Ya han pasado unos cuantos años desde que se establecieran en nuestro país las empresas de trabajo temporal, concretamente en un aparente lejano 1994, última legislatura de Felipe González.

Desde la implantación de estas empresas, conocidas popularmente por sus siglas, ETT, no han sido pocas las críticas vertidas hacia ellas, las cuales han hecho de la cesión de trabajadores –lo que fuera del ámbito de estas empresas es algo ilegal- un lucrativo negocio.

Como todo, en este país donde incluso algunos son capaces de intentar justificar los injustificable (o votar a partidos invotables), no es extraño encontrar dentro de la propia clase obrera a defensores a ultranza de las ETTs. No son pocos los trabajadores que se sienten agradecidos a estas empresas por haberles ofrecido un trabajo temporal en algún momento de su vida laboral, o aquellos que tuvieron la suerte de dar el salto desde la ETT a la empresa donde habían sido cedidos, sin ser conscientes que de no haber existido estas empresas igual hubieran podido tener ese mismo trabajo, con unas condiciones contractuales mejores (salarios, pagas extras sin prorrateo, etc.) y posiblemente poniendo freno a una de las principales causas de la alarmante temporalidad laboral que tenemos en el estado español.

Y dicho esto, a manera de introducción, me gustaría pasar a relatar un terrible caso de explotación laboral al que se ha visto sometida una persona muy cercana a mí a través de una de estas ETTs.

Un amigo, hace pocos días, me explicaba cómo tras cuatro meses trabajando para una conocida empresa de trabajo temporal catalana como controlador o auxiliar de seguridad la misma le había dado de baja por estar en situación de Incapacidad Temporal (enfermo). La empresa había prescindido de él y no contentos con eso habían retrocedido la fecha de la baja a dos días antes de hallarse en situación de I.T, con lo que perdía toda posibilidad de poder seguir cobrándola a través de la seguridad social.

Mi amigo trabajaba controlando los accesos de diversas empresas, una de las cuales casualmente era uno de esos famosos mataderos con la mayor parte de su plantilla subrogada a través de falsas cooperativas. Los turnos de trabajo habían llegado a ser de hasta 14 horas diarias, con un cómputo total de horas mensuales trabajadas de hasta casi 240 horas, y todo por unos salarios que nunca excedieron, incluyendo los pluses de transporte, nocturnidad y prorrateo de las pagas extras, de los 900 euros; siendo el salario base unos irrisorios 489,63€.

Como prueba de lo expuesto adjunto cuadrantes, nóminas y el certificado de empresa que se le ha facilitado por parte de la empresa y en el que podremos fijarnos como la bases de cotización de desempleo, la cual debería ser más alta de la base de cotización de las nóminas dada la gran cantidad de horas extras que realizaba es de unos escasos 860€. Explotación pura y dura por la que la referida empresa sacaba un importante beneficio (los datos del trabajador, así como de la empresa han sido omitidos a petición expresa de la persona afectada, hasta que se resuelva la reclamación y la acción inspectora de la administración).

Por último me gustaría hacer referencia al daño causado a la salud de esta persona y a su autoestima el sentirse poco valorada, explotada y el haber perdido un trabajo que a pesar de todo le gustaba. Espero y deseo que mi amigo, al igual de quienes puedan estar pasando por una situación similar, entienda que el trabajo es muy importante pero no se pude admitir la explotación ni que atenten contra la dignidad de nadie, y que lo primero es nuestra salud, pues trabajos precarios hay muchos pero todos y cada uno de nosotros y nosotras somos únicos, irrepetibles e irreemplazables.

