Archivos para abril, 2014

La gran desmomoria

Hace tiempo que los ciudadanos de este país conocíamos la teoría conspiratoria que ahora la periodista Pilar Urbano ha plasmado por escrito en el libro “La gran desmemoria”. Es la teoría que implica directamente al rey Juan Carlos I en el golpe de estado del 23-f. Pero el libro no sólo hace hincapié en esos hechos sino que recoge la historia de una amistad traicionada, la del Rey con Adolfo Suárez, el principal artífice de la transición.

Esta teoría sobre el fallido golpe de estado, o quizás algo más que una teoría, hace tiempo que corre por este gran medio de difícil control que es internet.  Yo mismo pude leer, como podrá hacerlo cualquier otra persona, en un blog atribuido a Iñaki Anasagasti el relato de los hechos. A través de una supuesta conversación entre el político vasco y el que fuera durante muchos años secretario de la Casa Real, Sabino Fernández Campos, se desgrana toda la historia.

Por lo visto Pilar Urbano, hasta hace dos días periodista muy valorada por los medios más conservadores, contó con la colaboración y el testimonio de numerosas e importantes personalidades cercanas al monarca y al que fuera en aquel momento presidente del gobierno, el recientemente desaparecido Adolfo Suárez. Pero lo curioso es que tras el revuelo y el desmentido de los hechos realizado por la propia Zarzuela buena parte de los informadores mencionados en el libro se han apresurado a desmentir que las confesiones aparecidas hubieran salido de su boca, haciendo un comunicado conjunto donde se dice que:  «cuanto se pone en su boca es según los casos, total o parcialmente falso o en muchos casos torticeramente manipulado».

Pero vayamos a los hechos, o mejor dicho a la credibilidad de lo expuesto por Pilar Urbano a lo que se refiere a la participación del Rey de España en el fallido golpe de estado del 23-f.

El que fuera en aquella época embajador de Alemania en Madrid, Lothar Lahn, explicó en su día que en un encuentro diplomático mantenido con el Rey en el palacio de la Zarzuela, pocos días después del golpe Juan Carlos le dijo, “casi disculpando a los sublevados”, que estos sólo “habían querido lo mejor para España”. Lo hablado en esa entrevista, junto con otros documentos de la época, fue publicado por primera vez por la revista alemana Der Spiegel. Según el informe de Lahn, el rey poco menos que exculpó a los golpistas: “Los cabecillas sólo pretendían lo que todos deseábamos. Concretamente, el restablecimiento de la disciplina, el orden, la seguridad y la tranquilidad”.

Sea cierta o no toda esta historia habría un importante punto que no debería ser omitido, que es la estrecha relación existente entre nuestro todavía rey y el supuesto cabecilla del golpe, el General Alfonso Armada.  El general Armada fue preceptor del rey en su niñez, hombre de confianza de Juan Carlos en su juventud como príncipe, secretario de la Casa Real de 1965 al 1977 y segundo jefe del Estado Mayor, en la época del golpe, por expreso deseo del rey. No olvidemos un dato cuanto menos curioso, el general Armada despachó con el rey 11 veces en un mes y pico antes del golpe.

Hace ya unos cuantos años el indisciplinado Coronel Martínez Inglés publicó un libro que bajo el título “El golpe que nunca existió” exponía la tesis, que por lo visto también le sirvió al periodista catalán Jordi Évole de punto de partida para su famoso montaje “Operación Palace”, según las cuales el Rey con la ayuda del General Armada, o viceversa, organizaron un falso golpe para evitar males mayores y ensalzar la figura de Juan Carlos. Tal como dijo en su día el Coronel M. Inglés: “el golpe del 23-f fue una maniobra político-militar- institucional, puesta en marcha por el propio sistema, desde la Corona, para desactivar un golpe militar que se estaba fraguando para el 2 de mayo en los ambientes más radicales de la extrema derecha española descontenta por muchos y diversos motivos. Era un golpe contra el rey, preparado por militares que deseaban que España volviera al totalitarismo”.

