En estos tiempos que corren es habitual leer titulares y artículos en los que se habla de estabilidad, mercados, responsabilidad de estado, déficit, prima de riesgo, futuro UE y todo ello en referencia a lo que para algunos representan las prioridades políticas de este país y lo que se podría poner en riesgo si la “radicalidad” y el “populismo” llegaran al gobierno del estado, o de cualquier estado, y que con la victoria de Pedro Sánchez a la Secretaría General de PSOE podría estar más cerca (¡vaya tontería!).

Desde que se hizo pública la victoria del nuevo Secretario General del partido de la rosa que el aparato del PP y el del sistema capitalista, donde se encuentran algunos destacados miembros y ex miembros del propio PSOE, no tardaron ni un segundo en poner en marcha toda su maquinaria mediática para comenzar a utilizar la estrategia del miedo para intentar hacer ver lo que puede suponer el presumible “giro a la izquierda” o “giro radical” del PSOE.

Lo cierto es que cuando leo o escucho esos titulares y comentarios me viene la risa para luego dar paso a una cierta indignación. Sería bueno recordar, a quienes pudieran caer en el error de creerse a los voceros y sofistas del sistema o régimen, que el PSOE hace tiempo que abandonó y olvidó los postulados ideológicos del socialismo para convertirse en un partido que oscila en la zona central del espectro político y con un ideario económico plenamente liberal. Ojalá pudiéramos ver a un PSOE anteponiendo las políticas sociales a las políticas de apoyo al capital y al sistema, y dispuesto a buscar consensos a su izquierda en lugar de buscarlos en el lado contrario, con sólo eso algunos ya nos daríamos por satisfechos, pero eso aún no ha ocurrido.

Es evidente que el miedo del sistema o de los grandes poderes económicos viene de la posibilidad de que se pudiera materializar un acuerdo de gobierno entre el PSOE y ese “aquelarre de populistas radicales” que es Podemos. Para ciertos poderes el tema no es tanto el color del gobierno que se pudiera formar sino el miedo a que se pudiera poner fin a un gobierno que a pesar de la podredumbre de corrupción se ha empleado a fondo para asegurar unos grandes beneficios a unos pocos aun a costa de endeudar más el país o sangrar a la ciudadanía.

Pensemos que a pesar de lo que se vino a llamar crisis, con lo que supuso para la ciudadanía (desempleo, pobreza, perdida de hogares por impago y desahucios, desmantelamiento de las administraciones públicas, etcétera), la banca ha seguido teniendo pingües beneficios y ha podido comprar a precio de saldo las cajas y bancos que en su día fueron rescatadas con dinero público (unos míseros 100.000.000.000 de euros), las empresas del sector energético más de lo mismo y se les ha hecho trajes a medida para evitarles cualquier tipo de pérdidas (valga el ejemplo de lo que se vino a llamar el impuesto al sol), los grandes empresarios cercanos al régimen han tenido acceso a los mejores concursos públicos y se les ha garantizado sus beneficios aunque el proyecto pudiera quedar suspendido o fuera ruinoso (ahí tenemos el ejemplo del almacén gasístico Castor), otros poderosos vieron cómo se les hacía una amnistía fiscal a medida para poder legalizar su dinero negro de dudosa procedencia. Por lo tanto ¿Cómo no van a intentar por todos los medios todos estos poderes y el partido de la corrupción, los sobres y la caja B, que venga alguno a poner límite a su poder y a sus beneficios?

rescate bancario

Si no nos lo habíamos planteado ahora ya podemos hacernos una idea de quienes son los peligrosos y radicales, porque al final el radical no es tanto el que quiere reformar el sistema para recuperar lo que es la plena democracia, la separación de poderes y poner las instituciones al servicio del ciudadano, como el que corrompe el sistema para ponerlo a su servicio y al de unos pocos. Y en cuanto a lo que se ha venido a llamar como “populismo” que no nos cuenten milongas, todos y cada uno de los partidos tienen la malsana costumbre de calentarnos los oídos con su demagogia y promesas para luego incumplirlo casi todo,  haciendo auténtico populismo. Pero no nos engañemos, lo que al final ha hecho más daño a este país no ha sido el “populismo” sino el “Popularismo” del partido del gobierno.

MSNoferini

Corrupción

Ayer supimos que la Comisión Europea ha vuelto a dar un nuevo tirón de orejas al Gobierno español, en este caso por su poca voluntad en diseñar una estrategia para combatir la corrupción. Así nos va.