MSNoferini

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Acampada acomiadament (37)

Por fin algún importante medio de comunicación se ha preocupado en darle difusión a los excesos e irregularidades del sector cárnico porcino. Quienes llevamos años luchando e intentando dar a conocer los abusos a los que se ven sometidos buena parte de quienes trabajan en los mataderos, desde plataformas como “Càrnies en Lluita”, nos gustaría que el programa Salvados de este pasado domingo fuera un punto de inflexión en la nefasta dinámica que desde hace años se viene dando en el sector, consistente en abaratar costes de producción a costa de precarizar las condiciones laborales de los trabajadores, siendo la principal fórmula elegida por parte de los importantes grupos empresariales que se hallan tras los principales mataderos cárnicos porcinos de nuestro país la de la subrogación de la mayor parte de servicios a través de falsas cooperativas.

Los mataderos hace años que dejaron de contratar mano de obra, para en lugar de ello subrogar con cooperativas externas la gestión de parte de sus servicios –sea la limpieza, la matanza o el despiece–, lo que exime a la empresa contratante de ciertas costosas obligaciones, como es el pago de la cuota patronal de todos y cada uno de sus trabajadores en régimen general, a la vez que les permite poder disponer de un flujo constante de trabajadores sin que supuestamente deban asumir responsabilidades en sus condiciones de trabajo.

La aparición de lo que se ha venido a llamar falso cooperativismo, dado que los trabajadores o miembros cooperativistas hasta la fecha en la mayor parte de los casos nunca han tenido voz y voto en sus asambleas, ni se les ha permitido ocupar cargos en los consejos rectores, ha supuesto un gran beneficio para unos pocos y un perjuicio y una considerable merma en los derechos de miles de trabajadores.

Con la creación de cientos de empresas bajo la fórmula jurídica de cooperativas de trabajo asociado, sin serlo, y cuya actividad real no es otra, como si de ETTs se tratara, que la de aportar trabajadores a sectores laborales de lo más diverso (cárnico, agrario, transporte, camareras de piso, etc.) se está permitiendo que las empresas que contratan o subrogan con ellas algunos o todos sus servicios, puedan eludir el tener que respetar y cumplir con las condiciones laborales y derechos contemplados en los diversos convenios colectivos, lo que supone entre otras cosas encontrarnos con trabajadores con salarios por debajo de convenio (según algunos cálculos dicha devaluación podría llegar hasta el 35% del salario), sin derechos a vacaciones retribuidas, pagas extras, indemnizaciones por despido, desempleo y que debido a su encuadramiento en el régimen de autónomos han de asumir el pago de sus cotizaciones aunque no tengan ingresos sin un mes se encuentran en situación de incapacidad laboral, baja por accidente o por maternidad.

En la catalana comarca de Osona conocemos bien el tema dado el elevado número de mataderos y granjas porcinas establecidas por estas tierras, teniendo a los dos mataderos con mayor producción de toda Catalunya, donde diariamente se sacrifican entre 25 y 30 mil cabezas de ganado porcino –uno de las cuales pudimos ver en el programa Salvados–. El matadero Le Porc Gourmet, como muchos otros, hace años que optó por llevar a la práctica eso que se ha venido a llamar “dumping social” (competencia desleal basada en la explotación y bajos salarios de los trabajadores, para conseguir rebajar los costes laborales de producción y así poder ofrecer unos precios más competitivos en el mercado para aumentar sus beneficios), y para ello dejaron de contratar directamente a sus trabajadores, externalizando las diferentes áreas a través de la subrogación con falsas cooperativas, las cuales le han venido proporcionando la casi totalidad de su mano de obra. Y es a través de este abuso o fraude de ley que recientemente han perdido su trabajo 28 trabajadores que no aceptaron doblegarse al chantaje de la empresa, la cual ante la inminente aceptación por parte de la cooperativa de la que formaban parte estos trabajadores (TAIC) de respetar y comenzar a cumplir con la nueva ley de cooperativas catalana decidió rescindir su contrato pero presionando a los trabajadores de la misma para que aceptaran trasladarse a una nueva cooperativa con sede en Lugo (Auga SCCL), con la cual poder burlar la ley catalana. Pero la cosa no queda aquí, ya que la segunda cooperativa que le aporta casi la otra mitad de la plantilla (Clavial) podría también ver rescindido su contrato a la finalización de este mes y con ello podrían perder su trabajo hasta 500 trabajadores más si no aceptan abandonar la que hasta ahora había venido siendo su cooperativa para firmar con la misma cooperativa gallega donde han acabado la casi totalidad de los trabajadores cooperativistas de TAIC.

