que su capacidad legislativa sobre los países miembros es mínima o nula, pero aun así sería muy importante que entrase sabia nueva dispuesta a hacer oír la voz del pueblo, partidos que no tuvieran que someterse a la disciplina de los grandes grupos ideológicos en los que se agrupan las grandes formaciones (grupos en su mayoría más dispuestos a trabajar en beneficio del capital que de las personas). Y no menos importante, sería bueno que los dos grandes partidos causantes de buena parte de nuestros males perdieran buena parte de los apoyos con los que hasta hace poco contaban, recibiendo el varapalo que se merecen siendo humillados en las urnas, demostrándoles así de que el pueblo español está arto de ser ninguneado y de ser simples títeres en sus manos.

MSNoferini

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Está muy bien que aparezcan nuevos partidos políticos que puedan dar lugar a una regeneración política, lo único que lamento es que buena parte de los partidos de izquierdas no hayan podido ponerse de acuerdo para concurrir en coalición evitando de esta manera la fragmentación del voto.

La frase que da título a este escrito la dijo hace un par de días el presidente del gobierno, el señor Rajoy, tras hacerse públicos los datos  de la Encuesta de Población Activa. Pero ¿había motivo para el optimismo? La respuesta es NO.

Uno se acaba preguntando ¿nuestros gobernantes nos engañan, nos intentan manipular o simplemente son idiotas? Porque a la vista de los datos hechos públicos queda clara constancia de que en el primer trimestre de este año se pueden haber creado algo más de unos ridículos 2.000 puestos de trabajo, pero la población activa se ha visto reducida en unas 184.000 personas. Siendo la reducción de la población activa una consecuencia directa de la inadecuada política de empleo que ha llevado a un número cada vez mayor de personas a desconfiar del sistema, dejando por ello de apuntarse a las listas del SPEE, y que ha empujado a muchas otras a abandonar este país como una última solución desesperada para intentar buscar lejos de nuestras fronteras lo que aquí se les niega, el derecho al trabajo.

Pero los parados no son simples números en una encuesta o gráfica estadística, los casi 6 millones de desempleados que continúan viviendo en España son personas de carne y hueso, personas desesperadas y con necesidades reales, personas que en muchos casos padecen hambre, que no pueden pagar su vivienda y que tienen la triste impresión de sentirse abandonados a su suerte.

Por lo tanto señor Rajoy la cifra de desempleados no baja lo que baja es su catadura moral, ya que según parece el número de desempleados no se reduce. Y si en el tiempo que llevan gobernando no han conseguido reducir el desempleo, por muchas reformas que hagan ¿cómo piensan conseguir crear en los dos próximos años esos 600.000 puestos de trabajo que ahora han comenzado a prometer? Porque como no fraccionen el poco trabajo existente para repartirlo difícilmente les veo capacitados para conseguirlo. Ya que ustedes sólo han sido capaces de recortar derechos y abaratar el despido.

Es triste ver como se intenta justificar lo injustificable. Usando esa metáfora tan habitual de comparar estos difíciles momentos en los que vivimos con un oscuro túnel, queda claro que la luz que, según nuestros gobernantes, comienza a verse al otro lado y a la que parece que nos acercamos cada vez más rápidos es un espejismo o quizás un error de percepción, ya que con toda probabilidad lo que algunos creen ver en la negrura del túnel son las luces de un tren expreso con rumbo directo hacia nosotros, al que si no sabemos frenar acabará arroyándonos provocando una auténtica carnicería entre la pobre y desvalida ciudadanía de este país.

MSNoferini

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