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Sintiéndome muy de izquierdas y socialista, aunque habiendo militado en otro partido por ser poco simpatizante de quienes se hacían llamar socialistas sin serlo, desearía felicitar a quien ha sido capaz de ganar unas primarias a la secretaría general del PSOE con el apoyo de la militancia superando el hándicap de tener en su contra a toda esa aristocracia “baronil” tan escorada a la derecha y a los más importantes medios de comunicación.

El señor Pedro Sánchez ha demostrado tener casi tantas vidas como un gato, pues cuando ya la mayoría lo dábamos por muerto y enterrado ha sido capaz de volver de entre los muertos para desgracia y suplicio de la mayor parte de quienes precipitaron su caída tras negarse a apoyar la investidura de quien muchos consideramos el peor presidente de esto que algunos llaman democracia, el señor Mariano Rajoy Brey.

Felicidades, señor Sánchez. Y ahora a ver si sus palabras sobre temas tan importantes como el ‘no’ a apoyar al partido más corrupto del Estado, el buscar una posible alternativa de izquierdas y el reconocimiento de la plurinacionalidad española, buscando con ello dar un primer paso en la búsqueda de una solución negociada con Catalunya, son algo más que palabras y promesas estériles de las que tanto se dan en las campañas electorales.

MSNoferini

http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/pedro-sanchez-ahora-toca-cumplir-promesas

 

portada_conspiracionesEs interesante leer de la mano de Jesús Cintora, a través de su último libro “Conspiraciones”, como se desarrollaron los hechos que impidieron que tras las elecciones generales del 20D se pudiera formar un gobierno progresista de izquierdas.

Es habitual sentir a los diversos pesos pesados del PSOE echar en cara a Podemos su responsabilidad en permitir con sus decisiones que el Partido Popular siguiera en el Gobierno. Pero omiten que su proyecto y su idea de los que debía ser un gobierno progresista y de izquierdas se sustentaba sobre un acuerdo de gobernabilidad con Ciudadanos, un partido que recientemente despejó cualquier duda, si es que la había, sobre su ideario al suprimir la palabra Socialdemócrata de sus estatutos para declararse abiertamente liberal.

Los PSOEcialistas, o la mayor parte de quienes conocemos bajo el aristocrático término de “Barones”, nunca quisieron un gobierno progresista que pudiera poner en riesgo su estatus, sus bien retribuidos puestos en algunos importantes consejos de administración y pudiera ir en contra de los intereses de aquellos que les llenan los bolsillos.

Es evidente que cuando algunos prometían tener la voluntad de poner fin al gobierno de Rajoy, buscando un acuerdo con las fuerzas de izquierda, no era más que simple postureo de cara a la galería, y de haber sido posible el entendimiento algunos simple y llanamente hubieran buscado llevar a la práctica esa paradoja tan bien descrita por Giseppe Tomasi di Lampedusa en el Gattopardo: “Cambiarlo todo (o algo) para que nada cambie”.  Pues: ¿Cómo consentir un Gobierno progresista que ponga freno a las puertas giratorias cuando no son pocos en el PSOE, como en muchos otros partidos, los que le han sacado un gran provecho? ¿Cómo consentir un gobierno que apueste por la máxima transparencia, cuando la opacidad es la norma de la mayoría de partidos? ¿Cómo permitir un Gobierno que pudiera poner en riesgo los jugosos beneficios de ciertas importantes empresas y grupos empresariales que son quienes les financian y en los que algunos acaban tras su carrera política?

Lean ustedes esta breve síntesis de lo que describe Jesús Cintora en su libro, y con ello podrán hacerse una idea de cómo, según el autor, se desarrollaron los hechos que lamentablemente impidieron que se pudiera desalojar del poder, creando una alternativa, al partido más corrupto de la democracia y que más ha favorecido con sus políticas en incrementar brecha entre ricos y pobres, el PP.

Falta poco más de una semana para que se presente a la primera sesión de investidura[…], “han pasado dos meses desde las elecciones del 20D”.

Es ahora cuando se produce la primera reunión anunciada para negociar un supuesto Gobierno progresista. Tarde y mal[…].

Podemos rebaja sus expectativas. Insiste en que el referéndum de Cataluña se puede negociar y ya no exige un número determinado de ministerios, aunque sí entrar en el Gobierno[…].