Ahora sólo cabe esperar que la denuncia hecha pública a través del programa del señor Évole no acabe quedando en el olvido y sea el principio del final de este alarmante fraude de ley que ha llevado a no pocos trabajadores a una situación de semiesclavitud, que las administraciones tomen cartas en el asunto y pongan fin a la degradación de algo tan noble como es el cooperativismo asociativo, y que estos 28 trabajadores valientes que se atrevieron a plantar cara al todopoderoso Grupo Jorge, empresa que se halla tras el matadero Le Porc Gourmet, recuperen su trabajo o encuentren uno mejor donde se les valore y se les trate como a personas y no como a simples herramientas de usar y tirar. Pero hasta que esto suceda, tarde poco o tarde mucho, algunos seguiremos luchando. 

MSNoferini

Acampada llevada a cabo por los trabajadores cooperativistas de Le Porc Gourmet que han perdido su trabajo en la plaza mayor de Vic.

Excesos diputados

Quien mire mi perfil de wassap podrá leer, en ese pequeño espacio reservado para información, la siguiente frase: “permanentemente indignado con el poder”. A la vista de esta frase y si alguna vez habéis perdido algo de vuestro valioso tiempo en leer algo de lo que suelo escribir, donde los adjetivos decepcionado, indignado, cansado y asqueado son más que habituales en mis disertaciones o divagaciones es probable que lleve a muchos a ponerme la etiqueta de pesimista, o incluso a considerarme poco menos que un amargado crónico, pero simplemente es que ante la preocupante situación en la que se encuentra nuestro país y el mundo en general, las instituciones, y la poca voluntad de la ciudadanía en movilizarse, no considero que existan motivos para el optimismo.

Para empezar siento poco aprecio por la mayoría de esa casta a la que llamamos políticos, es más, quienes se dedican a la política de manera profesional me generan un profundo rechazo y no en pocos casos hasta asco. También, por exagerado que pueda parecer, considero que las cámaras de representación, esos órganos donde supuestamente reside la soberanía popular, son una auténtica tomadura de pelo, donde una banda de organizados charlatanes se permiten vivir muy bien haciendo ver que trabajan en beneficio de las gentes a las que supuestamente representan, algo que pocas veces sucede.

Tampoco confío demasiado en buena parte de mis conciudadanos. No acabo de entender la escasa voluntad de movilización del proletariado en defensa de sus derechos. No comprendo y no le encuentro justificación a que una parte importante de quienes se han visto principalmente damnificados por las políticas neoliberales de nuestro gobierno (pensiones, servicios públicos, derechos, etc.) nunca hayan movido el culo para tomar las calles y decir “basta”. Me horroriza que humildes trabajadores, gentes modestas y maltratados pensionistas sigan votando, como si de un síndrome de Estocolmo se tratara, a sus verdugos y carceleros.

Tal vez a algunas y algunos os puedan parecer muy duras o exageradas mis palabras y a buen seguro muchas y muchos de vosotros no las compartiréis, pero mis vivencias y experiencia personal así me lo hacen ver y sentir. Pero quizás sea mejor ilustrar con algún ejemplo vivido los motivos que me han llevado a este supuesto pesimismo catastrofista, el cual yo lo veo como una simple visión realista de nuestra situación.

Hace ya unos años por primera vez en mi vida entré a militar en un partido político. Como otras tantas personas me ilusioné con aquellos que decían que venían a hacer nueva política. Desgraciadamente las buenas intenciones de unos chocaban con los intereses de otros, lo cual sumado a un buen número de errores y a la poca o nula capacidad o tal vez voluntad de reconducir la situación impidió que esa supuesta herramienta pudiera funcionar todo lo bien que el difícil momento en el que nos encontrábamos requería. Y es por todo ello que con gran decepción muchas y muchos abandonamos la militancia.