El Coronel Martínez Inglés también hace referencia en su libro a varias conversaciones que supuestamente mantuvo con el General Milans del Bosch en la prisión militar de Alcalá de Henares, y a quien le prometió de no hacerlas públicas mientras estuviera en vida. En dichas conversaciones entre otras cosas el viejo General le dijo: “El rey quiso dar un golpe de timón institucional, enderezar el proceso que se le escapaba de las manos y, en esta ocasión, con el peligro que se cernía sobre su corona y con el temor de que todo saltara por los aires, me autorizó actuar de acuerdo con las instrucciones que recibiera de Armada”.

Un asunto más que no quisiera dejar de tratar y sobre el que también mucho se ha hablado y escrito es la participación en el fallido golpe del 23-f de unos cuantos importantes políticos y personalidades del momento, los cuales habrían aceptado formar un gobierno de concentración nacional, repartiéndose las diferentes carteras ministeriales, con el general Armada a la cabeza del ejecutivo. Personalidades tan relevantes y de tan diferente ideología política como:

-Presidente: General Alfonso Armada.
-Vicepresidente para Asuntos Políticos: Felipe González (PSOE).
-Vicepresidente para Asuntos Económicos: J. M. López de Letona (banquero).
-Ministro de Asuntos Exteriores: José María de Areilza (Coalición Democrática).
-Ministro de Defensa: Manuel Fraga (AP).
-Ministro de Justicia: Gregorio peces Barba (PSOE).
-Ministro de Hacienda: Pío Cabanillas (UCD).
-Ministro de Interior: general Manuel Saavedra Palmeiro.
-Ministro de Obras Públicas: José Luís Álvarez (UCD).
-Ministro de Educación: Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (UCD).
-Ministro de Trabajo: Jordi Solé Tura (PCE).
-Ministro de Industria: Agustín Rodríguez Sahagún (UCD).
-Ministro de Comercio: Carlos Ferrer Salat (CEOE).
-Ministro de Cultura: Antonio Garrigues Walker (abogado lobbysta).
-Ministro de Economía: Ramón Tamames (PCE).
-Ministro de Transportes. Javier Solana (PSOE)
-Ministro de Autonomías: general José Antonio Sáenz de Santamaría.
-Ministro de Sanidad: Enrique Múgica (PSOE).
-Ministro de Información: Luís María Ansón (director de la agencia Efe).

A modo de conclusión sólo diré que a pesar de la negación de los hechos por parte de la Casa Real y sus medios afines, a pesar de que hayan fallecido los dos principales inculpados, Armada y Milans del Bosch, llevándose su secreto a la tumba, cada vez son más los periodistas que se atreven a hablar del tema sin tapujos e implicando directamente el jefe del estado español en los hechos. ¿Será cierto? Que cada uno saque sus conclusiones.

MSNoferini

Para mayor información sobre lo que se explica en el libro de Pilar Urbano os aconsejo entrar: http://www.elmundo.es/cronica/2014

Imagen

La presidenta del Partido Popular se ha dado a la fuga tras cometer una infracción de estacionamiento. Al serle requerida la documentación a la presidenta del PP madrileño por agentes municipales para notificarle la correspondiente denuncia por haber estacionado su vehículo, un Toyota Versus blanco, en el carril bus de la Gran Vía, la señora Aguirre arrancó su vehículo y se dio a la fuga, derribando la moto de uno de los agentes en su huida. Según se ha sabido posteriormente, se detuvo para sacar dinero de un cajero.

Los agentes de Movilidad salieron en persecución de señora Aguirre. Un coche patrulla de la Policía Municipal que pasaba por allí salió detrás de ellos. Llegó a ponerse a la altura del vehículo de Aguirre, “dándole instrucciones a la conductora para que lo detuviera, haciendo caso omiso de las señales para posteriormente introducirse en el garaje de su casa”, añade el parte.

Una vez en su vivienda, ubicada en el barrio de Malasaña, Aguirre metió directamente el coche en el garaje. Poco después, salieron dos agentes de la Guardia Civil que vigilan su casa y ofrecieron a los agentes de Movilidad hacer un parte amistoso de accidente. Facilitaron además la documentación para ello. Los agentes se negaron y pidieron que saliera la señora Aguirre para notificarle la sanción de los delitos que presuntamente hubiera podido cometer, además de la multa por aparcar en el carril bus (una sanción cuantificada en 200 euros).