Iglesias declara que su formación está dispuesta a ceder “en muchas cosas”, menos en la condición de entrar en ese Ejecutivo, porque el PSOE tiene 5.530.693 votos y Podemos 5.189.333[…].

Sánchez y los suyos no han tenido interés en negociar las propuestas de Podemos, que considera inasumibles, y Pablo Iglesias se lamenta de que en eso consiste una negociación, en rebajar puntos de partida[…].

Así llega la reunión en la “sala roja” del Congreso[…].

Tiene su punto que el PSOE esté negociando a la vez en dos estancias. En una Podemos, Izquierda Unida y Compromís. En otra, con Ciudadanos. Hasta el punto de que en la “sala roja” los allí presentes ven como los negociadores socialistas se van levantando y desaparecen por un largo tiempo[…].

Errejón reprocha a los negociadores socialistas que “pueden estar negociando una cosa en esta mesa y la contraria en la otra sala con el partido de Rivera”[…].

En Podemos sienten que no les toman en serio[…].

Para millones de votantes que desean un Gobierno de izquierdas las esperanzas se desvanecen[…].

Pablo acusa a los socialistas de haberles ocultado los avances en las conversaciones con Ciudadanos[…].

Iñigo e Iglesias coinciden, “la mano de Podemos sigue tendida y Pedro debe elegir”[…].

Pedro y Albert presentan su acuerdo con una cuidada escenificación[…].

Por ahora, a Sánchez le sirve para mantenerse vivo al frente del PSOE. No ha desobedecido, ni a la vieja guardia ni al mandato que firmó con el Comité Federal[…].

Los socialistas reconocerán meses después, en privado, que se equivocaron al pisar fuerte el acelerador para pactar con Ciudadanos y tener en punto muerto el diálogo con Podemos[…].

Los hechos descritos por Jesús Cintora nos permiten hacernos una idea de cómo fue la negociación posterior a las elecciones generales del 20D y a quién debemos principalmente responsabilizar de lo que pudo ser y lamentablemente no fue. Como todos sabemos, cuándo en cualquier relación a dos surgen problemas la responsabilidad en mayor o menor medida siempre es o suele ser compartida. Con ello quiero decir que en esa negociación Podemos también se pudo equivocar y cometer sus fallos, pero es innegable que el PSOE y su Comité Federal nunca quisieron y buscaron un acuerdo capaz de llevar a buen puerto un pacto de la izquierda que permitiera un Gobierno progresista. Las diferencias ideológicas (que quedaron patentes en el caso del PSOE a la hora de preferir pactar con Ciudadanos aunque pudieran significar dinamitar cualquier acuerdo por la izquierda), las diferencias de programa, los egos, el deseo de alguno de no buscarse poderosos enemigos para poder asegurarse con ello la continuidad en el cargo, la confianza en que un nuevo proceso electoral les podría beneficiar, etcétera, pusieron punto y final a una oportunidad que tal vez en mucho tiempo no se pueda volver a dar (su abstención tras las elecciones del 26J se merece un capítulo a parte). Y mientras las ciudadanía seguimos y seguiremos padeciendo en nuestras carnes las consecuencias de su irresponsabilidad.

MSNoferini

Pedro Sanchez y Albert Rivera

Hoy hemos conocido como la patronal catalana, Foment del Treball, lamentaba que se siguiera permitiendo la ultraactividad en cerca de la mitad de convenios colectivos denunciados o expirados, a pesar que la Reforma Laboral (Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral) en su nueva redacción del artículo 86.3 del estatuto de los trabajadores vino a limitarla a un máximo de un año.

Para quienes no sepáis que es eso de la ultraactividad deciros que consiste en la prórroga que se da a los convenios colectivos a su vencimiento hasta la firma de un nuevo convenio tras la correspondiente negociación colectiva entre patronal y representantes sindicales, y que desde el 2012 quedó limitada a un año.

¿Qué dice exactamente el Estatuto de los Trabajadores sobre la ultraactividad de los convenios tras la reforma aprobada por el PP con el apoyo de partidos como la antigua Convergència?

El último párrafo del Art. 86.3 del Estatuto de los Trabajadores, tras ser modificado tras la reforma laboral, dice textualmente:

Transcurrido un año desde la denuncia del convenio colectivo sin que se haya acordado un nuevo convenio o dictado un laudo arbitral, aquél perderá, salvo pacto en contrario, vigencia y se aplicará, si lo hubiere, el convenio colectivo de ámbito superior que fuera de aplicación.