Al margen de esa militancia política ya expuesta nunca perdí el hábito de ayudar e involucrarme en causas sociales, en algunas de las cuales aún sigo, y es en estas causas o luchas donde mi visión para el optimismo ha vuelto a encontrarse con el duro muro de la realidad.

Participo y me considero parte de la Marea Pensionista y me toca mucho las narices que cuando hacemos un acto o concentración seamos cuatro gatos, y me molesta que teniendo ya una cierta edad siga siendo una de las persona más jóvenes de quienes estamos comprometidos con esta causa. Parece mentira que ante un problema de la gravedad del desmantelamiento del sistema público de pensiones, las consecuencias del cual las sufriremos principalmente todas y todos aquellos que aún no las cobramos, no lleve a una movilización generalizada de pensionistas y trabajadores. Tampoco entiendo que a estas alturas no se haya hecho u organizado una huelga general, pues sólo con la precarización del sistema de pensiones, la supresión de la cláusula de revalorización de las mismas y el vaciado de la caja de las pensiones hay motivos más que justificados para convocarla ya.

Otra de las causas a la que le dedico una pequeña parte de mi tiempo es a luchar contra la explotación laboral y contra todos aquellos empresarios que han dejado de ver a los trabajadores como seres humanos, para considerarlos meras herramientas sustituibles y prescindibles del proceso productivo. Me exaspera ver las consecuencias de esa estafa llamada crisis, de la famosa reforma laboral del 2012 y hasta que punto ha llegado la precarización laboral. Y es por todo ello y por mi sentimiento de clase, clase proletaria, que hace ya tiempo me involucré en la lucha contra lo que se ha convertido poco menos que en una nueva forma de esclavismo, el falso cooperativismo, formando parte de un maravilloso grupo de personas que bajo el nombre de “Càrnies en Lluita” luchamos contra quienes han degradado algo tan noble como es el cooperativismo asociativo para retorcerlo en beneficio propio a costa de explotar a miles de trabajadoras y trabajadores del próspero sector cárnico.

En la comarca donde resido el sector cárnico porcino es el principal sector productivo, dando trabajo a miles de personas y siendo uno de los motores de la economía local. Lamentablemente hace años que a alguien se le ocurrió la brillante idea de dejar de contratar a sus trabajadores, lo que les representaba la obligación de respetar un convenio colectivo y asumir el coste de sus cotizaciones, para en lugar de ello subrogarlos a través de falsas cooperativas, tras las cuales en no pocos casos se hallaban y hallan esos mismos empresarios.

Trabajadores, en su mayoría foráneos, mal remunerados, con una escasa protección social al estar encuadrados en el régimen de autónomos, con la obligación de asumir íntegramente el pago de su cotización, sin derecho a vacaciones, pagas y horas extras, sin planes de prevención de riesgos laborales, sin derecho a despido o desempleo y que casi nunca han tenido voz y voto en la forma de gestionar la cooperativa, ya que esa función la ejercían los verdaderos propietarios o el consejo rector. Y si todo lo expuesto fuera poco no olvidemos la dureza de estarse de 8 a 10 horas haciendo un trabajo muy, muy duro y en la mayoría de casos a temperaturas muy bajas.