Esperanza Aguirre ha declarado posteriormente no sentirse preocupada por el incidente que ha protagonizado en el centro de Madrid. Al revés. Está indignada con la versión policial y no se plantea pedir excusas. Solo admite que tiró una moto policial por error. “Estoy alucinada con las mentiras que se están diciendo, yo no he atropellado a nadie”, “…lo que pasa es que el coche que tengo ahora es muy largo, para llevar a mis nietos, y le ha dado sin querer a una moto y la he tirado, pero sin darle a nadie. Eran seis policías pero ninguno estaba subido en esa moto”.

Aguirre relata su enfado y acusa a los policías. “Lo que pasa es que me estaban reteniendo para buscar una foto. Confiaban en que alguien de la calle, en plena plaza de Callao, hiciera una foto y así pudieran tenerla todos los medios para montar lío. Y por eso me he ido, para evitar que tuvieran esa foto”. Por último la presidente del PP madrileño, que ha querido omitir los detalles de la persecución, nos ha hecho saber su opinión sobre lo relatado por los agentes implicados. “Lo están exagerando todo y están contando muchas mentiras, ha sido todo muy rápido y no ha pasado nada más que la moto que he tirado, es verdad, pero sin hacer daño a nadie”.

Curioso incidente que a uno le hace plantearse ¿cuáles serán las consecuencias sancionadoras, legales y políticas de este suceso? Probablemente el tiempo lo irá dejando en el olvido y se resolverá con una pequeña sanción y poco más. Pero seguro que si el responsable los sucesos relatados, en lugar de ser la señora Aguirre, hubiera sido un simple ciudadano se las hubiera tenido que ver con toda la maquinaria legal y sancionadora de la administración.

Y lo que respecta al tema político queda claro que no habrá consecuencia alguna, porque esto es España un país donde los políticos, excepto algunas excepciones por la gravedad de las infracciones o delitos, parecen vivir en un limbo legal y moral. Si un suceso como este se hubiera dado en según que países la persona infractora ya hubiera pedido disculpas públicamente y abandonaría cargos o incluso su carrera política. This is Spain, …Spain is different.

MSNoferini

El pasado día 31 de marzo fuimos dRoucoe nuevo testigos de como el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, volvía a hacer de las suyas en la homilía por el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez.

Si en el décimo aniversario de la tragedia del 11-M ya aprovechó la oportunidad para emponzoñar el triste recuerdo del brutal atentado, con una coletilla en su sermón con la que seguir enturbiando unos hechos que ya parecían haber quedado claros (tras la exhaustiva investigación y posterior juicio a los responsables) incluso para la caverna mediática, ahora vuelve a meterse en terreno ajeno para dar su particular visión política de los actuales tiempos que corren.

A la hora de recordar alguno de los logros más destacados del expresidente Suárez, y los años que le tocaron vivir, no ha podido abstraerse de comparar aquellos difíciles tiempos de la transición con los actuales y las consecuencias de la fragmentación ideológica, que según él llevaron y podrían llevar de nuevo a una guerra civil.

Desde aquí me gustaría decirle a Monseñor Rouco que, aunque no estuvo muy desencaminado a la hora de comparar esos tiempos pretéritos con los actuales, debería tener muy presente cuales fueron las causas que nos llevaron, hace casi ochenta años, a una guerra civil. Las principales causas de esa fratricida guerra fue el poco respeto de la poderosa, rica y caciquil España nacional-católica  –de la que usted parece ser un vestigio– de los principios democráticos, la nula voluntad de querer entender el hecho diferencial de los pueblos que conformaban nuestra compleja idiosincrasia y el hacer oídos sordos a los desesperados lamentos de los empobrecidos españoles (unas causas que para nuestra desgracia se están volviendo a dar).

Por lo tanto Monseñor dedíquese a lo suyo (que debería ser consolar y ayudar a pobres y afligidos), y si quiere hacer política podría comenzar por instar a sus poderosos correligionarios a demostrar una actitud más cristiana por sus necesitados semejantes abandonando ese éxtasis místico por el dinero y el materialismo, porque si esa élite de ricos empresarios y políticos no cambia de actitud repitiendo algunos de los errores del pasado, entonces y sólo entonces, si que se podría dar pie a una posible revuelta o guerra civil.

MSNoferini