El problema que se podría dar si la patronal no quisiera llevar a buen puerto la negociación de algún convenio es que este pasara a regularse por uno de ámbito superior (autonómico o estatal), los cuales suelen ser menos favorables para los trabajadores de los que se pudieran firmar en el ámbito local de determinada empresa, y de no existir este podría llevar en última instancia a que las condiciones laborales y los salarios fueran regulados por el propio Estatuto de los Trabajadores. De llegarse a estos extremos esto podría suponer la pérdida de parte de los derechos contemplados en el convenio de origen y una posible pérdida de parte de las retribuciones, de lo que saldrían siempre más perjudicados los nuevos trabajadores que se incorporaran a dicha empresa.

Afortunadamente la justicia ha respetado la ultraactividad de los convenios y el Tribunal Supremo se ha mostrado partidario de aplicar las tesis que algunos han denominado como “continuista” en detrimento de la tesis “rupturista” que defienden asociaciones patronales, como podría ser la catalana Foment del Treball.

La tesis “rupturista” contemplaría, como ya he más o menos comentado, que tras el año de ultraactividad sin acuerdo los derechos y obligaciones de las partes pasarán a regirse exclusivamente por las normas estatales legales y reglamentarias, haciendo tabla rasa de las condiciones laborales existentes con anterioridad en el ámbito del convenio colectivo fenecido.

Y la “continuista”, que afortunadamente es la que la mayoría de tribunales incluyendo el Tribunal Supremo entienden como la jurídicamente más correcta, donde las condiciones laborales (expresión equivalente, aunque más breve, a la más precisa de los respectivos derechos y obligaciones de las partes) que venían rigiendo con anterioridad a la pérdida de vigencia del convenio colectivo en cuestión deberán mantenerse puesto que forman parte del sinalagma (bilateralidad) contractual establecido entre las partes.

Como queda claro el capital siempre busca su beneficio, aunque este sea en detrimento de los derechos de los trabajadores.

MSNoferini

Foment y la ultraactividad

Hoy hemos sabido que el proyecto del almacén de gas submarino Castor queda definitivamente suspendido. El Ministerio de Energía ya contaba con el informe del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y el Instituto Geográfico Nacional (IGN) pero decidió encargar un tercer informe a un prestigioso instituto estadounidense, el Massachusetts Institute of Technology, y que ha sido el que ha llevado a abandonar definitivamente el proyecto. Siendo mal pensado uno podría pensar que igual buscaron con ello encontrar un informe propicio a sus intereses, pero por fortuna no ha ocurrido.

Todos recordamos el famoso proyecto Castor, el almacén submarino de gas frente a la costa de Vinaroz, que hace cuatro años quedó suspendido tras producirse diversos movimientos sísmicos en la zona achacables a los trabajos de adaptación del antiguo pozo petrolífero donde se ubica y sobre todo por el inyectado de gas. La paralización del proyecto llevó a nuestro bien amado gobierno a indemnizar con 1.350 millones de euros a la promotora Escal UGS, en manos mayoritariamente del grupo ACS, del todo poderoso Florentino Pérez. Una cantidad que a algunos se nos antoja desorbitada pero que según otras fuentes (como así recogió el diario La Vanguardia en su edición del 11/01/2017) esa cifra habría ascendido a 1.760 millones de euros, los cuales pagaremos todos los usuarios durante los próximos 30 años.

Otras fuentes han apuntado que con la noticia hecha pública hoy por el Ministro de Energía, Álvaro Nadal, tendremos que hacernos a la idea de que cuando se proceda a su desmantelamiento deberemos asumir el pago de otros 300 millones de euros.

Según la OCU, la Organización de Consumidores y Usuarios, el coste total de la fallida construcción del almacén submarino Castor podría acabar costándonos, incluyendo la operación financiera y los correspondientes intereses que podrían crecer a medida que se agota el tiempo de amortización, 4.700 millones largos de euros.

MSNoferini

Castor

A pocas horas de entrar en una nueva festividad del 1 de mayo, día internacional del trabajador, se hace más necesario que nunca que los trabajadores participemos de las diferentes concentraciones que se dan en este día, como las que se puedan haber ido dando en los días previos, para dejar patente nuestra disconformidad con el retroceso que han experimentado en los últimos años nuestros derechos laborales.