Ante esta lacra del falso cooperativismo -donde el sector cárnico no es el único afectado-, en la que administraciones (como podría ser la Inspección de Trabajo) y nuestros bien amados representantes en las instituciones poco o nada habían hecho para evitarlo, se consiguió como mínimo que el pasado 28 de marzo de 2017 el Parlament de Catalunya aprobase una modificación de la ley catalana de cooperativas que como mínimo iba a obligar a aquellas cooperativas de más de 25 trabajadores que su actividad era poco menos que la de hacer de ETTs (falsas cooperativas) a tener que reconocerles a sus trabajadoras y trabajadores los mismos derechos que pudieran tener reconocidos por convenio los trabajadores del sector para el que fueran subrogados. Una iniciativa que a algunos no nos gustaba del todo al entender que en cierta manera con este parche se seguiría consintiendo el falso cooperativismo, pero la cual aceptábamos como un mal menor confiando en que a corto o medio plazo pudiera representar una mejora real para decenas de miles de trabajadores; pues no olvidemos que el falso cooperativismo no es exclusivo del sector cárnico ya que lo podemos encontrar en sectores tan diversos como podrían ser el del transporte o en el de las camareras de piso (kellys). Desgraciadamente una vez más la dura realidad nos ha demostrado que la aprobación de ciertas leyes sin voluntad de desarrollarlas y sin control alguno de poco sirven, y tras diez meses de la aprobación de la ley de cooperativas pocas, muy pocas, la están cumpliendo y sólo sabemos de un caso en el sector cárnico donde la Inspección de Trabajo ha levantado por ello acta de infracción contra una de estas empresas. Lo que me vuelve a demostrar la poca voluntad de esas y esos que se hacen llamar nuestros representantes y que al final acaban dando la espalda a quienes les votaron y al conjunto de los ciudadanos a los que deberían representar, o acaban convirtiéndose en simples títeres del sistema.

Al final, desafortunadamente, el tiempo nos acaba evidenciando que a todos los partidos, a sus dirigentes y representantes les es muy fácil prometer y llevar iniciativas sociales a los parlamentos, pero el controlar que se apliquen procurando mantener el contacto con quienes deberían verse beneficiados por ellas, así como seguir con los mismos principios y luchas que decían defender cuando acaban haciéndose con el poder de cambiar las cosas eso ya es harina de otro costal, y el ejemplo más claro lo tenemos en el decepcionante partido griego Syriza, ahora que justamente se cumplen tres años de su primera victoria en una elecciones.

MSNoferini

Cuando algunos censuramos abiertamente a nuestro Gobierno y a una parte de nuestros representantes políticos, no lo hacemos como un capricho o movidos por la animadversión que podamos tener a determinadas siglas o ideales políticos y económicos. Somos muchos los que simple y llanamente criticamos sus políticas y comportamiento a la vista de hechos probados, ideales al margen.

¿Cómo se puede hablar bien y sentirse representado por un Gobierno que, mientras la ciudadanía lo pasaba francamente mal en estos duros años de crisis que nos ha tocado vivir, entre otros motivos por sus desacertadas políticas, una parte importante de sus miembros se enriquecía de manera ilegal y financiaban a su partido con dinero negro?

¿Cómo apoyar a quienes han causado una importante fractura socialcon sus políticas? ¿Cómo valorar positivamente su labor si solo saben aplicar políticas de recortes al tiempo que vacían las arcas púbicas en financiar a la banca y a ciertas empresas concesionarias de importantes infraestructuras y proyectos fallidos? ¿Cómo se puede confiar en quienes han vaciado la hucha de las pensiones y año tras año niegan a nuestros mayores y pensionistas el tener asegurado el poder adquisitivo de sus ya de por sí exiguas pensiones?

¿Cómo sentir la más mínima simpatía por quienes supuestamente son demócratas pero niegan a los ciudadanos de su país un derecho tan básico en toda democracia como es el derecho a decidir importantes cuestiones en referéndum? ¿Cómo se puede tener aprecio alguno por quienes defendiendo un anacrónico ideal de patria, prefieren usar toda la maquinaria del estado en reprimir y ajusticiar a quienes no pudieran sentirse representados por el estado, antes que abrir vías de diálogo?

Por lo tanto, a la vista de los hechos, muchas y muchos seguiremos criticando y denunciando los excesos y mentiras de este gobierno y de quienes les apoyan, a la vez que confiando en que no se nos aplique la ley mordaza o que se nos lleve ante la justicia por decir públicamente y sin tapujos nuestra opinión, pues en este país se condena antes la sinceridad de un twittero que los excesos de un corrupto o ratero.

MSNoferini

Apuntes contables

Apunte contable de la supuesta contabilidad B del Partido Popular con un tal M.Rajoy como un beneficiario más.

Enlace de este mismo artículo publicado en El Periódico de Catalunya: www.elperiodico.com/es/entre-todos/como-vamos-apreciar-nuestros-politicos

Decepción, ese es el sentimiento principal que tengo tras las elecciones de este pasado 21-D. Veo con decepción que esa dicotomía interesada que ha llevado a la división de los catalanes en dos bloques antagónicos, en defensa de lo que para mí son dos trapos (los cuales hasta comparten colores) y un diferente límite territorial, ha llevado a buena parte de los catalanes a decantarse por dos partidos que representan los ideales de la derecha más rancia e hipócrita, Ciudadanos y los ex convergents. Me entristece que todo este proceso previo a estas ya pasadas elecciones se haya llevado por delante o mermado a los dos únicos partidos que considero –con sus defectos y sus virtudes– de izquierdas, En Comú-Podem y la CUP. Me molesta que algunos no quieran hacer la lectura adecuada a los resultados y el porqué de dichos resultados, y que otros prefieran cerrar los ojos a lo que han votado más de dos millones de catalanes para fijarse únicamente en los escaños obtenidos gracias a usar una ley electoral estatal –ya que nunca se ha querido desarrollar una ley electoral propia– que permite que los votos de todas y todos los catalanes no valgan lo mismo, premiando a las provincias menos pobladas.

La única lectura positiva con la que me quedo de lo ocurrido el 21-D, pues siempre se ha de mirar de buscar algún detalle positivo en toda decepción con el que amortiguar el golpe o buscar consuelo, la tengo en la casi desaparición del Partido Popular en Catalunya y la amargura que hemos podido ver en la cara del señor Mariano Rajoy en la rueda de prensa convocada para hacer lectura de los resultados de las elecciones.

Ahora sólo queda recuperar los ánimos, seguir en la lucha en favor de la dignidad de las personas, de nuestros derechos más básicos y de los damnificados y olvidados por el capital y sus fieles siervos del brazo político del poder, así como seguir haciendo, dentro de nuestras humildes posibilidades, toda la pedagogía posible para intentar abrirles los ojos al proletariado y a toda la ciudadanía. Seamos conscientes que nuestras libertades y derechos están en un peligroso retroceso y no podemos permitirlo, pues no son bienes que estén en venta o con los que se pueda negociar y aprendamos de una vez a estar unidos y a ser más solidarios, pues si tocan a uno de nosotros o nosotras nos tocan a todas y todos.

MSNoferini

Pancartas rotas

A dos semanas para que los catalanes/as nos volvamos a reencontrar con las urnas raro es el día en que no aparece en algún medio una encuesta. En los últimos años hemos sido testigos de los no pocos errores cometidos en los sondeos por parte de las empresas demoscópicas. Pero como uno a estas alturas es cada vez más mal pensado en lo que concierne a la política, pues tal como dice el dicho “piensa mal y acertarás”, nadie consigue quitarme de la cabeza que los resultados hechos públicos por parte de quienes se dedican a esto de los sondeos electorales vienen cocinados y manipulados a interés de quien encarga la encuesta. No somos pocos los mal pensados que creemos que quienes saben de esto a veces apuestan por incentivar a determinados votantes haciéndoles creer eso del “yes we can” (sí se puede) o por el contrario jugar con el miedo del votante para intentar una mayor movilización con la que frenar a esa posible mayoría, que en caso de ganar pudiera desencadenar poco menos que las siete plagas de Egipto. Y es en este contexto donde día sí y día también aparece alguna encuesta, pública (como la del CIS) o privadas, sobre la tendencia de voto de cara al 21-D que uno tiene muy claro que las mismas reflejan más el deseo de algunos que la realidad de lo que seguramente reflejarán las urnas a la finalización de dicha jornada.