Pero para algunos, como yo, lo más grave no es el hecho del excesivo volumen de desempleo que seguimos teniendo, ni la temporalidad de la mayor parte de los contratos que se suscriben actualmente, ni la alarmante precariedad laboral, todo ello acentuado con la reforma laboral del 2012, ni tan siquiera la poca falta de escrúpulos de algunos pocos empresarios, con su manifiesto incumplimiento de algunas normas y leyes o su retorcida interpretación en busca del mayor beneficio en detrimento de sus trabajadores. Para mí lo más grave y lo que ha causado un mayor perjuicio a los trabajadores ha sido que el capital haya conseguido hacer desaparecer o destruir la conciencia de clase. Como siempre la técnica del divide y vencerás ha dado, para desgracia de muchos y beneficio de pocos, sus frutos, al permitir desarmar el movimiento obrero al haber conseguido que no sean pocas las personas que ni tan siquiera se consideren obreras.

Es realmente triste encontrarse con que un número cada vez mayor de trabajadores piense que por tener un trabajo más mental que físico, por tener un salario más elevado que el de la media, o por vestir de manera elegante y pulida, dejen de tener la consideración de proletariado.

Desengañémonos en esta sociedad, tal como dijeron muchos otros antes que yo, existe el proletariado u obrero que vive de arrendar su trabajo y el capital, que es el poseedor de los medios de producción y no necesita trabajar para para poder vivir y seguir enriqueciéndose. Considero estúpido pensar que por el hecho de tener un puesto de trabajo mejor que el resto uno deja de ser un obrero.

Por lo tanto tengamos muy presente quienes somos. “Somos obreros”, y a mucha honra, y por ello debemos buscar la unión, pues sólo así podremos hacer frente a aquellos que juegan con nuestro derecho a un trabajo digno y a cobrar en función de la plusvalía o plusvalor que generamos. Tras estos años tan difíciles que hemos vivido, bajo el pretexto de esa supuesta crisis, hemos experimentado un alarmante retroceso en nuestras condiciones y derechos laborales y por ello toca recuperar la unidad de acción que nos permita convertirnos en una auténtica fuerza transformadora y digna de ser respetada y tenida en cuenta, por ello comenzar por no faltar mañana a las diversas manifestaciones que se puedan hacer en vuestras poblaciones, pues desde el sofá de vuestras casas y con el activismo virtual poco cambiaremos.

MSNoferini

Fotografías del acto previo al 1 de mayo que ha tenido lugar en Vic organizado por CGT y COS.

Este pasado viernes (21/04/2017) echó el cierre la oficina o administración que la Tesorería General Seguridad Social tenía en el Eixample Esquerra (Ptge. Mercader 5) de Barcelona. Una vez más, sin que nadie haya movido un dedo para evitarlo, se causa un grave perjuicio a la ciudadanía como usuaria de los servicios públicos que pudiera ofrecer dicho organismo. Parece que ya nadie es consciente de la importancia de tener unos servicios públicos de calidad y cercanos. A partir de esta semana todo ciudadano residente en el Eixample Esquerra que se vea en la necesidad de tener que acudir a una oficina de la Tesorería, sea para modificar algún dato, para un certificado, una alta de autónomos, conocer su número de afiliación y un largo etcétera de gestiones se verá en la obligación de desplazarse hasta la nada cercana oficina que dicho organismo tiene en la zona de Drassanes, concretamente en la calle Arc del Teatre.

En pocos años hemos visto como la TGSS pasaba de tener diez oficinas en Barcelona Ciudad a reducirlas a justo la mitad (han desaparecido las oficinas ubicadas en los barrios de: Montjuic-Zona Franca, Sant Martí-Poble Nou, Sant Andreu-Sagrera, Sarrià-Sant Gervasi y ahora Eixample Esquerra), todo bajo la justificación de que buena parte de los servicios que prestaba ya se pueden realizar por vía telemática y la falta de recursos humanos para poder atender en condiciones a la ciudadanía.

Concienciémonos que con la desaparición de cualquier oficina de un organismo público estaremos perdiendo calidad en el servicio (ya que entre otras cosas las pocas oficinas que quedan han de absorber mayor cantidad de usuarios), se pierde la proximidad, puede suponer la amortización de puestos de trabajo, el uso de sistemas de gestión y acceso a la información de manera telemática se convierten una obligación y no en un derecho, y suponen el desmantelamiento de las administraciones públicas y la excusa perfecta para privatizar parte de unos servicios públicos cada vez más degradados y de peor calidad.

MSNoferini

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