Para alegría de unos y decepción de otros, es muy probable que los dos bloques antagónicos y aparentemente irreconciliables en que se ha dividido la política y la sociedad catalana vuelvan a contar con un número de representantes en el Parlament muy similar al actual, lo que significaría una nueva victoria del soberanismo, aunque sea por la mínima, lo que llevará a nuevos conflictos y a la formación de un gobierno sometido a la fiscalización, a la coacción, y a la posible judicialización de todas aquellas decisiones que molesten al gobierno del estado por la vía del artículo 155.

Lamentablemente el círculo vicioso de falta de voluntad negociadora, imposición o represión, desafección, desobediencia y nuevas imposiciones y una mayor represión no va a cambiar ni con esa supuesta victoria del bloque constitucionalista, pues mientras en el Partido Popular o su recambio naranja estén en la Moncloa nada se podrá hacer para buscar una salida negociada. El Gobierno del señor Rajoy no puede pretender una vez más esconder la cabeza bajo el ala a la espera de que se dé el milagro y consigan un gobierno tripartito (CD’s, PSOE, PP) y unionista, pues aun consiguiéndolo este no será más que un parche a corto plazo que difícilmente podrá acabar o poner freno a los anhelos y sentimientos de un número considerable de catalanas y catalanes deseosos de conseguir la emancipación del estado español o como mínimo de poder decidir libremente el futuro de nuestra tierra.

MSNoferini

Encuesta

Encuesta de GESOP para el Periódico de Catalunya aparecida hoy 7/12/2017, y seguramente una de las más creíbles.

Acto solidadridad LPG (54)

Cuando le dedicas mucho tiempo a una causa, creyendo con sincera convicción de la importancia de esa lucha dada la complicada situación y el atropello hacia los derechos de un número elevado de personas, no existe nada más desalentador que ver como buena parte de quienes son afectadas por esa injusticia deciden dejar la lucha y abandonarse a su suerte. Y eso es lo que está sucediendo con una parte de los trabajadores cooperativistas que prestan servicio en el matadero Le Porc Gourmet.

Lamentablemente el cansancio y la manipulación comienzan a hacer mella en los maltratados trabajadores/as de las dos cooperativas que prestan sus servicios en el importante matadero de Santa Eugènia de Berga. Tras una agotadora lucha de los falsos cooperativistas de TAIC y CLAVIAL por intentar que se le reconozcan los derechos que quedaron recogidos en la ley catalana de cooperativas, hace ya más de ocho meses (28/03/2017), sin que hasta la fecha se les hayan comenzado a reconocer –entre otras cosas por no considerarse la empresa obligada a cumplirla por no ser catalana y la poca implicación de la administración en querer hacerla cumplir-, ahora se encuentran con que la empresa los está coaccionando y obligando a aceptar un traslado a una nueva cooperativa con sede social en Lugo (Galicia) para con ello poder burlar la ley catalana y eximirse de su cumplimiento, siendo muchos los que están aceptando probablemente sin ser conscientes de lo que les puede suponer el perder todas esas mejoras y derechos que la ley les reconoce.

Es descorazonador pensar que si realmente las dos cooperativas que hasta la fecha vienen trabajando para Le Porc Gourmet asumen de una vez su obligación de cumplir con las modificaciones de la ley de cooperativas –como así se lo han manifestado a algunos de sus trabajadores y representantes de Càrnies en Lluita- pudiera haber un elevado número de trabajadoras/es que sufrieran en sus carnes el agravio comparativo de verse privados de unos derechos básicos (vacaciones retribuidas, pagas y horas extras, una mejor protección social, salarios según convenio, protocolos en prevención de riesgos laborales, etcétera) por el simple hecho de haber aceptado firmar un papel sin conocimiento de lo que ello le podía suponer o fruto de estériles promesas verbales o coacciones.

MSNoferini

Auga

Carta de bienvenida que la nueva cooperativa gallega les envía a las/os trabajadoras/es del matadero Le Porc Gourmet que aceptan el cambio de cooperativa.